FALLECE
FRANCISCO PALOMEQUE MARTÍNEZ
El pasado 25 de junio, casi
en el ecuador del presente año 2016, falleció en Córdoba, a los 79 años de
edad, el que fue gran subalterno cordobés Francisco “Palomeque”, como era conocido, en el mundo taurino.
“Palomeque” aprendió
el oficio en la Escuela Taurina del
Frente de Juventudes, una verdadera cantera de toreros que dirigió Luis Rodríguez López, iniciándose así como
novillero. Se anunció en Córdoba el 7 de
septiembre de 1957, junto a Amador
Jiménez “Pastorcito”, José Calero y el norteamericano Jaime Conklín, dirigiendo la lidia Enrique Roldán. El festejo no se celebró el día anunciado por no
tener la empresa los permisos pertinentes para los regalos que se ponían en
juego mediante sorteo. Resuelto el inconveniente se celebró una semana después,
es decir, el día 14 de septiembre, pero Jaime
Conklín, por circunstancias especiales, no pudo actuar, siendo sustituido
por “Virola”. Volvió a anunciarse “Palomeque” en su tierra, el siguiente
año, concretamente el 5 de julio,
junto a Francisco Gil Serrano, Emilio
Romero “Romerito” y Eduardo del Río, con Enrique Roldán de nuevo como director de lidia.
Aunque
valiente y decidido, no consigue hacerse sitio en el escalafón novilleril, por
lo que pasó al grupo de los hombres de plata, encontrando el apoyo del entonces
empresario del antiguo coso de “Los Tejares” don José Escriche, todo un verdadero empresario romántico, y además buen aficionado,
de los que tanto se echan de menos hoy en el mundo taurino. Escriche lo incluye como tal en todos
los carteles que montaba en aquel tiempo tan diferente al de hoy, pues era raro
que, en cada uno de los meses veraniegos, no se superaran los 4 festejos.
“Palomeque” destacaba ya con el
capote y como certero puntillero, lo que le hace ser solicitado por los
novilleros locales y foráneos.
En
corridas de toros se inicia a las órdenes de Agustín Castellanos “El Puri”, concretamente en Córdoba, el 28 de
mayo de 1966, en un cartel de 8 toros de don Ramón Sánchez Rodríguez para José
María Montilla, Andrés Hernando, Carlos Corbacho y “El Puri”. Corrida en la
que Corbacho se presentaba como
matador de toros y, desde entonces, actuó a las órdenes de Manuel Cano “El Pireo”, “Zurito”, “El Hencho”, Manuel Benítez “El
Cordobés”, Rafael Jiménez “Chiquilín” y Fermín Vioque.
Se
despidió de la profesión, a los 56 años en el coso Califal, el 12 de
septiembre de 1993, actuando a las órdenes del citado torero de Dos Torres
(Córdoba), en una corrida de toros de Jódar
y Ruchena, en la que completaron el cartel Rafael Jiménez “Chiquilín” y Paco Aguilera.
Durante
su carrera sufrió tres cogidas
importantes: una grave en Córdoba,
el 3 de agosto de 1968, en novillada de Mencos
Armero. El tercer novillo, al recibirlo de salida, le infirió una cornada
en el margen del ano que llega a la región sacra. El cartel lo componían Juan Hidalgo Muñoz, Miguel Acevedo, Pedro Dorado Molina y
Antonio Bazán. De otro percance en Villacarrillo
(Jaén) resultó con rotura de una mano. Y en la Maestranza
sevillana, la tarde del 22 de agosto de 1982, en una novillada de Vega Villar, a las órdenes de Fermín Vioque, en el segundo novillo de
la tarde, primero de Vioque, quedó a
merced de la res cerca de las tablas. Afortunadamente, el percance no llegó a
consecuencias mayores, resultando Palomeque
con la mano derecha rota. El cartel lo completaron: el madrileño Juan Palacios, y el ecijano Manuel Peña, que brindó su segundo novillo a su paisano Bartolomé Jiménez Torres. Estos dos
últimos percances tuvieron a Palomeque,
varios meses fuera de los ruedos.
Decía
sentirse orgulloso de su profesión, aunque sus principios no fueron fáciles,
pues ni los medios de desplazamiento eran los de hoy, ni los hoteles, ni los
sueldos. Solía contar la anécdota de una actuación en Cabra (Córdoba), desde
donde se tuvieron que desplazar hasta Lucena, hato a cuestas, para actuar al
día siguiente.
Ya
retirado vivió holgadamente, y solía frecuentar “la Bodega” y otros establecimientos taurinos del centro de la
ciudad cordobesa, como “El Risquillo” y
Casa Pepe “El Pisto”, con uno de sus
maestros: Florencio Casado “El Hencho”, junto
al que trataba operaciones inmobiliarias y, en más de una ocasión, visitamos su
casa de campo cercana a las instalaciones del Pony Club, donde disfrutaba de su
jubilación, cuidando sus animales de compañía y rodeado de los suyos.
“Palomeque” guardaba como oro en
paño sus atuendos toreros de los que decía que – mirarlos de vez en cuando, le
reconfortaba mucho, pues formaban parte de su vida-
Casó
“Palomeque” con Isabel Baena Moreno, y era padre de tres hijos: Francisco José, Carlos Javier y David.
Había
nacido en Córdoba, el 14 de febrero de 1937.
Desde
estas líneas, la Federación Provincial
Taurina rinde este modesto y merecido recuerdo a quien siempre supo hacerle quites a la vida y a los toros.
Domingo Echevarría
Vicepresidente
Federación Provincial Taurina
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