sábado, 19 de octubre de 2019

ANTONIO CHENEL "ANTOÑETE"
                                                          BIOGRAFIA

Antonio Chenel Albadalejo, conocido profesional y popularmente como Antoñete (Madrid, 24 de junio de 1932 - Majadahonda, Madrid, 22 de octubre de 2011), fue un matador de toros español.

Nacido muy cerca de Las Ventas, pasó los años de la Guerra Civil Española en Castellón y, una vez finalizada la contienda, en 1940, regresó a Madrid. Cuñado del mayoral de la Plaza de Las Ventas de Madrid, Paco Parejo, amigo y consejero, pudo presenciar desde temprana edad corridas de toros con los grandes diestros de los años cuarenta, a quienes consideraba sus héroes, sobre todo a Manolete.

Se vistió de luces en 1946 y se forjó en capeas por los pueblos. Novillero entre 1949 y 1952, tomó la alternativa el 8 de marzo de 1953 en la propia Castellón, apadrinado por Julio Aparicio, y la confirmó en Madrid, el 13 de mayo del mismo año, de la mano de Rafael Ortega, donde demostró un estilo ortodoxo y clásico aunque de temple, arrojo y mucho valor, razón por la cual sufrió varias heridas de gravedad al principio de su carrera.

Su larguísima carrera de torero se prolongó a lo largo de más de cuarenta años, con muchos altibajos, retiradas y reapariciones.

En julio de 2001, después de sufrir una crisis cardiorrespiratoria durante una corrida de toros realizada en Burgos, decide poner fin a su carrera como torero, si bien se mantuvo ligado al mundo de los toros de formas diversas, incluido como comentarista de corridas, especialmente en Cadena Ser y Canal Plus, hasta su fallecimiento en 2011, en el Hospital Puerta de Hierro (Majadahonda, Madrid), debido a una bronconeumonía que complicó el enfisema que hacía años padecía.
POR: PASION TAURINA

                     CURRO ROMERO



                                                              BIOGRAFIA





Francisco Romero López, más conocido como «Curro Romero» o «El Faraón de Camas»(Camas, Sevilla, 1 de diciembre de 1933), es un torero español. Comenzó su carrera profesional en el barrio de La Pañoleta, en Camas, el 22 de agosto de 1954 junto a Limeño.

Toreó por primera vez con caballos en Utrera el 8 de septiembre de 1954, con Juan Gálvez y Francisco Corpas, con novillos de Ruperto de los Reyes.

Debutó en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid el 18 de julio de 1957, con toros de Alipio Pérez-Tabernero, acompañando a Adolfo Aparicio y Vázquez II.

Le dio la alternativa Gregorio Sánchez, en la plaza de toros de Valencia, el 18 de marzo de 1959, teniendo como testigo a Jaime Ostos y con el toro: "Vito" del Conde de la Corte. Ese día no tuvo ningún éxito, e incluso recibió un aviso.

La confirmó en Las Ventas el 19 de mayo de 1959, con Pepe Luis Vázquez y Manolo Vázquez, con el toro:"Lunito" de Eusebia Galache. Se suspendió el festejo por la lluvia en el tercer toro.

Salió por la Puerta del Príncipe de la Maestranza de Sevilla en cuatro ocasiones: 19 de mayo de 1966; 13 de junio de 1968; 29 de mayo de 1972 y 19 de abril de 1980.

En Las Ventas salió siete veces por la Puerta Grande: 24 de mayo de 1973 (cortó dos orejas pero renunció a salir en hombros); 24 de mayo de 1965 (1 oreja); 28 de mayo de 1967 (2 orejas); 22 de septiembre de 1959 (1 oreja); 4 de julio de 1963 (2 orejas); 7 de julio de 1966 (2 orejas) y 28 de mayo de 1966 (2 orejas). Ha concedido 35 alternativas.

Con alrededor de 900 corridas toreadas en su carrera, se despidió de los ruedos en un festival realizado en La Algaba (Sevilla), el 22 de octubre de 2000, donde cortó dos orejas.

Sin embargo, la última vez que se vistió con traje de luces fue en Murcia, el 10 de septiembre de 2000, corrida en la que alternó junto a Julián López «El Juli» y Pepín Jiménez, y donde se torearon toros de la ganadería de Luis Algarra.

POR: PASION TAURINA

viernes, 18 de octubre de 2019

           FRANCISCO GOMEZ ALGABA

El pasado día 12 Dia del Pilar, Francisco Gómez ha sido padre de un niño Precioso desde este portal Taurino le damos la enhorabuena
XLVI EXPOSICIÓN DE ARTE Y ARTESANÍA DE LA FEDERACIÓN DE PEÑAS CORDOBESAS


Desde 14 de al 21 de Octubre de 2019, se está celebrando en el marco incomparable del Oratorio de San Felipe Neri, la XLVI edición de la Exposición de Arte y Artesanía, que todos los años organiza la Federación De Peñas Cordobesas.
Al acto, lleno de esplendor asistieron entre otras personalidades, El señor Alcalde de Córdoba, el General de Brigada de la base de Cerro Muriano, el Presidente de la Federación de Peñas de Córdoba, Presidentes de Peñas y Peñistas junto a público en general.
El acto fue amenizado por el genial grupo Serenata, que nos deleitaron con sus magníficas interpretaciones.


El fotógrafo, colaborador  y amigo del Club Calerito José Luis Cuevas Flores en representación de la Peña Los Romeros de la Mezquita, ha presentado una obra en pirograbado que ha obtenido el primer premio en su categoría. La obra se denomina “NIÑOS JUGANDO A LOS DADOS”. 
Por: Juan Martínez Tena
                  REPORTAJE GRAFICO DEL ACTO: 
                                Por; José Luis Cuevas

































EL DIESTRO MIGUEL ÁNGEL PERERA DA MUESTRA, UNA VEZ MÁS, DEL VERDADERO SENTIMIENTO
DEL TOREO 


Dos gestos que nos hacen sentir orgullosos de ser taurinos, con toda la carga emocional que los gestos que vamos a referir conllevan.
Mucho se ha escrito sobre el alma de los toreros, del sentimiento del toreo, pero nada mejor lo explica, que los dos gestos que Miguel Ángel Perera protagonizó, el pasado día 13 de octubre de 2019, en Zaragoza.
Boadella, en el punto primero de su decálogo en defensa de la tauromaquia dice: «El torero representa la encarnación más ortodoxa del héroe individual. Su valerosa acción nos sirve de catarsis a la colectividad, cuando comprobamos que pone en riesgo la propia vida con el fin de ofrecernos generosamente una visión de nuestras realidades más profundas. Una de ellas es la prodigiosa capacidad que podemos tener los seres humanos para vencer el pánico a la muerte. El torero nos lo muestra además a través de una enorme belleza que nos incita a identificarnos con su trance».
Quizás el gran maestro pacense recordó el poema de Lorca, al ver la sangre de su compañero, Mariano de la Viña, derramada en la arena:
                                                                  ¡Que no quiero verla!
                                             Dile a luna que venga
                                       Que no quiero ver la sangre
                                           de Ignacio sobre la arena.
                                             ¡Que no quiero verla!
Lo cierto es que, en un arranque sentimental de nobleza torera, Perera tomó un rastrillo de los areneros y él mismo cubrió la sangre derramada de su compañero Mariano en la arena, con los ojos bañados de lágrimas, como muestra la foto y el documento de Muriel Feiner y Victor Manuel García Rayo, que poco después inundaban las redes. Y es que «… cuando en la plaza aparece el auténtico torero –continúa Boadella en su Decálogo-, aquel que tiene madera de oficiante; aquel que
no realiza artimañas ni escepticismos, allí se acaba la fiesta y el circo. Allí nace otra cosa de naturaleza indescriptible, remota, ancestral…; Quizás se trata de la cita del hombre con lo sagrado. ¿No es hoy el arte un acercamiento a una idea posible de Dios?» –reitera el genial dramaturgo galo-
Minutos más tarde, cayó herido el propio Perera con una grave cornada, y de nuevo, surge de su corazón valiente, lo ancestral, lo sagrado…
Al entrar el diestro herido en la enfermería, le repitió al equipo médico: ¡primero salvad la vida de Mariano, que yo aguantaré lo que haga falta!
Del citado texto aparecido en redes sociales, tomamos estas bonitas palabras, surgidas, como apunta Boadella, de lo que es capaz de inspirarnos la grandeza del toreo, cuando nos lleva a identificarnos con los gestos de un gran torero como Miguel Ángel Perera:
«Después de esto, TORERO, no me queda más que rendirme, que ponerme de pie, que tirarte el sombrero, que decirte ole. Y me queda también soñar con que sigan naciendo personas con tus valores...y con tu casta. Gracias, Miguel Ángel. Muchas gracias».
Gestos como los que ha protagonizado Miguel Ángel Perera nos llevan a sentirnos orgullosos de ser taurinos. Con ellos, ha personificado lo que los buenos toreros guardan en el alma; lo que los hace valientes y distintos, con unos valores de los que, desgraciadamente, en los tiempos que corren, se adolece cada día más. En ellos se refleja la verdad y la grandeza del toreo, y ese sentimiento que nos mueve a los taurinos.
¡Grande, una vez más, Miguel Ángel Perera!
Domingo Echevarría 



REPORTAJE GRAFICO DE MIGUEL ÁNGEL PERERA EN PRIEGO DE CORDOBA 1 9 2019
POR: JOSE LUIS CUEVAS







jueves, 17 de octubre de 2019

Finito de Córdoba: “Con el cubrerrostro te sientes libre y eso es mucho, porque la libertad no tiene precio”


El quinto programa de la temporada de ‘La Voz de las Cofradías’ ha contado con un cartel de lujo. Al frente del mismo ha estado el prestigioso torero, Juan Serrano, Finito de Córdoba. Junto al que han participado el cofrade y crítico taurino, Salvador Giménez; el torero de plata y uno de los hombres de confianza de Finito, Rafael Rosa; y el miembro de la junta de gobierno de los Dolores, Juan Carlos Ávalos.
El diestro ha valorado su trayectoria como cofrade, la importancia que tienen sus hermandades, cómo recuerda su pregón, así como diversos aspectos del mundo del toro. De ese modo, Finito ha señalado que “son dos almas que van unidas, el Toreo y la Religión, en este caso, las cofradías”. Y ha asegurado que “soy un gran devoto, a mi manera, porque soy muy especial”. 
Finito ha desvelado que fue en la hermandad de la Esperanza donde “salí de nazareno por primera vez”. Y no ha dudado en señalar que, “con el cubrerrostro, me pareció una experiencia muy bonita la que viví con la Esperanza. Me gusta más ver que ser visto. Te sientes libre y eso es mucho, porque la libertad no tiene precio. Todos tus sentimientos y lo que quieres transmitirle a esa imagen, ese silencio, es algo muy grande”. 
Pero tampoco ha pasado por alto el maestro su enorme devoción a Nuestra Señora de los Dolores. En este sentido, Finito ha detallado que “mis trajes están bendecidos, uno por uno (unos 100 o 120), por ese manto”. Y ha agregado que “ella es la que motiva para seguir caminando”.
Giménez ha valorado la faceta cofrade del torero, mientras que Rosa ha explicado su gran devoción hacia María Santísima de la Paz y Esperanza, a la que regaló un traje de luces sobre el que se le confeccionó una saya. A lo que hay que sumar que Ávalos ha destacado diversos aspectos de la personalidad del torero y de los estrechos vínculos que le unen a la cofradía de San Jacinto.
El programa dirigido por José Juan Jiménez Güeto ha contado, además, con la participación de Joaquín de Velasco como tertuliano, así como con José Antonio Soler en la producción, y José Ignacio Aguilera y Jesús Caparrós en el control técnico. ‘La Voz de las Cofradías’ puede escucharse en la sección de Religión y Cofradías de La Voz de Córdoba, así como en las plataformas Spreaker, ivoox, iTunes y Spotify.
Por: la voz de Cofradias

UN BONITO CANTO A LA ESCUELA TAURINA DE CÓRDOBA


 El pasado 13 de octubre del año en curso (2019), ABC Córdoba publicó un bonito artículo de Luis Miranda; un verdadero canto a la Escuela Taurina Califal, auspiciada por el Círculo Taurino de Córdoba.
El Diario ABC se ha distinguido siempre por su respeto por la fiesta de toros, apartándose de esta ola de antitaurinismo que nos invade, la que, en cambio, es apoyada por un sector importante del periodismo, el cual se salta a la torera el derecho a la información que tenemos todos los ciudadanos, de un espectáculo, cuyo interés es más que palpable en nuestro país, y que económica y culturalmente, supera a muchos otros que son minoría, pero que ocupan páginas y páginas, a pesar de estar subvencionados o mantenidos con el dinero de todos. 


Por todo ello, tengo a bien reproducir este artículo en este blog taurino “El Callejón de Córdoba”, de nuestro amigo José Luis Cuevas, a la vez que felicito y agradezco, tanto a su autor, Luis Miranda, como a ABC Córdoba, por su acierto. 
Domingo Echevarría 
Fotos: José Luis Cuevas

EN BUSCA DE LA GLORIA DE UN
CALIFA EN CÓRDOBA
Luis Miranda@abccordobaCórdoba
Actualizado: 13/10/2019 10:18h 

Una veintena de jóvenes sueñan con vestirse de luces y aprenden la técnica de todas las suertes en la Escuela Taurina
A simple vista no parecen distintos de aquellos niños que por las tardes se reúnen para jugar al fútbol y sudan mientras sueñan con parecerse a sus ídolos.

Como ellos, tienen que calentar y estar en buena forma física. Tampoco hay mucha distancia con los que aprenden a tocar un instrumento en una banda o en el conservatorio. Saben, como ellos, que necesitan trabajo y ensayo para que de vez en cuando aparezca ese pellizco que hace pasar de lo que está bien hecho a aquello que tiene ángel y duende. Como los demás, tienen que escuchar de sus padres y de los adultos que les acompañan esa tarde que lo primero es estudiar y que las malas notas les pueden distanciar de su vocación; como los demás, son conscientes de lo difícil del camino.
En algo hay una diferencia: la mayor parte de la sociedad admira, o al menos respeta, a quienes practican deporte o hacen música, y ellos, en el año 2019, tienen de vez en cuando que soportar la incomprensión de quien tiene que nadar a contracorriente. Los chavales de entre 7 años y 17 llevan estoques de plástico y cornamentas, capotes y muletas, carretones para ensayar la suerte suprema y hasta banderillas, porque tienen que aprender todos los tercios. Son alumnos de la Escuela Taurina de Córdoba, en la que está al mando el diestro retirado Rafael González «Chiquilín», y se entrenan, porque es la palabra que emplean, en la plaza de toros, aunque cuando hay escenarios de conciertos se marchan al Parque Cruz Conde.
A pocos metros de donde los deportistas hacen ejercicios, ellos toman la muleta o dan derechazos a toros que son sus compañeros. Javier Merino tiene 17 años y lleva tres aprendiendo en la Escuela Taurina. 

Con catorce años, se puso delante de un becerro. «He aprendido a base de revolcones, como todos», dice, y habla con ilusión de su debut, que será el 17 de noviembre en La Carlota, con un novillo. Como casi todos, viene de una familia taurina, que le comprende, aunque le insiste que no deje de estudiar, porque es el primero que sabe que su camino es difícil. «Tienes que tenerlo claro», cuenta mientras habla de su admiración por Belmonte y Joselito, pero también por Manolete y Morante de la Puebla. Javier Merino ha llegado cuando ha escuchado su apellido con toda disciplina: «Dígame, maestro». Y quien le ha llamado es Juan Antonio García, que con el sobrenombre de «El Califa» fue novillero y terminó en subalterno en las cuadrillas de varios rejoneadores, con don Ángel Peralta a la cabeza. Ahora enseña a los chavales que quieren coger su camino. Y lo primero que hacen es calentar como si fueran deportistas, porque lo suyo tiene mucho de deporte. «Es fundamental. Delante del toro, por el miedo que hay siempre y por la tensión, se pierden facultades, y además el vestido pesa mucho, sobre todo al principio, así que la forma tiene que ser muy buena», explica.


Entre los chavales que se entrenan, a los más aventajados ya les ha cambiado la voz y están en el instituto, pero hay alguno especialmente joven. Álvaro tiene seis años, y con dos y medio, al ver a su tío en la televisión, dijo que quería ser torero. Su familia, venezolana, tiene toreros y subalternos, y a él le interesa todo del mundo del toro, cuenta con menos palabras que determinación en la mirada, aunque sea tan joven.
Los chicos van a la Escuela Taurina dos veces por semana, durante dos horas, y allí se aprende la técnica, pero no es lo mismo tener delante a un compañero que simula los movimientos de un toro que tener a un animal, que se mueve y que puede ser imprevisible, y que condiciona con su sola presencia. Por eso hay un momento en que se va al campo, a algún tentadero en que se ponen delante de añojos, de becerros de un año, todavía sin matar, y hasta algunos dan muerte. La escuela tiene el apoyo del Círculo Taurino de Córdoba y los alumnos no tienen que pagar nada ni por las clases ni por los tentaderos, cuando acudan. Todo va por cuenta de una asociación privada, que no recibe dinero de administraciones públicas y que busca mantener vivo el fuego de la tauromaquia en Córdoba justo cuando arrecian los malos vientos de la falta de figuras que den el relevo a Finito y ante la crisis de la plaza y de la Feria. No se sabe si estará allí el futuro de la Fiesta en Córdoba, pero ellos al menos tienen la esperanza de que alguno consiga dar el salto, tomar la alternativa y llevar el nombre de Córdoba por las plazas de España y América.

Entrenarse para ser matador es duro y lo sabe Antonio Cañero, que también ejerce de maestro para los chavales. «Lo tienen todo, para que no se lo tengan que comprar antes de tiempo», dice. Por eso no quiere ver el espectáculo de aprendices que tienen muletas, capotes y hasta trajes que al poco descansan en un armario, cuando el que quería ser torero deja de serlo. Además, allí los estudios son lo primero. Miran las notas y si no son buenas ya tienen el castigo: los chavales van al entrenamiento, pero no están con sus compañeros, sino repasando. «Al final las madres nos dicen que se han puesto las pilas con eso», relata mientras los niños siguen preparándose: «Claro que saben cómo embiste un toro. Es que para saber torear primero hay que saber embestir». Lejos de allí está Lola, la única niña, que tiene once años y acaba de empezar.



En otra situación llega David Gavilán Fuentes «Bocanegra», descendiente del diestro que tiene calle en Córdoba, y uno de los que lo tiene más claro. A sus 16 años lleva desde los tres pensando en los toros, y ha estado en becerradas y en novilladas. Ni él tiene dudas ni su familia se las alentó. «Me han dicho que todo lo que haga lo haga con el corazón, pero que no deje los estudios», resume. No sólo tiene ganas de ser torero, sino también de aprender, y por eso sabe los diestros a los que admira y por qué lo hace: 


Manuel Benítez «El Cordobés», por «su raza», y Rafael de Paula «por su pureza». De todos los que hablan es el que habla con más claridad de que no se le comprende, y de que hay compañeros en el instituto que directamente piensan mal de él porque quiere ser torero: «Yo procuro decir que no estoy haciendo esto». Quizá no lo diga, pero se coloca delante de un compañero y comienza a dar pases, y coloca la muñeca como lo haría cualquier maestro delante de un toro. «¿Si me dan miedo los becerros? Respeto, más que miedo», cuenta, y relata que mira vídeos de los grandes para seguir aprendiendo.

Cae la tarde en Córdoba y los niños alimentan los sueños de torero que antes cantaban las coplas en romancillos y que tienen la forma de un redondel de albero y aplausos en los tendidos.
Luis Miranda@abccordobaCórdoba
Actualizado: 13/10/2019 10:18h

miércoles, 16 de octubre de 2019

Crónicas de el “ El Rubio “ en su viaje a México


Sin suerte en su primera tarde, se topó con un novillo que no facilitó nada las cosas, parados desde el primer momento y defendiéndose todo el rato, estuvo muy mal picado y así desarrolló toda la lidia. Empezó la tanda de muleta con estatuarios pero pronto se paró el rajado novillo. Lo intento con muy buenas maneras el novillero cordobés y pudo recoger una ovación del respetable. 


Estoqueó al día siguiente un festival privado donde pudo gustarse y sacar notables pases que le hicieron encontrarse consigo mismo, todo esto lo remató con una gran estocada.
Días después se pudo quitar el mal sabor de boca de la primera novillada en la misma plaza de Cinco Villas.
El 12 de Octubre, se celebró en honor a la festividad del Pilar, un festival en el que el diestro cordobés se encontraba acartelado.





El novillo que le tocó en suerte salió barbeando tablas, lo recibió con cinco verónicas rematando la tanda con una media y una revolera muy templada. El novillo se empleó en el caballo aunque con la cara por las nubes y así fue en la muleta. Tenía un fondo de nobleza pero no llegó a humillar en ningún momento de la faena el rubio estuvo firme y templado dejando los pases más destacables de la tarde con la mano izquierda y haciendo vibrar a la plaza.



Mató de dos intentos, la primera una media estocada y la segunda un estocadon que le dio un merecido premio como es la oreja.
 Desde aquí darle la enhorabuena a José Antonio por su gran labor en tierras mexicanas.

Por: Rafa Espejo


                   RAFAEL DE PAULA
                                           BIOGRAFIA
Rafael Soto Moreno, de nombre artístico Rafael de Paula, es un torero español nacido en el barrio de Santiago de Jerez de la Frontera (provincia de Cádiz), el 11 de febrero de 1940, en el seno de una familia gitana.



Debuta el 9 de mayo de 1957 en Ronda, recibiendo la alternativa en esa misma plaza el 9 de septiembre de 1960 de manos de Julio Aparicio y con Antonio Ordóñez de testigo. la ganadería era de Atanasio Fernández y le cortó una oreja a cada uno de sus toros.

El 28 de mayo de 1974 se confirma en Madrid, siendo el padrino el torero portuense José Luis Galloso y el testigo Julio Robles. El toro de la ceremonia se llamaba: "Andadoso" de J. L. Osborne.
Se dice que ha sido el mejor capote de todos los tiempos. Las Verónicas las bordaba. Torero muy artista y de asombrosa composición. Se colocó una placa en la plaza de toros de Jerez por una faena en 1979.
En 2002 recibió la Medalla de Oro de las Bellas Artes. De él llegó a decir Antonio Gala: En su toreo hay una sutil música callada.
Ha sido apoderado del diestro Morante de la Puebla entre otros.
En 2012 recibió el Premio Nacional Universitario de Tauromaquia Joaquín Vidal, que concede el Círculo Mazzantini. En 2012 recibió las llaves de oro del Parador de Ronda.

Por: Pasión Taurina
          RAFAEL FLORES "EL PESCA"




A la edad de 89 años a fallecido en Córdoba RAFAEL FLORES "EL PESCA" , un entusiasta aficionado a los toros que quiso ser torero con los únicos medios que tenia: la ilusión y el valor. Nació en 1930, en el barrio de Santa Marina, y los últimos años de su vida los ha pasado postrado en un sillón pero disfrutaba viendo todos los espectáculos taurinos que emitían por la tele, acompañado por su hija Chari, única de sus cuatro hijos que compartía con su padre esta pasión por la fiesta. 

Este año haciendo un esfuerzo, había acudido al cementerio de Nuestras Señora de la Salud a la ofrenda a Manolete; que organiza todos los años Ladislao Rodríguez Galán Ladis a depositar un Claver sobre su mausoleo. Su infancia trascurrió en la postguerra, unos años muy duros para la gente llana del pueblo. Quedo huérfano en la guerra y, siendo aun un niño, para ayudar en casa vendía pescado por la calle en una carretilla. Se iba al centro de Córdoba, que es donde estaba la gente con dinero, y les ofrecía boquerones bacaladillas y calamares, y ganaba lo justo para comer. 

Pero el quería ser torero como Manolete, el torero triunfador del barrio, y por vender pescado le pusieron "El Pesca" y así le anunciaba en los carteles de las novilladas que toreo. Se a ido un torero cordobés humilde y a la vez una gran persona. Descanse en paz