Córdoba acoge la presentación de “Defiende tus
valores: historia, memoria y liturgia”.
La Biblioteca Grupo
Cántico acogió el acto con lleno absoluto.
La Biblioteca Grupo Cántico de Córdoba acogió en la tarde del martes 3 de febrero algo más que la presentación de un libro. Allí se celebró un acto de afirmación, de memoria y de conciencia, en torno a Defiende tus valores: Historia, Memoria, Liturgia, la obra de William Masterson, que encontró en Córdoba un auditorio lleno hasta la última butaca y, lo que es más importante, hondamente atento.
El acto se abrió con un rezo, guiado por el padre don Antonio Schlatter Navarro, por las víctimas de los recientes accidentes ferroviarios en Adamuz, situando desde el primer instante el encuentro en un plano de gravedad humana y espiritual.
Bajo la moderación sobria y eficaz de Eduardo Mármol, la palabra fue cediéndose con orden y naturalidad. El propio padre Schlatter tomó la palabra para desgranar el sentido de su capítulo, dedicado a la relación entre fe y tauromaquia.
Su testimonio, nacido de la experiencia pastoral y del trato directo con toreros, novilleros y ganaderos, iluminó una realidad tantas veces tergiversada: la profunda raíz espiritual que habita en la Fiesta.
Sin retórica ni concesiones, explicó cómo la fe se manifiesta en el ruedo como necesidad íntima, como amparo ante el límite, como conciencia viva de la fragilidad humana. Su intervención aportó hondura y serenidad, demostrando que hablar de Dios en el ámbito taurino no es una extravagancia, sino una consecuencia natural.
A continuación, el editor Manuel García Iturriaga puso una nota de cercanía y simpatía al relatar el origen del vínculo de William Masterson con España y, más concretamente, con Rute, su pueblo. Desde esa anécdota vital fue dibujando el perfil de un autor que no escribe desde la distancia ni desde la pose, sino desde el arraigo y el agradecimiento.
El diseño de la portada centró después la intervención de Antonio Guerra Álvarez, quien afirmó con acierto que “la portada no puede identificarse mejor con el contenido del libro”. Y no era una frase hecha. Guerra explicó cómo la imagen dialoga con el fondo de la obra, sintetizando visualmente sus claves.
Por último intervino quien firma estas líneas, Álvaro Cabello de la Haba, autor de la sinopsis, con una breve aproximación al espíritu del libro.
Cerró el acto William
Masterson, y lo hizo con una intervención que confirmó todas las expectativas.
Con un tono cercano y a la vez firme, hilvanó anécdotas personales con
reflexiones de fondo, explicando su obra sin solemnidad impostada, pero con una
claridad moral poco frecuente. Habló de valores no como conceptos abstractos,
sino como realidades que se viven, se heredan y se defienden. Su palabra,
limpia y directa, evidenció que estamos ante un autor que escribe desde la
responsabilidad y no desde la comodidad.
Defiende tus valores: Historia, Memoria, Liturgia pertenece a esa estirpe de libros que no se limitan a ser leídos, sino que se experimentan. La tauromaquia aparece en sus páginas no como folclore ni afición, sino como columna vertebral de una manera de entender la vida: un territorio moral donde el valor, la verdad y la medida se ponen a prueba sin máscaras. Esa mirada seria y luminosa otorga al libro una resonancia especial, reforzada por una dimensión espiritual tratada con respeto y profundidad.
El lleno absoluto de la sala no fue un mero dato de aforo, sino la constatación de que existe un público deseoso de discursos honestos, exigentes y con raíz. Córdoba asistió a la presentación de un libro necesario y, sobre todo, al encuentro de una comunidad que aún cree en la palabra como acto de responsabilidad. En tiempos de ruido y tibieza, no es poca cosa.


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