miércoles, 8 de abril de 2026

 

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Sebastián Castella y Víctor Gómez Pin protagonizan un profundo Mano a mano en la Fundación Cajasol

 

Torero y filósofo brillaron en un encuentro de alto nivel intelectual que apostó por el pensamiento filosófico


Los clásicos Mano a Mano de la Fundación Cajasol alcanzaban su 76ª edición una vez finalizada una Semana Santa plena y con el clásico formato que vincula a una personalidad de la cultura –el filósofo Víctor Gómez Pin- con un torero veterano como Sebastián Castella, ausente este año de los carteles abrileños.

La tarde lluviosa no había impedido que el patio de butacas del salón de actos de la Fundación Cajasol se llenara de público en esta jornada de vísperas. José Enrique Moreno volvía a oficiar de moderador de un encuentro que no tardó en entrar en materia. No, no era la primera vez que el toreo y la filosofía se daban la mano en las tablas de la vieja Audiencia pero el encuentro sí se iba a sumergir en profundidades insospechadas. ¿Filosofía y toros?, interrogó el moderador que recordó la obra taurina de Víctor Gómez Pin, filósofo y matemático que en su momento destacó en la defensa del toro y el toreo en el parlamento catalán. 

En realidad se trataba de una apuesta por el pensamiento “en un mundo de prisas”, según apreció Moreno antes de lanzar el primer guante al filósofo. “La tauromaquia es objeto de polémica y hay que intentar meterse en la piel del otro”, señaló Gómez Pin citando a Marcel Proust al señalar que “el arte es la escuela más sobria de vida y el verdadero juicio final”. La cita era válida para definir la esencia del toreo que, a su juicio, es un enfrentamiento definitivo con la muerte.

Castella habló del toreo como escuela de vida. “El arte se mezcla con ponerse al límite; por mucho que hayas aprendido siempre estás probando si eres capaz y en esos momentos es cuando le das la importancia a la humanidad, la naturaleza, la vida, la muerte…”, reflexionó el diestro francés. “Buscamos la perfección del momento aunque sea algo efímero; encontrar la comunión con un animal al que amamos aunque sepamos que nos puede quitar la vida”, añadió Sebastián argumentando que, al final, es cuestión de “diálogo”.

Gómez Pin se metió en otros abismos. “El ser humano es el único animal que se sabe animal y que su destino es la muerte”, reflexionó el filósofo que recordó la doble dimensión de la filosofía como “anhelo de conocimiento y exigencia de lucidez”, en comparación con la propia labor del torero. “Estar delante del toro implica estudiar en un tiempo muy corto para hacer una obra de arte”, añadió Castella precisando que “para poder torear tienes que meterte dentro del animal”. Pero el torero se adentró en otros terrenos vedados al neófito como “el inmenso vacío” que se puede llegar a sentir en la cara del toro.

Había que seguir definiendo conceptos. Gómez Pin mencionó la “hombría” citando a Aristóteles. “Es la capacidad de enfrentarse con entereza a la inevitabilidad de la propia muerte”. Desde esa premisa, la tauromaquia “es un paradigma de exigencia ética”, añadió el filósofo aludiendo a “la singularidad” del ejercicio del toreo.

El toro

“Un día me negué a matar un toro porque creía que tenía muchas cualidades, por todo lo que había podido sentir, por su forma de mirar, porque creía que tenía capacidad de pensar como un humano; sabía que me iban a multar pero me negué”, confesó Castella haciendo una nueva declaración de amor por el toro bravo. “Los humanos apreciamos a los animales que son buenos para la fertilidad de la humanidad”, apostilló Víctor Gómez Pin definiéndolo como “un prodigio de la naturaleza”. Pero Castella quiso profundizar aún más demandando un conocimiento más preciso de la esencia del toro: “Nunca llega a ser un cobarde, no se le puede domesticar y va más allá de cualquier animal”. 

Pero la charla se adentró en otros vericuetos: se reflexionó sobre el arte y su onda expansiva y Castella no dudó en interpelar directamente al filósofo sobre los límites del ser humano. “Cada animal debe responder a su naturaleza y hemos desnaturalizado hasta los perros convirtiéndolos en parodia de un niño”, ironizó Gómez Pin, que argumentó que el torero llega a la profesión buscando su forma de “realizarse como ser humano”.

“El toreo es una cosa rarísima”, exclamó el pensador. “Pero no hay ninguna mentira dentro del ruedo, delante del toro”, terció Sebastián señalando que “a veces el verbo no sirve, sólo el corazón y el alma”. Gómez Pin reivindicó un concepto, el del lenguaje, como cualidad fundamental del humano.

Pero había que recuperar los nexos de la tauromaquia y la filosofía. “Todo el mundo se pone de acuerdo cuando ve algo estéticamente bello”, espetó Castella mientras el filósofo disertaba sobre la comunión que puede vincular a los aficionados ante la culminación artística del toreo, por encima de credos e ideologías. 

Moreno citó la propia obra de Gómez Pin: “El torero es la presencia de un ser humano que sabe dónde reside lo esencial y se confronta con entereza a ello”. Pero Castella quiso advertir que sólo el torero puede conocer lo que se vive, se siente y se sufre en la cara del toro. El diálogo siguió las senda de la propia obra de Gómez Pin: “El torero elige lo inevitable en lugar de apartarse de ello…”, el propio filósofo aludió a otras cualidades del lidiador como la “entereza”. 

La política

Tocaba hablar de política, recordar el proceso catalán que, pese a la abolición de facto, supuso una victoria moral sobre la presión nacionalista gracias, entre otros, a la intervención del filósofo. “La política debe dedicarse a hacer el bien para el país, cuidar las tradiciones de cada lugar, el bienestar de los ciudadanos pero el poder corrompe…”, apostilló Castella. Gómez Pin quiso huir de la fachada conservadora de la tauromaquia, de la instrumentalización política de un arte que “puede satisfacer a dos personas políticamente opuestas”.

Había que terminar y la referencia al gran Antonio Ordóñez era obligada. Le dio una de las primeras oportunidades a Castella, siendo prácticamente un niño. También fue íntimo amigo de Gómez Pin. “Esa personalidad, esa grandeza… aprendí mucho aunque no pude convivir mucho con él y eso se queda para toda la vida; que un dios del toreo te de esa categoría con su sabiduría era algo tremendo”, evocó el diestro francés. A Gómez Pin, en cambio, le llegó a poner a torear en el campo. El filósofo recordó un sobrero de Carlos Núñez, en la Goyesca de Ronda y mano a mano con Bienvenida. “Quien contempló aquello tiene muy difícil tomar distancia…”.

Para terminar, el moderador preguntó a Castella por su ausencia de Sevilla. “Me dolió mucho, durante dos semanas tuve como una depresión, nunca me había pasado”, confesó el torero. “Durante veinte años no había sido capaz de salir por la Puerta del Príncipe y lo conseguí después de reaparecer, desde entonces es una de las plazas donde salgo más a gusto y la gente me ha respetado y me ha querido, han venido a verme y se ha llenado la plaza siempre, por eso no entendía que esto estuviera ocurriendo ahora… En esas dos semanas no quise salir de mi casa ni de mi habitación y me dediqué a pintar, preparé una exposición que voy a presentar en Sevilla”.

Así terminó el Mano a mano, hablando de esa exposición de su personal obra pictórica en Sevilla (Hotel Colón) en los días feriales y de la presentación del libro que retrata su larga trayectoria, coordinado por Olga Holguín, que presenta un contenido eminentemente fotográfico con artículos de toreros, periodistas e intelectuales en sus casi 400 páginas y que ha sido patrocinado por la Fundación Cajasol. 
Para más INFORMACIÓN:

correo@toromedia.com
Tel. 670 667 505

martes, 7 de abril de 2026

 Veteranía y Juventud se miden este sábado en Miraflores de la Sierra




Este sábado, 11 de abril, Miraflores de la Sierra acoge la segunda clasificatoria de la Copa Chenel en la que harán el paseíllo Juan Carlos Cubas, Manuel Diosleguarde y Alejandro Chicharro con toros de Pedraza de Yeltes y Flor de Jara


Madrid, a 7 de abril de 2026

La Copa Chenel 2026 celebra su segunda clasificatoria con un cartel de gran atractivo para el aficionado. Toros de Pedraza de Yeltes y Flor de Jara para Juan Carlos Cubas, Manuel Diosleguarde y Alejandro Chicharro. 

Abrirá cartel Juan Carlos Cubas, el único torero peruano participante en la Copa Chenel que afronta esta oportunidad “con orgullo de poder participar en este certamen en el que me daré a conocer en España. No tengo nada que perder y todo por ganar”. 

En segundo lugar, actuará el salmantino Manuel Diosleguarde,quien asegura que “la Copa Chenel es un certamen que está en boca de todo el mundo y estoy seguro de que me puede abrir muchas puertas”. 

Cerrará el festejo Alejandro Chicharro, que hará el paseíllo en su localidad natal. El madrileño llega a la Copa Chenel con “muchas cosas que decir, mucha hambre de triunfo. El trabajo ya está hecho”, afirma el matador. 

Respecto a las ganaderías que lidian este sábado, Pedraza de Yeltes es uno de los hierros que más reconocimientos ha ganado en los últimos años dentro del campo bravo. Miguel Ángel Sánchez, mayoral de Pedraza de Yeltes, asegura que “presentamos tres toros de diferentes sementales, son toros bonitos, bien hechos, amplios y muy en la casa. Esperemos que den el juego esperado para este evento”. 

Por su parte, Flor de Jara, es uno de los hierros más representativos del encaste Santa Coloma en la actualidad. Carlos Aragón Cancela, ganadero de la casa, presenta en esta ocasión “toros criados con cariño, con motivos para embestir, de reatas buenas. Tenemos mucha confianza puesta en ellos”. 

Miraflores de la Sierra es la localidad encargada de acoger esta segunda clasificatoria del certamen. Su alcalde, Luis Guadalix, es muy consciente de lo que significa la tauromaquia para su municipio, y afirma que “no me imagino las fiestas de Miraflores sin toros porque no serían fiestas”, poniendo a la tauromaquia en un punto esencial y prioritario para su municipio. 

La cita de este sábado no es una cita cualquiera, será una jornada completa para los aficionados. Por la mañana, a las 12:30, se dará suelta a 3 vacas en la plaza de toros para los más valientes. A continuación, tendrá lugar una paella a cargo de la Asociación Cultural Taurina de Miraflores de la Sierra a un módico precio de 5€. Y por la tarde, la segunda clasificatoria de la Copa Chenel. 

Los menores de 18 años podrán entrar de manera gratuita recogiendo las entradas en la taquilla. Los mayores de 65 años, los menores de 26, los amigos de la Fundación Toro de Lidia y los grupos de 10 personas o más, pagarán 10€ por entrada. El público general, también con un precio muy accesible, podrá adquirir las entradas a 15€.

La Fiesta del Toro de la Comunidad de Madrid

Es un proyecto de la Comunidad de Madrid y la Fundación Toro de Lidia que celebra este año su sexta edición y cuyo objetivo es promover la tauromaquia como expresión cultural. La Fiesta del Toro de la Comunidad de Madrid ha celebrado ya un total de 145 festejos en los que han participado 91 matadores de toros, 37 novilleros con picadores, 36 novilleros sin picadores y 78 ganaderías, siendo la mayoría de ellas madrileñas.

Los certámenes que componen este proyecto son Kilómetro Cero, para novilleros sin picadores; el Circuito de Madrid, para novilleros con picadores; y la Copa Chenel, para matadores de toros. 

Además, incluye un proyecto de promoción a las ganaderías madrileñas: Toros de la Comunidad de Madrid.









  LOS VESTIDOS QUE ESTRENARÁ  EN LA FERIA DE ABBRIL  





El torero sevillano compartirá con la afición, en un gesto novedoso, uno de los secretos guardados con mayor celo por todos los toreros. 

El próximo viernes, 10 de abril, a las 18.00 h., sobre el ruedo de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, se expondrán los vestidos que estrenará Juan Ortega en sus compromisos en la próxima Feria de Sevilla. Junto a los ternos que lucirá D.m. el jueves 16 y el viernes 24 de abril, también se presenta un capote de paseo. 

Con esta iniciativa Juan Ortega quiere acercar a los aficionados, especialmente a los más jóvenes, todo aquello que engrandece y es parte esencial de una tarde de toros. 

La acción se enmarca dentro de las Jornadas de Puertas Abiertas de la Maestranza, organizadas por Lances de Futuro y el Club de Aficionados Prácticos Taurinos, que cuentan con el patrocinio del Ayuntamiento de Sevilla y Caja Rural del Sur. 

PASE DE PRENSA

Durante la mañana del viernes 10 de abril, a partir de las 12.00 h., Juan Ortega atenderá de manera personal a aquellos medios que lo soliciten. Los interesados pueden escribir a la dirección de correo electrónico comunicacion@ortegajuan.com

Gracias por la difusión

Saludos cordiales

Comunicación Juan Ortega

 EL CRISTO LEGIONARIO DE MALAGA



Le tengo una particular devoción al Cristo de la Buena Muerte de la Semana Santa de Málaga, conocido también como Cristo de Mena, por ser Pedro de Mena, imaginero granadino del Barroco, el autor de la talla original, que por destrucción hubo de ser replicada por el imaginero

malagueño  Francisco Palma Burgos en 1941.

Pero la fama popular de este Crucificado se debe a ser Legionario de Honor, según titulo que redactado por un oficial  alto rango, don Ricardo Rada, reza así: "Alistamiento del Caballero Legionario de nombre Jesús, hijo de José y de María, natural de Belén, de 33 años de edad y uno setenta de estatura, barba poblada y ojos y tez oscuros" (más o menos, porque lo leí hace muchos años).

Y poco después, hace muchos años, se escucha cantar en la procesión del Cristo de Mena-Palma Burgos la siguiente saeta:

"A la Legión se ha alistado 

un Cristo Crucificado.

Ya nadie podrá decir

que los legionarios somos

personas de mal vivir".

Pasaron los años, y el íntimo amigo de mi íntimo amigo Domingo Echevarria, Rafael José López, que pasa temporadas en Málaga, conmovido por el impresionante despliegue de actos que la Legión lleva a cabo en Málaga cada Jueves Santo para honrar al Cristo de la Buena Muerte o Cristo de Mena, tomó los pinceles y realizó un cuadro de la salida del Crucificado  portado a hombros de Caballeros Legionarios, realizando el cuadro que sucede a estas líneas. 



Entre un hermano de la Cofradía de Mena llamado César Mera, y ingeniero agrónomo como Rafael, muy aficionado a la pintura, y el archivero de la Hermandad, Juan José, contactaron con el Hermano Mayor, que entonces era Antonio Jesús González para formalizar la donacion de la pintura, que se realizó en el Salón de Plenos de la Hermandad, donde se exhibe, recibiendo Rafael el título de Hermano Honorífico, con derecho de asistir como invitado a los actos en honor del Cristo por parte de la Legion, en los que ha coincidido, entre otros, con Antonio Banderas. Tanto Rafael como su esposa María Rosa, asturiana, son muy, muy valientes ante la adversidad, a lo cual yo creo que que no es ajena la intercesión del Cristo de Mena, pero tampoco  es ajeno el espíritu legionario que impregna todo lo que rodea a esta Hermandad de Cristo  de Mena de Málaga.

Con el recuerdo de Domingo Echevarria,

José María Portillo Fabra, de la Tertulia Taurina El Castoreño y del Círculo Taurino de Córdoba y devoto de todas las Hermandades de Semana Santa de España.

P.S. Como es Jueves Santo, día del Amor Fraterno, omito lo que le pasó al primitivo Cristo de Mena, aunque os envío la foto que me ha remitido Rafael 

JOSÉ LUIS CUEVAS

Maquetador y Editor


LA SOLIDARIDAD HUMILDE DEL TOREO


Es un ejemplo más del carácter solidario distintivo desde hace siglos de los que amamos la Tauromaquia, que estamos siempre donde debemos estar, sin necesidad siquiera que nos avisen, ni nos pidan ayuda. Es una muestra de ello muy significativa y reveladora, aunque humilde y sencilla. Tuvo lugar el pasado sábado en un pequeño pueblo jiennense, Castellar, tan taurino como la comarca en la que se encuentra enclavado, 'El Condado de Jaén'.

La Escuela Cultural-Taurina de Linares y el Ayuntamiento de esta histórica localidad íbera lograron reunir a más de 1.500 personas, en una población con sólo algo más de 3.000 habitantes, para ayudar a los niños que padecen cáncer, a través de la Asociación de Lucha contra las Enfermedades de la Sangre (ALES). Fue un tentadero benéfico que llenó por completo los tendidos de esta coqueta plaza y permitió recaudar una buena cantidad de euros para una causa tan noble y digna como necesaria y elogiable.

Un acto de solidaridad por parte no sólo de los alumnos de esta entidad taurina, sino también de los matadores Marcos Linares y Pedro de Flora, el novillero local Alvaro Rodríguez y los 4 ganaderos de las 8 vacas tentadas, que fueron de los hierros de 'Los Ronceles', 'Alvalle', 'Hermanos Segura' y del gran maestro Enrique Ponce, que dio de nuevo otra lección de lo que debe ser una figura del toreo, tanto en el albero como fuera, y en activo como en su situación actual de retirado de los ruedos.

Fue un tentadero solidario que no saldrá en los medios de información nacionales, incluidos muchos especializados en toros, pero que no puede pasar desapercibido. Debe tener la relevancia merecida por el esfuerzo y trabajo altruista de sus organizadores. Estas iniciativas son las que a los aficionados taurinos nos hacen sentirnos más orgullosos de serlo y a los que no lo son les demostramos que la Tauromaquia es algo más que un un rito legendario de la civilización mediterránea, lo que ya por sí solo es algo grandísimo. Hemos consolidado nuestro arte milenario y universal gracias a actos tan pequeños en teoría, pero tan grandes en la realidad, como este tentadero benéfico de Castellar.

Son miles las iniciativas similares del mundo del toro, organizadas desde hace siglos con objetivos loables e imprescindibles, pero ésta de un pequeño pueblo de Jaén y de una entidad educativa modesta como la Escuela Cultural-Taurina de Linares, no puede pasar desapercibida. No en vano es una muestra de que desde la humildad también se puede hacer cada vez más grande nuestra Tauromaquia en la sociedad actual, que desde ciertos sectores de ignorantes e intransigentes recibe cada vez más absurdas, irracionales e injustas agresiones.

Enhorabuena y muchísimas gracias a todos los promotores de acciones de este tipo. Por su solidaridad se han ganado ya a ley formar parte de la Historia del Toreo y de la Humanidad, además de entrar en los corazones de personas necesitadas de apoyo anímico y moral, no sólo económico, como en este caso son los pacientes infantiles con leucemia, sus padres y familiares de la asociación 'ALES-Jaén'. !!!Va por todos ellos!!!

Antonio Cepedello

Foto: Rosa Martos

 DOMINGO DE RESURRECCIÓN,  PRIMAVERA EN CÓRDOBA .


EL CLUB CALERITO Y LA HERMANDAD DE JESÚS RESUCITADO,  CADA DÍA MÁS CERCANOS. 


Autor del cartel José Luis Cuevas

             Son las 8:00 de la mañana de un día primaveral que promete.  

           Santa Marina está radiante, en ebullición,  todos en sus puestos.

           Orden, Puntualidad, Cumplimiento y Espiritualidad. 



           Al sonido de las trompetas,  todo se pone en marcha. Sale el primer paso: Cristo Resucitado con su cortejo. Aplausos,  oración,  alguna lágrima.



            Se aleja Jesús y le sigue su madre,  Señora de Nuestra Alegría, con  su cortejo y las varas que representan la autoridad.

            Juan de Dios, Presidente del Club Calerito, ostenta la representación  de la Sociedad Civil y desde el honor que supone tal consideración, cumplirá con su cometido, como Dios manda. La Hermandad le ha distinguido con ese privilegio y Juan de Dios sabrá estar a la altura.



             Ya está toda la procesión en la calle y al compás de trompetas y tambores se encamina hasta la Carrera Oficial. 

             Desde la Cruz de Guía hasta el final de la comitiva hay muchos nazarenos, muchos puestos, muchas obligaciones.

              Unas se ven más y otras menos, pero todas son lmportantes. Unas son más livianas, otras más dolorosas,  me estoy refiriendo en este momento a los costaleros.Para ellos todo nuestro respeto y consideración. 

              Son las 16:00 horas, hace calor. 

               Los pasos llegan a su iglesia y los costaleros maniobran con habilidad y elegancia para entrar en su templo y ocupar el lugar que le corresponden.




               Los muchos, muchísimos feligreses que se agolpan a la entrada no pueden reprimir los aplausos y las lágrimas.  

               Los componentes de la comitiva se abrazan,  se felicitan y se sienten satisfechos de haber cumplido y muy bien.

               Juan de Dios, estoico , ha cumplido de principio a fin.

Todo se ha desarrollado como estaba previsto. Dios está con nosotros y Nuestra Señora de la Alegría ha visto a su Hijo Resucitado.

                Un día  para recordar, un día para guardar en la memoria y en el corazón.

                 Felicidades, Presidente.

                 Has hecho de esta responsabilidad un ritual , un ejemplo, un sacrificio emocional de extraordinarias dimensiones. 

                 Esta prestación quedará reflejada en el Club para los anales de la historia.

Ángel Olmo

José Luis Cuevas

Maquetador y Editor






lunes, 6 de abril de 2026

 LOS ALUMNOS DEL C.I.T.A.R. SACAN EN PROCESIÓN la imagen de JESÚS CAIDO QUE MANOLETE REGALO A Fuentelencina

Hace un par de años, el Ayuntamiento de Fuentelencina compró la casa donde Manuel Rodríguez “Manolete” pasó largas temporadas de descanso entre 1945 y 1947. Después de rehabilitarla, pues el tiempo la había deteriorado, la puso a disposición del C.I.T.A.R. (Centro Internacional Taurino de Alto Rendimiento), escuela taurina que acoge alumnos de todas las nacionalidades para formarlos como personas y como toreros. Ahí conviven casi una decena de jóvenes aspirantes a torero como, recientemente, ha salido el colombiano “Juan de Castilla”, matador de toros con muy buena proyección actual.


Fachada de la “Casa de Manolete” de Fuentelencina, que el Ayuntamiento ha puesto a disposición de los alumnos del C.I.T.A.R.


Placa que se colocó en la plaza del Fuentelencina el 29 de agosto de 2017, perpetuando el imborrable recuerdo que de “Manolete” se tiene en esta villa.

También, en Fuentelencina, concretamente en la ermita de la Soledad, a la entrada de la villa, se guarda con veneración una imagen de Jesús Caido que en el verano de 1946, Manuel Rogriguez Sánchez “Manolete”, regaló a Fuentelencina como agradecimiento por la acogida que el pueblo le ofreció desde el primer día en que por allí apareció.


Foto correspondiente al día de 1946, en que “Manolete” (el primero a la derecha), hizo entrega al Reverendo párroco de Fuentelencina, de la imagen de Jesús Caido, de cuya Hermandad en Córdoba era Hermano Mayor.

Dicha imagen es sacada en procesión en la cuaresma de cada año, pero en esta pasada Semana Santa, han sido los alumnos del

C.I.T.A.R. los que se han encargado de sacar en procesión la mencionada imagen y, sin duda en recuerdo de “Manolete”, han tenido el detalle y buen gusto, de vestirse de corto para tal menester.


La imagen de Jesús Caido, colocada sobre las parihuelas para sacarla en procesión.


Ante la puerta de la ermita de la Soledad, los alumnos del C.I.T.A.R. junto al Reverendo Párroco de Fuentelencina, Don Emilio Esteban; el Director del Centro, profesor Don Pedro Alonso Marañón; y el alcalde de Fuentelencina Don Santos López Tabernero.

Los alumnos del C.I.T.A.R., portando a hombros la imagen de Jesús Caido que Manolete regalara a Fuentelencina, en su recorrido por la plaza del citado pueblo.


AUTOR: CAYETANO MELGIZO


JOSÉ LUIS CUEVAS

Maquetadoe y Editor

domingo, 5 de abril de 2026

 POSADAS Y HOSPEDAJES HISTÓRICOS DE CÓRDOBA 

POSADA DE VALLINA

POSADA DEL SOL

POSADA DEL POTRO

POSADA DE LA MADERA

POSADA DE LA HERRADURA


POSADA DE VALLINA


PATIO


           Los historiadores nos cuentan que esta construcción data como mínimo del año 785 d.c. (ampliación de la mezquita por Hixen I), junto a la Iglesia de San Vicente, y fue el lugar donde vivían los alarifes o constructores de la mezquita.

           Así como otros lugares de hospedaje, al estar situada la Posada de Vallina en la Vía Augusta, fue muy solicitada y por ella pasaron muchos personajes, entre los que al parecer – sus actuales propietarios señalan una estancia en la que posiblemente se alojó Cristóbal Colón, pues ya se sabe que el descubridor estuvo en varias ocasiones en Córdoba, entre otras cosas porque perseguía el apoyo de los Reyes Cristianos, que residían en el Alcázar cercano a la posada. Tan asiduo se hizo de Córdoba, que a finales de 1487 se enamoró de Beatriz Enríquez de Harana hija de Pedro Torquemada y Ana Núñez de Harana, labradores en Santa María de Trassierra. De tal relación nació en Córdoba el 15 de agosto de 1488, Hernando Colón y Enríquez de Arana, quien emuló e incluso en algunos aspectos superó a su padre.


POSADA VALLINA


SALÓN DE CRISTÓBAL COLÓN

ACLARACIÓN DEL USO DE LA “B” Y “V”

            En los documentos referidos a esta posada, el Mesón Ballinas, siempre viene citado con “B”, con el tiempo se ha ido generalizando el uso de Vallinas con “V”. En los mencionados documentos, es citada a la familia Ballinas como titular del establecimiento. En concreto fue Bartolomé de Ballinas -Licenciado -, quien firmó un acuerdo en 1569 con el Ayuntamiento cordobés, que establecía alojamientos de oficio, entendiendo que se referían a pernoctaciones oficiales, por lo cual serían remunerados anualmente.


ENTRADA 


             El acuerdo implicaba a varios hermanos, entre ellos al presbítero Juan de Ballinas. Situación de alojamiento, que se ve que ya antes había funcionado así, pues el Cabildo el 28 de febrero de 1555, reclamó cobros de “sisa”, por el arriendo de las carnicerías, y también fija el precio de las gallinas... , y termina mencionando el documento (folio 20V) “la deuda sobre el Mesón de Ballinas”…, aclarando que para tal gestión fue nombrado Andrés Barba como jurado real, y el Cabildo por su parte y en su representación nombró a Juan López de Valenzuela y a un tal Sepúlveda.

OTROS PROPIETARIOS O ARRENDADORES

              En 1695 pasa el mesón a ser – probablemente arrendado – por Lucía de Berrio. A continuación figura en 1736, Pedro Verde como mesonero, al cual en distintas ocasiones se le reclaman ciertas cantidades.

             Después, ya en 1770 aparece como dueña Catalina Vázquez y Pedro Pedrajas.

              Y en 1780 lo ocupa el Regimiento de Caballería Alcántara.

DE MESÓN A POSADA

        En los documentos que he manejado, se observa que la denominación de MESÓN, cambió por la de POSADA, con la utilización de las diligencias en viajes regulares entre localidades. Fue entonces utilizada la posada para hospedarse los viajeros y cambiar o refrescar a los animales.

          Tanto el horario como los puntos de salida y llegada de las diligencias, figuraban ya en las páginas del Diario Córdoba de 1854.

           Ya en 1869 sirvió como punto de recepción y salida del cosario de Cabra.

         Desaparecida esta utilidad, el recinto pasó a manos de un particular, quedando sólo para el archivo histórico el apellido Ballinas.

             A mediados del siglo XX se acondicionaron sus instalaciones y ya en 2008 se renovó por completo actualizando recepción, habitaciones y lugares comunes, para convertirlo en un lugar apetecido por los visitantes de Córdoba.

         En la actualidad la posada que sirvió en ocasiones para hospedar al descubridor, funciona de forma admirable como acogedor Hotel Posada de Vallina.

PATIO

Archivos de:

F. Bravo Antibón y Manuel Estévez Recio

POSADA DEL SOL

           El Mesón o Posada del Sol – primero Mesón y después Posada - , estaba situado en la actual calle Magistral González Francés, frente al Sagrario de la Mezquita-Catedral, contiguo al Hospital de San Sebastián. Fue la posada más importante de los recintos dedicados al alojamiento, y estuvo en servicio hasta los primeros años del siglo XIX.

             La carrera en la que estaba situado el referido mesón, se la conocía como calle del Mesón del Sol. De todas maneras, antes de llegar a esta denominación tuvo otras acepciones como apunta el documentalista e historiador Manuel Estévez.



            En 1718 la calle se identificaba como la del “Mármol Gordo” en referencia a una columna que existe junto a las escalinatas de acceso a la Iglesia del Sagrario. Y en otro documento de 1780, aparece como calle de la “Grada Redonda”.

                  Se da la circunstancia de que en la casa n.º 370, aparece en un documento empadronado el mesonero del Sol así como otros mozos del mismo. La denominación de calle del Mesón del Sol es por tanto posterior. En concreto existen datos, de que en 1808 la vía donde estaba situado el mesón, adoptaba el mismo nombre. Ya en el plano de Córdoba de 1868, figura de forma definitiva como calle del Mesón del Sol, y una cita entre paréntesis: (hoy Carrera del Puente).

LA DECISIÓN DEL EMPLAZAMIENTO

            El primitivo emplazamiento se decidió porque en su momento, fue muy interesante desde el punto de vista comercial, pues era un lugar que estaba en el nudo de la alcaicería, término utilizado para citar el lugar de las ciudades de al-Ándalus, donde libremente se podía comprar y vender al por mayor la seda bruta, circunstancia que añadía un movimiento de visitantes muy estimable quienes en muchos casos precisaban de alojamiento. Y a esto se sumaba el hecho, de que el establecimiento se hallaba junto Hospital de San Sebastián.


PATIO DE LA POSADA


            En documentos antiguos leemos que el mesón se instaló alrededor de 1618 en unas cocheras de caballos junto al Hospital. Cocheras que eran propiedad de don Gonzalo de Hoces Carvajal -Arcediano de Castro –, y otros propietarios que disponían de locales junto al edificio hospitalario.

EL HOSPITAL

            El mencionado Hospital de San Sebastián – uno de los acicates económicos para la consolidación del mesón – surgió con motivo de una seria epidemia de peste negra o bubónica, acaecida en el siglo XIV. Ante la falta de centros sanitarios, el Cabildo cedió un solar que tenía en la zona de la alcaicería y unas casas conocidas como del Lavatorio. Este fue su primer emplazamiento.

         A comienzos del XVI surgió la imperiosa necesidad de ampliarlo, y al no conseguirse el terreno suficiente, el Cabildo cedió el Corral de los Cárdenas. Allí se construyó el nuevo hospital, entre 1512 y 1513, dirigiendo la obra Hernán Ruíz I. Ahí, en la calle Torrijos, continúa conservando y mostrando su grandeza y belleza. Actualmente es utilizado como Palacio de Congresos.

DE VUELTA A LA POSADA

             Otro dato curioso y relevante, es que Pedro de los Reyes tenía arrendado el mesón al Cabildo por 4.400 reales anuales.

             El citado Pedro era Maestro de Postas de “Mango Negro”. Y estaba casado con Catalina de

    Ambrosio, ambos de procedencia francesa. “Mango Negro” respondía al nombre del cortijo, en el que fijaron la parada o casa de postas. Un nudo importante de comunicación dentro del recorrido Córdoba-Sevilla.

          La medida entonces de los mesones, la fijaba el número de cuadras. El mesón o posada que nos ocupa, disponía de tres cuadras que podían albergar treinta caballerías. Además contaba con cinco caballos y once mulas para el servicio de postas.

           Se pensó adjudicarle el nombre identificativo del Sol, por la cercanía de la auténtica calle El Sol, que en esa época era la denominación fija de la actual calle Agustín Moreno.


PUERTA DE ENTRADA A POSADA DEL SOL


                En este amable y bien situado rincón se hospedaron muchos personajes importantes que venían a la ciudad bien de paso o a resolver cuestiones. Por ejemplo el vizconde Francois-René, vizconde de Chateaubriand, conocido político y escritor francés. Así como Alexandre Dumas padre, autor entre otras novelas de éxito de Los Tres Mosqueteros y El Conde de Montecristo.

NOTAS DE OTROS AUTORES

              Teodomiro Ramírez de Arellano recuerda la calle y el mesón, es sus PASEOS POR CÓRDOBA.

                    También lo hace Ricardo Montis Romero quien detalla lo que sigue:

               ...”Una de las industrias más antiguas de Córdoba”… (refiriéndose a la seda).

              ...”A finales del siglo XVI, la producción de la seda constituía uno de los principales elementos de la riqueza de nuestra ciudad.”...

              Y en cuanto a las posadas:

             ...”Las de mayor categoría, si se nos permite la palabra, eran las del POTRO y del SOL. En ellas había departamentos especiales para hospedar a las personas de alta posición social, separadamente de arrieros, trajinantes, mercaderes y rufianes”…

                 Escritos cualificados que nos sirven de punto y final, a este resumido resumen sobre la antigua e histórica POSADA DEL SOL.

Archivos de:

Manuel Estévez Recio y

Bravo Antibón

Francisco Bravo Antibón

                      LA POSADA DEL POTRO

Es el rincón más emblemático y con más sabor popular y también cultural de Córdoba. Una bellísima plaza que consta como punto de referencia y de acción en novelas, artículos y poesías.



         Frente al Museo de Bellas Artes y de Julio Romero, se encuentra la

      POSADA DEL POTRO, ruinosa antaño y espléndida actualmente que forma parte de los renglones de nuestra historia, a través de múltiples señalamientos. Por ejemplo, y el más importante, es su cita en la novela universal de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, ya que conocía la posada principalmente porque su familia y él por supuesto, vivieron muy vinculados a Córdoba. Baste decir que Cervantes llegó a nuestra ciudad con seis años, en 1553, (no olvidemos que la familia paterna hunde sus raíces en Córdoba). Aquí permaneció estudiando en el colegio -entonces de los Jesuitas- sito en la plaza de la Compañía. Supuestamente, porque no está comprobado, pasó entre nosotros tal vez diez años, antes de tomar sus inquietos y variados rumbos.

             La Posada del Potro fue en sus inicios una mancebía, después fue formalizándose y se convirtió de forma paulatina en un lugar para pernoctar, sin llegar a la absoluta seriedad. Avala esta inquietud, el fragmento que Cervantes hilvana en El Quijote. Un fragmento precioso, pero lamentable para Sancho, ocurrido en la posada:

            ...”Quiso la mala suerte del desdichado Sancho, que entre la gente que estaba en la venta, se hallasen cuatro perailes (cardadores o fabricantes de paños), tres agujeros (fabricantes o vendedores de agujas) del Potro de Córdoba y dos vecinos de la Heria de Sevilla (barrio de la feria), gente alegre, bien intencionada, maleante y juguetona, los cuales casi como instigados y movidos de un mesmo espíritu, se llegaron a Sancho, y apeándole del asno, uno dellos entró por la manta de la cama del huésped, y, echándole en ella, alzaron los ojos y vieron que el techo era algo más bajo de lo que habían menester para su obra, y determinaron salirse al corral, que tenía por límite el cielo. Y allí, puesto Sancho en mitad de la manta, comenzaron a levantarle en alto, y a holgarse con él...”... (Cap. XVII).



            Pertenecía la posada a la collación de San Nicolás de la Ajerquía, zona muy evolucionada comercialmente, en la que deambulaban viajeros de todos los tipos, y que por tanto precisaban de lugares de ocio y de hospedaje. Fue un barrio que recibía a gente cosmopolita, prestando ambiente y posibilidades a más posadas cercanas entre sí, tales como La Posada de la Madera, del Sol, de la Herradura, etc.


San Nicolás de la Ajerquía


         Actualmente la Posada del Potro es sede del museo que Córdoba ha dedicado a un grande del cante flamenco como es Antonio Fernández Díaz Fosforito, y es conocida por propios y extraños, como CENTRO DE ARTE FLAMENCO FOSFORITO.




LA POSADA DE LA MADERA VÍA DE ACCESO A LA RIBERA


Calle de E. Romero de Torres.

                    La Posada de la Madera estaba situada justamente, en lo que hoy se conoce como calle de Enrique Romero de Torres. Estaba ubicada dicha posada en el número 40 de la calle Lucano, y frente al San Rafael de Verdiguier del Potro, aunque este monumento no estuvo aquí emplazado hasta 1924, fecha en la que fue trasladado desde su primitivo lugar en la plaza de la iglesia de San Hipólito. Pero en fin como referencia vale la referencia. La piqueta también derrumbó la ruinosa construcción del número 42. Por cierto que la Gacetilla del Diario Córdoba (28-7-1860), se hacía eco de la urbanística pretensión:

GACETILLA:

          …”-PIDE DERRIBO.- Llamamos la atención de la autoridad local hacia el expediente instruido hace ocho años para el derribo de la posada de la Madera, cuyo estado ruinoso continúa siendo una amenaza para los transeúntes y una ofensa al ornato. Creemos que debería procederse sin más dilaciones a su derribo y ampliación de la plazuela del Potro hasta la Ribera…”…


La Ribera (a la izquierda el corralón)

            La idea era buena y futurista, puesto que la Ribera ya contaba con el tramo de paseo a espaldas de la calle Lucano. Por tanto se equilibraba por un lado la bondad de la petición y por otra la insalubridad de la zona de la posad. Pero no fue hasta principio del año 1884 y gracias a un riguroso informe de la JUNTA DE SALUBRIDAD PÚBLICA del distrito de Santiago y de San Nicolás de la Axerquía, cuando se tomó vivamente en serio la idea lanzada veinte años atrás. El informe abreviado decía así:

           …”Las cuadras por su escasa ventilación y la carencia de depósitos para materiales fecales, constituyen un verdadero foco de infección…/… Esto, unido a que la finca linda por sus espaldas con el terreno llamado “corralón de la Ribera” que acumula inmundicias peligrosas para aquellos vecinos…”…

             El Ayuntamiento se hizo eco del informe y en sesión del 23 de julio de 1884, propone definitivamente el derribo de la Posada de la Madera, es decir la casa nº 38 de la calle Lucano y también por ruina la número 40, ambas propiedad de Enrique Ramírez de Saavedra y Cueto IV Duque de Rivas, hijo de de Ángel de Saavedra Duque de Rivas, insigne poeta, dramaturgo, militar, historiador, político, pintor y diplomático y de su esposa María de la Encarnación Cueto.

              Tras varios requerimientos, para que el Duque procediera a su demolición sin resultado positivo, el Ayuntamiento cuatro años cuatro años después y en sesión de 22 de julio de 1891 oficializó el derribo de la Posada de la Madera, así como las casas números 40 y 42.

               La Ribera antes de la apertura de la nueva calle.

              Se aprecia en la zona de la izquierda el llamado Corralón

             de la Ribera.


Losa Juego

            Entre pleitos anduvo la definitiva resolución del asunto, hasta llegar a un acuerdo justo para ambas partes: Ayuntamiento y la aristocrática familia afectada. El acuerdo llegó vía pecuniaria, al satisfacer la Corporación Municipal, la cantidad de 13.879.64 pesetas en concepto de justiprecio consensuado por la obligada expropiación. A partir de este momento se iniciaron las obras de derribo y acondicionamiento de lo que se conoce por la calle de Enrique Romero de Torres.

            Como curiosidad traslado un anuncio publicitario insertado en el Diario de Córdoba de la época:

        “CANARIOS. En la calle de Lucano, casa contigua a la posada de la Madera, se venden crías de canarios superiores, mestizos en belga e inglés. Los machos son de 20 a 40 reales y las hembras de 6 a 40 rs.”

             En esta nueva vía y entre las losas de granito que forman parte del suelo. Se encuentra una losa procedente según algunos historiadores del teatro romano, una pieza o losa granítica con el juego primitivo del alquerque, que consiste básicamente en un pasatiempo parecido al conocido juego de las damas…

Juego del Alquerque

         En fin, lo que fue una posada, después ruindad y hoy una interesante vía de comunicación entre el Potro y la Ribera, arrastra una historia singular y digna de conocerse, y que hemos tratado de resumir en este reducido trabajo.

FRANCISCO BRAVO ANTIBÓN

POSADA DE LA HERRADURA



             Córdoba, desde su fundación ha protagonizado el papel de ciudad de paso. Enclave geográfico privilegiado en el medioevo. Dada su situación como nudo de comunicación, las hospederías, es decir los llamados mesones y posadas, forman parte del acervo histórico de nuestra ciudad. Entre ellos figura la POSADA DE LA HERRADURA, una más en la red de establecimientos al servicio de los transeúntes, que pasaban o pernoctaban para cerrar tratos, recibir o entregar mercancías.

             Las posadas eran unas construcciones adecuadas al momento, que empezaron a florecer en la baja edad media, más o menos a partir de la conquista de Córdoba, registrando su máximo esplendor a finales del siglo XIV. Disponían de estancias para el descanso, una zona común para el almuerzo y la cena, y un amplio cobertizo donde acomodar a los animales y almacenar la paja. En este punto cabe recordar que la posada que nos ocupa, se empezó llamando MESÓN DE LA PAJA hasta finales del siglo XVII, a partir del cual se le conoció como MESÓN DE LA HERRADURA y ya más recientemente: POSADA DE LA HERRADURA. Su situación viene dada, como he indicado anteriormente, porque estos “hoteles” a la antigua, se enclavaban en arterias viarias importantes y situadas en zonas próximas a las puertas que unían la Medina con la Ajerquía. Precisamente la zona del Potro era un punto idóneo para la proliferación de este tipo de alojamientos, y el mesón que nos ocupa, resultó ser el más importante del medioevo.

              Disponía de dos entradas, una por la Ribera y otra por la calle Lucano, justamente en el número 14, vía que figuraba en el callejero como de las Posadas. Disponía de una importante cantidad de pesebres y además del patio principal, contaba con otro más pequeño. Ambos estaban dotados de pozos y pila, y en el más amplio, estaba situada la escalera de acceso a las estancias superiores. También contaba con dos trascorrales de suelo terrizo donde se encontraban los servicios.

            Ya en el siglo XX, fue restaurada la posada pasando a ser parador, desapareciendo en los años 40. En 2007 se realizó una nueva construcción, en la que se integraron los restos arqueológicos descubiertos hasta ese momento.

             La travesía de Córdoba que hacían los visitantes a Córdoba, desde el mencionado siglo XIV, pasaba por una entrada lógica que era la puerta de Baeza, pasando por los barrios o collaciones de Santiago, San Pedro, San Nicolás de la Ajerquía, el Potro…, a salir por el puente romano. Era la ruta en la que se asentaba una significada red mesonera.

        En las tiendas de los alrededores se vendían productos relacionados con los oficios de curtidores, pellejeros, silleros y correeros, artesanía especializada realizada con una base protagonista: el cuero. También se comerciaba con otros objetos afines que producían los armeros y los freneros.

             Estas zonas de paso engendraban la proliferación de las casas dedicadas a la prostitución, y así fue, los alrededores ofrecían tal alternativa y la mancebía tuvo su lugar.

         Gran número de los establecimientos que componían la mencionada red mesonera eran arrendados, siendo el propietario de la mayoría de ellos el Cabildo Catedralicio.



             La fluidez de estas vías de paso viene incluso de antes del citado siglo XIV, pues ya en el XIII, en concreto en 1284, Sancho IV concedió la celebración de dos ferias, ambas se celebraban en la calle de la Feria (actual San Fernando).

              En el Diario de Córdoba del 19 de febrero de 1861, aparecen algunas inserciones referidas los detalles que debían conocer los lectores, si precisaban del servicio de diligencias:

DILIGENCIAS “ LA ANDALUZA “

DILIGENCIA PARA LUCENA.-

Sale todos los días a las 8 de la mañana.

Precio de los asientos:

BERLINA……….52 RS

INTERIOR………39 RS

          Se despacha en el PARADOR DE LA HERRADURA calle Lucano conocida por la del Potro, por don Alfonso Maroto. (Despacho de billetes).

        Fue un punto estratégico idóneo para cubrir un servicio tan preciso como el de los desplazamientos. Por ello, en esta zona, confluyeron varias paradas de diligencias de la época, para acercar o devolver a los comerciantes o visitantes de nuestra ciudad, a sus respectivos lugares de destino.



AUTOR: FRANCISCO BRAVO ANTIBÓN




Jose Luis Cuevas

Maquetador y Editor

Escalera del Éxito 254.-