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Veteranía y Juventud se miden este sábado en Miraflores de la Sierra
Este sábado, 11 de abril, Miraflores de la Sierra acoge la segunda clasificatoria de la Copa Chenel en la que harán el paseíllo Juan Carlos Cubas, Manuel Diosleguarde y Alejandro Chicharro con toros de Pedraza de Yeltes y Flor de Jara
Madrid, a 7 de abril de 2026
La Copa Chenel 2026 celebra su segunda clasificatoria con un cartel de gran atractivo para el aficionado. Toros de Pedraza de Yeltes y Flor de Jara para Juan Carlos Cubas, Manuel Diosleguarde y Alejandro Chicharro.
Abrirá cartel Juan Carlos Cubas, el único torero peruano participante en la Copa Chenel que afronta esta oportunidad “con orgullo de poder participar en este certamen en el que me daré a conocer en España. No tengo nada que perder y todo por ganar”.
En segundo lugar, actuará el salmantino Manuel Diosleguarde,quien asegura que “la Copa Chenel es un certamen que está en boca de todo el mundo y estoy seguro de que me puede abrir muchas puertas”.
Cerrará el festejo Alejandro Chicharro, que hará el paseíllo en su localidad natal. El madrileño llega a la Copa Chenel con “muchas cosas que decir, mucha hambre de triunfo. El trabajo ya está hecho”, afirma el matador.
Respecto a las ganaderías que lidian este sábado, Pedraza de Yeltes es uno de los hierros que más reconocimientos ha ganado en los últimos años dentro del campo bravo. Miguel Ángel Sánchez, mayoral de Pedraza de Yeltes, asegura que “presentamos tres toros de diferentes sementales, son toros bonitos, bien hechos, amplios y muy en la casa. Esperemos que den el juego esperado para este evento”.
Por su parte, Flor de Jara, es uno de los hierros más representativos del encaste Santa Coloma en la actualidad. Carlos Aragón Cancela, ganadero de la casa, presenta en esta ocasión “toros criados con cariño, con motivos para embestir, de reatas buenas. Tenemos mucha confianza puesta en ellos”.
Miraflores de la Sierra es la localidad encargada de acoger esta segunda clasificatoria del certamen. Su alcalde, Luis Guadalix, es muy consciente de lo que significa la tauromaquia para su municipio, y afirma que “no me imagino las fiestas de Miraflores sin toros porque no serían fiestas”, poniendo a la tauromaquia en un punto esencial y prioritario para su municipio.
La cita de este sábado no es una cita cualquiera, será una jornada completa para los aficionados. Por la mañana, a las 12:30, se dará suelta a 3 vacas en la plaza de toros para los más valientes. A continuación, tendrá lugar una paella a cargo de la Asociación Cultural Taurina de Miraflores de la Sierra a un módico precio de 5€. Y por la tarde, la segunda clasificatoria de la Copa Chenel.
Los menores de 18 años podrán entrar de manera gratuita recogiendo las entradas en la taquilla. Los mayores de 65 años, los menores de 26, los amigos de la Fundación Toro de Lidia y los grupos de 10 personas o más, pagarán 10€ por entrada. El público general, también con un precio muy accesible, podrá adquirir las entradas a 15€.
La Fiesta del Toro de la Comunidad de Madrid
Es un proyecto de la Comunidad de Madrid y la Fundación Toro de Lidia que celebra este año su sexta edición y cuyo objetivo es promover la tauromaquia como expresión cultural. La Fiesta del Toro de la Comunidad de Madrid ha celebrado ya un total de 145 festejos en los que han participado 91 matadores de toros, 37 novilleros con picadores, 36 novilleros sin picadores y 78 ganaderías, siendo la mayoría de ellas madrileñas.
Los certámenes que componen este proyecto son Kilómetro Cero, para novilleros sin picadores; el Circuito de Madrid, para novilleros con picadores; y la Copa Chenel, para matadores de toros.
Además, incluye un proyecto de promoción a las ganaderías madrileñas: Toros de la Comunidad de Madrid.
LOS VESTIDOS QUE ESTRENARÁ EN LA FERIA DE ABBRIL
EL CRISTO LEGIONARIO DE MALAGA
Le tengo una particular devoción al Cristo de la Buena Muerte de la Semana Santa de Málaga, conocido también como Cristo de Mena, por ser Pedro de Mena, imaginero granadino del Barroco, el autor de la talla original, que por destrucción hubo de ser replicada por el imaginero
malagueño Francisco Palma Burgos en 1941.
Pero la fama popular de este Crucificado se debe a ser Legionario de Honor, según titulo que redactado por un oficial alto rango, don Ricardo Rada, reza así: "Alistamiento del Caballero Legionario de nombre Jesús, hijo de José y de María, natural de Belén, de 33 años de edad y uno setenta de estatura, barba poblada y ojos y tez oscuros" (más o menos, porque lo leí hace muchos años).
Y poco después, hace muchos años, se escucha cantar en la procesión del Cristo de Mena-Palma Burgos la siguiente saeta:
"A la Legión se ha alistado
un Cristo Crucificado.
Ya nadie podrá decir
que los legionarios somos
personas de mal vivir".
Pasaron los años, y el íntimo amigo de mi íntimo amigo Domingo Echevarria, Rafael José López, que pasa temporadas en Málaga, conmovido por el impresionante despliegue de actos que la Legión lleva a cabo en Málaga cada Jueves Santo para honrar al Cristo de la Buena Muerte o Cristo de Mena, tomó los pinceles y realizó un cuadro de la salida del Crucificado portado a hombros de Caballeros Legionarios, realizando el cuadro que sucede a estas líneas.
Entre un hermano de la Cofradía de Mena llamado César Mera, y ingeniero agrónomo como Rafael, muy aficionado a la pintura, y el archivero de la Hermandad, Juan José, contactaron con el Hermano Mayor, que entonces era Antonio Jesús González para formalizar la donacion de la pintura, que se realizó en el Salón de Plenos de la Hermandad, donde se exhibe, recibiendo Rafael el título de Hermano Honorífico, con derecho de asistir como invitado a los actos en honor del Cristo por parte de la Legion, en los que ha coincidido, entre otros, con Antonio Banderas. Tanto Rafael como su esposa María Rosa, asturiana, son muy, muy valientes ante la adversidad, a lo cual yo creo que que no es ajena la intercesión del Cristo de Mena, pero tampoco es ajeno el espíritu legionario que impregna todo lo que rodea a esta Hermandad de Cristo de Mena de Málaga.
Con el recuerdo de Domingo Echevarria,
José María Portillo Fabra, de la Tertulia Taurina El Castoreño y del Círculo Taurino de Córdoba y devoto de todas las Hermandades de Semana Santa de España.
P.S. Como es Jueves Santo, día del Amor Fraterno, omito lo que le pasó al primitivo Cristo de Mena, aunque os envío la foto que me ha remitido Rafael
JOSÉ LUIS CUEVAS
Maquetador y Editor
DOMINGO DE RESURRECCIÓN, PRIMAVERA EN CÓRDOBA .
EL CLUB CALERITO Y LA HERMANDAD DE JESÚS RESUCITADO, CADA DÍA MÁS CERCANOS.
Autor del cartel José Luis Cuevas
Son las 8:00 de la mañana de un día primaveral que promete.
Santa Marina está radiante, en ebullición, todos en sus puestos.
Orden, Puntualidad, Cumplimiento y Espiritualidad.
Al sonido de las trompetas, todo se pone en marcha. Sale el primer paso: Cristo Resucitado con su cortejo. Aplausos, oración, alguna lágrima.
Se aleja Jesús y le sigue su madre, Señora de Nuestra Alegría, con su cortejo y las varas que representan la autoridad.
Juan de Dios, Presidente del Club Calerito, ostenta la representación de la Sociedad Civil y desde el honor que supone tal consideración, cumplirá con su cometido, como Dios manda. La Hermandad le ha distinguido con ese privilegio y Juan de Dios sabrá estar a la altura.
Ya está toda la procesión en la calle y al compás de trompetas y tambores se encamina hasta la Carrera Oficial.
Desde la Cruz de Guía hasta el final de la comitiva hay muchos nazarenos, muchos puestos, muchas obligaciones.
Unas se ven más y otras menos, pero todas son lmportantes. Unas son más livianas, otras más dolorosas, me estoy refiriendo en este momento a los costaleros.Para ellos todo nuestro respeto y consideración.
Son las 16:00 horas, hace calor.
Los pasos llegan a su iglesia y los costaleros maniobran con habilidad y elegancia para entrar en su templo y ocupar el lugar que le corresponden.
Los muchos, muchísimos feligreses que se agolpan a la entrada no pueden reprimir los aplausos y las lágrimas.
Los componentes de la comitiva se abrazan, se felicitan y se sienten satisfechos de haber cumplido y muy bien.
Juan de Dios, estoico , ha cumplido de principio a fin.
Todo se ha desarrollado como estaba previsto. Dios está con nosotros y Nuestra Señora de la Alegría ha visto a su Hijo Resucitado.
Un día para recordar, un día para guardar en la memoria y en el corazón.
Felicidades, Presidente.
Has hecho de esta responsabilidad un ritual , un ejemplo, un sacrificio emocional de extraordinarias dimensiones.
Esta prestación quedará reflejada en el Club para los anales de la historia.
Ángel Olmo
José Luis Cuevas
Maquetador y Editor
LOS ALUMNOS DEL C.I.T.A.R. SACAN EN PROCESIÓN la imagen de JESÚS CAIDO QUE MANOLETE REGALO A Fuentelencina
Hace un par de años, el Ayuntamiento de Fuentelencina compró la casa donde Manuel Rodríguez “Manolete” pasó largas temporadas de descanso entre 1945 y 1947. Después de rehabilitarla, pues el tiempo la había deteriorado, la puso a disposición del C.I.T.A.R. (Centro Internacional Taurino de Alto Rendimiento), escuela taurina que acoge alumnos de todas las nacionalidades para formarlos como personas y como toreros. Ahí conviven casi una decena de jóvenes aspirantes a torero como, recientemente, ha salido el colombiano “Juan de Castilla”, matador de toros con muy buena proyección actual.
Fachada de la “Casa de Manolete” de Fuentelencina, que el Ayuntamiento ha puesto a disposición de los alumnos del C.I.T.A.R.
Placa que se colocó en la plaza del Fuentelencina el 29 de agosto de 2017, perpetuando el imborrable recuerdo que de “Manolete” se tiene en esta villa.
También, en Fuentelencina, concretamente en la ermita de la Soledad, a la entrada de la villa, se guarda con veneración una imagen de Jesús Caido que en el verano de 1946, Manuel Rogriguez Sánchez “Manolete”, regaló a Fuentelencina como agradecimiento por la acogida que el pueblo le ofreció desde el primer día en que por allí apareció.
Foto correspondiente al día de 1946, en que “Manolete” (el primero a la derecha), hizo entrega al Reverendo párroco de Fuentelencina, de la imagen de Jesús Caido, de cuya Hermandad en Córdoba era Hermano Mayor.
Dicha imagen es sacada en procesión en la cuaresma de cada año, pero en esta pasada Semana Santa, han sido los alumnos del
C.I.T.A.R. los que se han encargado de sacar en procesión la mencionada imagen y, sin duda en recuerdo de “Manolete”, han tenido el detalle y buen gusto, de vestirse de corto para tal menester.
La imagen de Jesús Caido, colocada sobre las parihuelas para sacarla en procesión.
Ante la puerta de la ermita de la Soledad, los alumnos del C.I.T.A.R. junto al Reverendo Párroco de Fuentelencina, Don Emilio Esteban; el Director del Centro, profesor Don Pedro Alonso Marañón; y el alcalde de Fuentelencina Don Santos López Tabernero.
Los alumnos del C.I.T.A.R., portando a hombros la imagen de Jesús Caido que Manolete regalara a Fuentelencina, en su recorrido por la plaza del citado pueblo.
AUTOR: CAYETANO MELGIZO
JOSÉ LUIS CUEVAS
Maquetadoe y Editor
POSADAS Y HOSPEDAJES HISTÓRICOS DE CÓRDOBA
POSADA DE VALLINA
POSADA DEL SOL
POSADA DEL POTRO
POSADA DE LA MADERA
POSADA DE LA HERRADURA
POSADA DE VALLINA
| PATIO |
Los historiadores nos cuentan que esta construcción data como mínimo del año 785 d.c. (ampliación de la mezquita por Hixen I), junto a la Iglesia de San Vicente, y fue el lugar donde vivían los alarifes o constructores de la mezquita.
Así como otros lugares de hospedaje, al estar situada la Posada de Vallina en la Vía Augusta, fue muy solicitada y por ella pasaron muchos personajes, entre los que al parecer – sus actuales propietarios señalan una estancia en la que posiblemente se alojó Cristóbal Colón, pues ya se sabe que el descubridor estuvo en varias ocasiones en Córdoba, entre otras cosas porque perseguía el apoyo de los Reyes Cristianos, que residían en el Alcázar cercano a la posada. Tan asiduo se hizo de Córdoba, que a finales de 1487 se enamoró de Beatriz Enríquez de Harana hija de Pedro Torquemada y Ana Núñez de Harana, labradores en Santa María de Trassierra. De tal relación nació en Córdoba el 15 de agosto de 1488, Hernando Colón y Enríquez de Arana, quien emuló e incluso en algunos aspectos superó a su padre.
| POSADA VALLINA |
SALÓN DE CRISTÓBAL COLÓN
ACLARACIÓN DEL USO DE LA “B” Y “V”
En los documentos referidos a esta posada, el Mesón Ballinas, siempre viene citado con “B”, con el tiempo se ha ido generalizando el uso de Vallinas con “V”. En los mencionados documentos, es citada a la familia Ballinas como titular del establecimiento. En concreto fue Bartolomé de Ballinas -Licenciado -, quien firmó un acuerdo en 1569 con el Ayuntamiento cordobés, que establecía alojamientos de oficio, entendiendo que se referían a pernoctaciones oficiales, por lo cual serían remunerados anualmente.
| ENTRADA |
El acuerdo implicaba a varios hermanos, entre ellos al presbítero Juan de Ballinas. Situación de alojamiento, que se ve que ya antes había funcionado así, pues el Cabildo el 28 de febrero de 1555, reclamó cobros de “sisa”, por el arriendo de las carnicerías, y también fija el precio de las gallinas... , y termina mencionando el documento (folio 20V) “la deuda sobre el Mesón de Ballinas”…, aclarando que para tal gestión fue nombrado Andrés Barba como jurado real, y el Cabildo por su parte y en su representación nombró a Juan López de Valenzuela y a un tal Sepúlveda.
OTROS PROPIETARIOS O ARRENDADORES
En 1695 pasa el mesón a ser – probablemente arrendado – por Lucía de Berrio. A continuación figura en 1736, Pedro Verde como mesonero, al cual en distintas ocasiones se le reclaman ciertas cantidades.
Después, ya en 1770 aparece como dueña Catalina Vázquez y Pedro Pedrajas.
Y en 1780 lo ocupa el Regimiento de Caballería Alcántara.
DE MESÓN A POSADA
En los documentos que he manejado, se observa que la denominación de MESÓN, cambió por la de POSADA, con la utilización de las diligencias en viajes regulares entre localidades. Fue entonces utilizada la posada para hospedarse los viajeros y cambiar o refrescar a los animales.
Tanto el horario como los puntos de salida y llegada de las diligencias, figuraban ya en las páginas del Diario Córdoba de 1854.
Ya en 1869 sirvió como punto de recepción y salida del cosario de Cabra.
Desaparecida esta utilidad, el recinto pasó a manos de un particular, quedando sólo para el archivo histórico el apellido Ballinas.
A mediados del siglo XX se acondicionaron sus instalaciones y ya en 2008 se renovó por completo actualizando recepción, habitaciones y lugares comunes, para convertirlo en un lugar apetecido por los visitantes de Córdoba.
En la actualidad la posada que sirvió en ocasiones para hospedar al descubridor, funciona de forma admirable como acogedor Hotel Posada de Vallina.
PATIO
Archivos de:
F. Bravo Antibón y Manuel Estévez Recio
POSADA DEL SOL
El Mesón o Posada del Sol – primero Mesón y después Posada - , estaba situado en la actual calle Magistral González Francés, frente al Sagrario de la Mezquita-Catedral, contiguo al Hospital de San Sebastián. Fue la posada más importante de los recintos dedicados al alojamiento, y estuvo en servicio hasta los primeros años del siglo XIX.
La carrera en la que estaba situado el referido mesón, se la conocía como calle del Mesón del Sol. De todas maneras, antes de llegar a esta denominación tuvo otras acepciones como apunta el documentalista e historiador Manuel Estévez.
En 1718 la calle se identificaba como la del “Mármol Gordo” en referencia a una columna que existe junto a las escalinatas de acceso a la Iglesia del Sagrario. Y en otro documento de 1780, aparece como calle de la “Grada Redonda”.
Se da la circunstancia de que en la casa n.º 370, aparece en un documento empadronado el mesonero del Sol así como otros mozos del mismo. La denominación de calle del Mesón del Sol es por tanto posterior. En concreto existen datos, de que en 1808 la vía donde estaba situado el mesón, adoptaba el mismo nombre. Ya en el plano de Córdoba de 1868, figura de forma definitiva como calle del Mesón del Sol, y una cita entre paréntesis: (hoy Carrera del Puente).
LA DECISIÓN DEL EMPLAZAMIENTO
El primitivo emplazamiento se decidió porque en su momento, fue muy interesante desde el punto de vista comercial, pues era un lugar que estaba en el nudo de la alcaicería, término utilizado para citar el lugar de las ciudades de al-Ándalus, donde libremente se podía comprar y vender al por mayor la seda bruta, circunstancia que añadía un movimiento de visitantes muy estimable quienes en muchos casos precisaban de alojamiento. Y a esto se sumaba el hecho, de que el establecimiento se hallaba junto Hospital de San Sebastián.
| PATIO DE LA POSADA |
En documentos antiguos leemos que el mesón se instaló alrededor de 1618 en unas cocheras de caballos junto al Hospital. Cocheras que eran propiedad de don Gonzalo de Hoces Carvajal -Arcediano de Castro –, y otros propietarios que disponían de locales junto al edificio hospitalario.
EL HOSPITAL
El mencionado Hospital de San Sebastián – uno de los acicates económicos para la consolidación del mesón – surgió con motivo de una seria epidemia de peste negra o bubónica, acaecida en el siglo XIV. Ante la falta de centros sanitarios, el Cabildo cedió un solar que tenía en la zona de la alcaicería y unas casas conocidas como del Lavatorio. Este fue su primer emplazamiento.
A comienzos del XVI surgió la imperiosa necesidad de ampliarlo, y al no conseguirse el terreno suficiente, el Cabildo cedió el Corral de los Cárdenas. Allí se construyó el nuevo hospital, entre 1512 y 1513, dirigiendo la obra Hernán Ruíz I. Ahí, en la calle Torrijos, continúa conservando y mostrando su grandeza y belleza. Actualmente es utilizado como Palacio de Congresos.
DE VUELTA A LA POSADA
Otro dato curioso y relevante, es que Pedro de los Reyes tenía arrendado el mesón al Cabildo por 4.400 reales anuales.
El citado Pedro era Maestro de Postas de “Mango Negro”. Y estaba casado con Catalina de
Ambrosio, ambos de procedencia francesa. “Mango Negro” respondía al nombre del cortijo, en el que fijaron la parada o casa de postas. Un nudo importante de comunicación dentro del recorrido Córdoba-Sevilla.
La medida entonces de los mesones, la fijaba el número de cuadras. El mesón o posada que nos ocupa, disponía de tres cuadras que podían albergar treinta caballerías. Además contaba con cinco caballos y once mulas para el servicio de postas.
Se pensó adjudicarle el nombre identificativo del Sol, por la cercanía de la auténtica calle El Sol, que en esa época era la denominación fija de la actual calle Agustín Moreno.
| PUERTA DE ENTRADA A POSADA DEL SOL |
En este amable y bien situado rincón se hospedaron muchos personajes importantes que venían a la ciudad bien de paso o a resolver cuestiones. Por ejemplo el vizconde Francois-René, vizconde de Chateaubriand, conocido político y escritor francés. Así como Alexandre Dumas padre, autor entre otras novelas de éxito de Los Tres Mosqueteros y El Conde de Montecristo.
NOTAS DE OTROS AUTORES
Teodomiro Ramírez de Arellano recuerda la calle y el mesón, es sus PASEOS POR CÓRDOBA.
También lo hace Ricardo Montis Romero quien detalla lo que sigue:
...”Una de las industrias más antiguas de Córdoba”… (refiriéndose a la seda).
...”A finales del siglo XVI, la producción de la seda constituía uno de los principales elementos de la riqueza de nuestra ciudad.”...
Y en cuanto a las posadas:
...”Las de mayor categoría, si se nos permite la palabra, eran las del POTRO y del SOL. En ellas había departamentos especiales para hospedar a las personas de alta posición social, separadamente de arrieros, trajinantes, mercaderes y rufianes”…
Escritos cualificados que nos sirven de punto y final, a este resumido resumen sobre la antigua e histórica POSADA DEL SOL.
Archivos de:
Manuel Estévez Recio y
Bravo Antibón
Francisco Bravo Antibón
LA POSADA DEL POTRO
Es el rincón más emblemático y con más sabor popular y también cultural de Córdoba. Una bellísima plaza que consta como punto de referencia y de acción en novelas, artículos y poesías.
Frente al Museo de Bellas Artes y de Julio Romero, se encuentra la
POSADA DEL POTRO, ruinosa antaño y espléndida actualmente que forma parte de los renglones de nuestra historia, a través de múltiples señalamientos. Por ejemplo, y el más importante, es su cita en la novela universal de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, ya que conocía la posada principalmente porque su familia y él por supuesto, vivieron muy vinculados a Córdoba. Baste decir que Cervantes llegó a nuestra ciudad con seis años, en 1553, (no olvidemos que la familia paterna hunde sus raíces en Córdoba). Aquí permaneció estudiando en el colegio -entonces de los Jesuitas- sito en la plaza de la Compañía. Supuestamente, porque no está comprobado, pasó entre nosotros tal vez diez años, antes de tomar sus inquietos y variados rumbos.
La Posada del Potro fue en sus inicios una mancebía, después fue formalizándose y se convirtió de forma paulatina en un lugar para pernoctar, sin llegar a la absoluta seriedad. Avala esta inquietud, el fragmento que Cervantes hilvana en El Quijote. Un fragmento precioso, pero lamentable para Sancho, ocurrido en la posada:
...”Quiso la mala suerte del desdichado Sancho, que entre la gente que estaba en la venta, se hallasen cuatro perailes (cardadores o fabricantes de paños), tres agujeros (fabricantes o vendedores de agujas) del Potro de Córdoba y dos vecinos de la Heria de Sevilla (barrio de la feria), gente alegre, bien intencionada, maleante y juguetona, los cuales casi como instigados y movidos de un mesmo espíritu, se llegaron a Sancho, y apeándole del asno, uno dellos entró por la manta de la cama del huésped, y, echándole en ella, alzaron los ojos y vieron que el techo era algo más bajo de lo que habían menester para su obra, y determinaron salirse al corral, que tenía por límite el cielo. Y allí, puesto Sancho en mitad de la manta, comenzaron a levantarle en alto, y a holgarse con él...”... (Cap. XVII).
Pertenecía la posada a la collación de San Nicolás de la Ajerquía, zona muy evolucionada comercialmente, en la que deambulaban viajeros de todos los tipos, y que por tanto precisaban de lugares de ocio y de hospedaje. Fue un barrio que recibía a gente cosmopolita, prestando ambiente y posibilidades a más posadas cercanas entre sí, tales como La Posada de la Madera, del Sol, de la Herradura, etc.
| San Nicolás de la Ajerquía |
Actualmente la Posada del Potro es sede del museo que Córdoba ha dedicado a un grande del cante flamenco como es Antonio Fernández Díaz Fosforito, y es conocida por propios y extraños, como CENTRO DE ARTE FLAMENCO FOSFORITO.
LA POSADA DE LA MADERA VÍA DE ACCESO A LA RIBERA
| Calle de E. Romero de Torres. |
La Posada de la Madera estaba situada justamente, en lo que hoy se conoce como calle de Enrique Romero de Torres. Estaba ubicada dicha posada en el número 40 de la calle Lucano, y frente al San Rafael de Verdiguier del Potro, aunque este monumento no estuvo aquí emplazado hasta 1924, fecha en la que fue trasladado desde su primitivo lugar en la plaza de la iglesia de San Hipólito. Pero en fin como referencia vale la referencia. La piqueta también derrumbó la ruinosa construcción del número 42. Por cierto que la Gacetilla del Diario Córdoba (28-7-1860), se hacía eco de la urbanística pretensión:
GACETILLA:
…”-PIDE DERRIBO.- Llamamos la atención de la autoridad local hacia el expediente instruido hace ocho años para el derribo de la posada de la Madera, cuyo estado ruinoso continúa siendo una amenaza para los transeúntes y una ofensa al ornato. Creemos que debería procederse sin más dilaciones a su derribo y ampliación de la plazuela del Potro hasta la Ribera…”…
| La Ribera (a la izquierda el corralón) |
La idea era buena y futurista, puesto que la Ribera ya contaba con el tramo de paseo a espaldas de la calle Lucano. Por tanto se equilibraba por un lado la bondad de la petición y por otra la insalubridad de la zona de la posad. Pero no fue hasta principio del año 1884 y gracias a un riguroso informe de la JUNTA DE SALUBRIDAD PÚBLICA del distrito de Santiago y de San Nicolás de la Axerquía, cuando se tomó vivamente en serio la idea lanzada veinte años atrás. El informe abreviado decía así:
…”Las cuadras por su escasa ventilación y la carencia de depósitos para materiales fecales, constituyen un verdadero foco de infección…/… Esto, unido a que la finca linda por sus espaldas con el terreno llamado “corralón de la Ribera” que acumula inmundicias peligrosas para aquellos vecinos…”…
El Ayuntamiento se hizo eco del informe y en sesión del 23 de julio de 1884, propone definitivamente el derribo de la Posada de la Madera, es decir la casa nº 38 de la calle Lucano y también por ruina la número 40, ambas propiedad de Enrique Ramírez de Saavedra y Cueto IV Duque de Rivas, hijo de de Ángel de Saavedra Duque de Rivas, insigne poeta, dramaturgo, militar, historiador, político, pintor y diplomático y de su esposa María de la Encarnación Cueto.
Tras varios requerimientos, para que el Duque procediera a su demolición sin resultado positivo, el Ayuntamiento cuatro años cuatro años después y en sesión de 22 de julio de 1891 oficializó el derribo de la Posada de la Madera, así como las casas números 40 y 42.
La Ribera antes de la apertura de la nueva calle.
Se aprecia en la zona de la izquierda el llamado Corralón
de la Ribera.
| Losa Juego |
Entre pleitos anduvo la definitiva resolución del asunto, hasta llegar a un acuerdo justo para ambas partes: Ayuntamiento y la aristocrática familia afectada. El acuerdo llegó vía pecuniaria, al satisfacer la Corporación Municipal, la cantidad de 13.879.64 pesetas en concepto de justiprecio consensuado por la obligada expropiación. A partir de este momento se iniciaron las obras de derribo y acondicionamiento de lo que se conoce por la calle de Enrique Romero de Torres.
Como curiosidad traslado un anuncio publicitario insertado en el Diario de Córdoba de la época:
“CANARIOS. En la calle de Lucano, casa contigua a la posada de la Madera, se venden crías de canarios superiores, mestizos en belga e inglés. Los machos son de 20 a 40 reales y las hembras de 6 a 40 rs.”
En esta nueva vía y entre las losas de granito que forman parte del suelo. Se encuentra una losa procedente según algunos historiadores del teatro romano, una pieza o losa granítica con el juego primitivo del alquerque, que consiste básicamente en un pasatiempo parecido al conocido juego de las damas…
Juego del Alquerque
En fin, lo que fue una posada, después ruindad y hoy una interesante vía de comunicación entre el Potro y la Ribera, arrastra una historia singular y digna de conocerse, y que hemos tratado de resumir en este reducido trabajo.
FRANCISCO BRAVO ANTIBÓN
POSADA DE LA HERRADURA
Córdoba, desde su fundación ha protagonizado el papel de ciudad de paso. Enclave geográfico privilegiado en el medioevo. Dada su situación como nudo de comunicación, las hospederías, es decir los llamados mesones y posadas, forman parte del acervo histórico de nuestra ciudad. Entre ellos figura la POSADA DE LA HERRADURA, una más en la red de establecimientos al servicio de los transeúntes, que pasaban o pernoctaban para cerrar tratos, recibir o entregar mercancías.
Las posadas eran unas construcciones adecuadas al momento, que empezaron a florecer en la baja edad media, más o menos a partir de la conquista de Córdoba, registrando su máximo esplendor a finales del siglo XIV. Disponían de estancias para el descanso, una zona común para el almuerzo y la cena, y un amplio cobertizo donde acomodar a los animales y almacenar la paja. En este punto cabe recordar que la posada que nos ocupa, se empezó llamando MESÓN DE LA PAJA hasta finales del siglo XVII, a partir del cual se le conoció como MESÓN DE LA HERRADURA y ya más recientemente: POSADA DE LA HERRADURA. Su situación viene dada, como he indicado anteriormente, porque estos “hoteles” a la antigua, se enclavaban en arterias viarias importantes y situadas en zonas próximas a las puertas que unían la Medina con la Ajerquía. Precisamente la zona del Potro era un punto idóneo para la proliferación de este tipo de alojamientos, y el mesón que nos ocupa, resultó ser el más importante del medioevo.
Disponía de dos entradas, una por la Ribera y otra por la calle Lucano, justamente en el número 14, vía que figuraba en el callejero como de las Posadas. Disponía de una importante cantidad de pesebres y además del patio principal, contaba con otro más pequeño. Ambos estaban dotados de pozos y pila, y en el más amplio, estaba situada la escalera de acceso a las estancias superiores. También contaba con dos trascorrales de suelo terrizo donde se encontraban los servicios.
Ya en el siglo XX, fue restaurada la posada pasando a ser parador, desapareciendo en los años 40. En 2007 se realizó una nueva construcción, en la que se integraron los restos arqueológicos descubiertos hasta ese momento.
La travesía de Córdoba que hacían los visitantes a Córdoba, desde el mencionado siglo XIV, pasaba por una entrada lógica que era la puerta de Baeza, pasando por los barrios o collaciones de Santiago, San Pedro, San Nicolás de la Ajerquía, el Potro…, a salir por el puente romano. Era la ruta en la que se asentaba una significada red mesonera.
En las tiendas de los alrededores se vendían productos relacionados con los oficios de curtidores, pellejeros, silleros y correeros, artesanía especializada realizada con una base protagonista: el cuero. También se comerciaba con otros objetos afines que producían los armeros y los freneros.
Estas zonas de paso engendraban la proliferación de las casas dedicadas a la prostitución, y así fue, los alrededores ofrecían tal alternativa y la mancebía tuvo su lugar.
Gran número de los establecimientos que componían la mencionada red mesonera eran arrendados, siendo el propietario de la mayoría de ellos el Cabildo Catedralicio.
La fluidez de estas vías de paso viene incluso de antes del citado siglo XIV, pues ya en el XIII, en concreto en 1284, Sancho IV concedió la celebración de dos ferias, ambas se celebraban en la calle de la Feria (actual San Fernando).
En el Diario de Córdoba del 19 de febrero de 1861, aparecen algunas inserciones referidas los detalles que debían conocer los lectores, si precisaban del servicio de diligencias:
DILIGENCIAS “ LA ANDALUZA “
DILIGENCIA PARA LUCENA.-
Sale todos los días a las 8 de la mañana.
Precio de los asientos:
BERLINA……….52 RS
INTERIOR………39 RS
Se despacha en el PARADOR DE LA HERRADURA calle Lucano conocida por la del Potro, por don Alfonso Maroto. (Despacho de billetes).
Fue un punto estratégico idóneo para cubrir un servicio tan preciso como el de los desplazamientos. Por ello, en esta zona, confluyeron varias paradas de diligencias de la época, para acercar o devolver a los comerciantes o visitantes de nuestra ciudad, a sus respectivos lugares de destino.
AUTOR: FRANCISCO BRAVO ANTIBÓN
Jose Luis Cuevas
Maquetador y Editor
Escalera del Éxito 254.-