viernes, 31 de marzo de 2023

 

INAGURADA LA EXPOSICIÓN “DESPUÉS DE MI…¿NAIDE?”




Con la presencia de la teniente alcalde y concejal de Cultura y Patrimonio Histórico, Marian Aguilar, el comisario de la exposición Álvaro Rodríguez del Moral y descendientes de Machaquito y Bombita, se inauguró ayer en el Museo Taurino de Córdoba la exposición “Después de mí… ¿naide?, que estará abierta al público hasta el próximo 30 de junio.


En palabras de Rodríguez del Moral, la exposición pretende poner luz a la historia del toreo en las dos primeras décadas del siglo XX y la importancia que tuvieron un grupo de toreros encabezados por el toreo cordobés Machaquito, que resistiendo todo tipo de adversidades, resistieron e hicieron de puente entre los grandes Lagartijo y Guerrita y la edad de oro del toreo, protagonizada por Joselito y Belmonte. Córdoba y Sevilla, Sevilla y Córdoba, una historia que descarta las escuelas para, como descubrió José Alameda, seguir el hilo del toreo.
Por: Fidel Nuñez

Jose Luis Cuevas
Fotografias Montaje y Editor





 SAETAS A LA SEMANA SANTA CORDOBESA



Trabajo recopilatorio de saetas dedicadas a las imágenes de Semana Santa de Córdoba, por Francisco de Sales Melguizo Fernández y, algunas otras, sacadas del libro “Visión de la Semana Santa de Córdoba a ritmo de saetas” de su hijo Cayetano Melguizo Gómez (Librería Séneca Ediciones – 2003).

Breve sinopsis biográfica de Francisco de Sales Melguizo Fernández, limitada a sus actividades relacionadas con la Semana Santa y con el mundo musical:

Nació en Córdoba el 16 de septiembre de 1915. Hermano de las Angustias desde su infancia, perteneció a su Junta Directiva en 1931, cuando tenía sólo 16 años. En plena Guerra Civil, en 1937, fundó la Hermandad del Stmo. Cristo de la Misericordia, a la que en el año 1950 se incorporó la Stma. Virgen de las Lágrimas en su Desamparo. Fue Hermano Mayor, de la citada Hermandad, hasta el año 1954 y, hasta su fallecimiento, único Hermano Mayor Honorario nombrado por dicha Hermandad. Formó parte de la directiva constitutiva-fundacional de la Agrupación de Cofradías de Córdoba, de la que fue Presidente en 1945-46 y en 1955-56. Pregonero, dos veces, de la Semana Santa de Córdoba: en 1963 y en 1984, de la de Priego de Córdoba, de Cabra, de Lucena y de Ayamonte en1981. Cofrade Ejemplar en 1986. Autor de las siguientes marchas procesionales, dedicadas a imágenes cordobesas: “Lagrimas y Desamparo” (1950); “Paloma de Capuchinos” (1951); “Señor de la Caridad” (1956); y “Virgen de los Dolores” (1970); más la dedicada a Ntro. Padre Jesús Nazareno (del Silencio) de Sevilla, “La Música del Silencio” (1990). Crítico musical de: “Diario de Córdoba” (1929 a 1931), y los periódicos “Guion” (1934-1937) y “Córdoba” (1940 a 1975), con el seudónimo “Clarión”; de “Radio Nacional AZ” en Leganés (1937 y 1938) y “Radio Córdoba” (1942 a 1958); de las revistas “Adarve” de Priego de Córdoba (1953 a 1958) y de Madrid “Aspiraciones” (1932 a 1936) y “Ritmo” (1952 a 1982); posteriormente del Radio Juventud de Zaragoza (1971 a 1975) y, por último, del Correo de Andalucía de Sevilla (1977 a 1997). Fue el decano de los críticos musicales de España. Creador en 1945 de la Capilla Musical de la Hermandad de la Misericordia, que llegó a contar con más de 100 miembros entre orquesta y coro, para la que compuso: “Misa Solemne Cuaresmal” (1946), el motete “Dulce Jesús” (1948); “Pange Lingua” (1948) y “Salve” (1952), y las letras de las plegarias “Hecha con espinas” y “Misericordia Señor” con música del maestro Serrano Lucena. Es autor, además, de: “Sinfonía estilo antiguo” (1951); “Improntu en Si Bemol” (1952); los pasodobles “Montera en mano” (1951) y “Torero de Sangre Azul” (1961) y del Himno del Congreso Internacional de Zootecnia (1951) e Himno del Radio Club de Sevilla (1988). Cofundador y directivo (fue vocal secretario, Vicepresidente y Presidente) de la Sociedad de Conciertos de Córdoba, y su dinamizador desde 1954 hasta 1971. Presidente de la Comisión Reorganizadora del Real Centro Filarmónico “Eduardo Lucena” (1961), del que fue Socio de Mérito. Académico Supernumerario de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, cuyo discurso de ingreso versó sobre la iconografía de la Semana Santa de Córdoba. Socio de Honor de la Orquesta Sinfónica de Madrid. Perteneció al Cuerpo Superior de Telecomunicaciones, siendo destinado en 1971 a la Jefatura Regional de Zaragoza y, posteriormente, en 1976 a idéntico puesto en Sevilla, donde falleció el 10 de mayo de 1998.

LA SAETA. -

“Entre todos los elementos que intervienen en la conmemoración de la Pasión…, acaso el más genuino y significativo de Andalucía sea la saeta… El cante de la saeta, previsto o espontaneo, por la voz del hombre o de la mujer, que se eleva sobre la multitud imponiendo silencio…, resume en si misma el sentido colectivo de un momento que no lo hay más que en Andalucía. Porque la saeta está vinculada con el cante jondo, característico de nuestra tierra, donde tiene su cuna… y, aunque su cultivo arraigue en otros lugares, es porque asimila el estilo y el sentimiento de este arte nuestro, tan extraño y peculiar… La saeta tiene un carácter anónimo…, porque quien la canta suele ser desconocido, y su letra, piropo u oración rimada, aunque nazca bajo la firma de su autor, pronto es olvidado para pasar a ser patrimonio del acervo folklórico y popular.” (Francisco Melguizo – Revista Semana Santa – Ayamonte 1981)

“Las saetas, al estilo de la “antigua cordobesa” son cinco octosílabos rimados, bien asonante o consonante, en los que el mayor mérito es el amor, cariño y respeto que se ha puesto por parte de quien los escribe” (Cayetano Melguizo – Visión de la Semana Santa de Córdoba a ritmo de saetas – Librería Séneca Ediciones 2003)

SAETAS A LAS IMÁGENES DE LA SEMANA SANTA CORDOBESA, siguiendo el orden cronológico de las salidas procesionales, de Domingo de Ramos a Viernes Santo:




A NUETRO PADRE JESÚS DE LOS REYES EN SU ENTRADA TRIUNFAL EN JERUSALÉN. (HERMANDAD DE “LA BORRIQUITA”).

Cantadle con alegría

a Jesús el de Belén,

hijo de José y María,

que triunfante está este día

entrando en Jerusalén.

AL SANTÍSIMO CRISTO DE LAS PENAS DE SANTIAGO.

Yerto, muerto y abatido,

rotas y secas las venas,

con el corazón partido

y en el pecho el rostro hundido,

pasa el Cristo de la Penas.


A NUESTRO PADRE JESUSU NAZARENO RESCATADO.

Nazareno Rescatado

del jardín del alpargate,

perdona al infortunado

que paga con el pecado

la sangre de tu rescate.

Dicen que alguien te robó

y te llevó maniatado,

y cuando te liberó,

Córdoba te bautizó

Cristo Jesús Rescatado


A MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA.

Te canto desde esta esquina

porque prefiero no verte,

que tu cara peregrina,

clavel de Santa Marina,

me dan “duquitas” de muerte.

Esperanza, luz divina,

tan gitana y tan morena,

pasas por Santa Marina

y al sentirte peregrina,

pones carita de pena.




A MARÍA SANTÍSIMA DE LA ENCARNACIÓN. (HERMANDAD DEL CRISTO DEL AMOR)

Con femenina ternura

y fuerza de pedernal,

se ha encarnado en tu figura,

con expresión de ternura,

una mujer con costal.


AL SEÑOR AMARRADO A LA COLUMNA. (HERMANDAD DEL HUERTO)

Desgarran tus vestiduras,

del látigo cruje el cuero

y en tu piel curtida y dura

brota la sangre más pura

y redime al mundo entero.


A NUESTRA MADRE Y SEÑORA MARÍA SANTÍSIMA DE LA MERCED. (HERMANDAD DE LA CORONACIÓN DE ESPINAS)

Un preso del Marrubial,

que a tu Merced ha implorado,

te lleva sobre el costal

a la Santa Catedral

porque ha sido liberado.


A NUESTRA SEÑORA DE LA ESTRELLA. (HERMANDAD DE LA REDENCIÓN)

Desde el Pretorio a Colón,

la fe de un barrio ha llegado

con Cristo en su Redención

y Pedro en su negación

por una Estrella guiados.


A MARÍA SANTISIMA DEL DULDE NOMBRE EN SUS DOLORES GLORIOSOS. (HERMANDAD DE LA VERA-CRUZ)

Dulce Nombre de María,

seca tus ojos llorosos

que vas en la cofradía

con la Vera-Cruz de guía

y tus Dolores Gloriosos.




A NUESTRO PADRE JESÚS DE LA SENTENCIA.

No soporta tu presencia

ese pretor, tan ruin,

que, sin tener indulgencia,

ha firmado la Sentencia

que te condena a morir.


AL SANTO CRISTO DE LA SALUD DE LA 

HERMANDAD DEL VIACRUCIS

Tumbado, a hombros lo llevan

entre negros capirotes,

no tiene flores ni cera,

sólo una negra bandera

y un par de roncos tambores.


AL SANTÍSIMO CRISTO DEL REMEDIO DE ÁNIMAS.

Al aire el crespón del pelo,

el velo y la cruz en medio

sobre negro terciopelo,

eres todo luto y duelo

de las animas remedio.




A NUESTRA SEÑORA MADRE DE DIOS EN SUS TRIZTEZAS.

Ese templete dorado

es urna de la Tristeza

de tu pecho, traspasado,

al ver en la cruz, clavado,

al fruto de tu pureza.


AL SANTÍSIMO CRISTO DE LA AGONÍA (DEL BARRIO DEL NARANJO).

Mitad sombra y mitad luz,

ya está clareando el día,

y en la Fuente la Salud

sigue clavado en la Cruz

el Cristo de la Agonía.


A NUESTRO PADRE JESÚS DE LA SANGRE EN EL DESPRECIO DEL PUEBLO (HERMANDAD DEL CISTER)

Sólo una gota, tal vez,

hubiera sido bastante

y has venido hasta el Cister

a morir, a padecer

y a darnos toda tu Sangre.


A NUESTRO PADRE JESÚS DEL BUEN SUCESO.

La cruz, con todo su peso,

te está haciendo padecer,

cuando pasas, de regreso,

por la calle Buen Suceso,

camino de San Andrés.


A NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO DE LA SANTA FAZ.

Llevas el rostro empapado

de sufrir y de sudar,

Verónica lo ha secado

y en el paño se ha quedado

grabada tu Santa Faz.




A NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD, DE LA HERMANDAD DEL PRENDIMIENTO, DE LOS SALESIANOS.

Tu Piedad es portadora

de salesiana pureza,

como luz invocadora

de María Auxiliadora

en la noche cordobesa.


A NUESTRO PADRE JESÚS DEL PERDÓN ANTE ANÁS (VULGO “LA BOFETÁ”).

A Cristo unas bofetadas

le dio un soldado judío,

y le ha sido perdonadas

con Lágrimas derramadas

por la Virgen del Rocío.


A NUESTRO PADRE JESÚS DEL CALVARIO.

Parroquia de San Lorenzo,

orgullo puedes tener

por servir de relicario

al Dios que quiso nacer

para subir al Calvario.




A NUESTRA SEÑORA DEL MAYOR DOLOR.

Clama al cielo tu mirada,

vas pidiendo compasión

con el alma traspasada

por una terrible espada

que hace Mayor tu Dolor.


A NUESTRO PADRE JESÚS DE LA HUMILDAD Y PACIENCIA.

La clámide está caída

por la cruz de penitencia

que acaba de ser traída

en tu espalda, dolorida,

con Humildad y Paciencia.


A MARÍA SANTÍSIMA DE LA PAZ Y ESPERANZA

Con esa gracia infinita

de celestial mensajera,

Paloma blanca y bonita,

Córdoba te necesita

como la Paz verdadera.


AL SANTÍSIMO CRISTO DE LA MISERICORDIA.

Está vacía y ruinosa

tu iglesia, la Magdalena,
tuya y de la Dolorosa

que te sigue, lacrimosa

y agobiada por la pena.

Más despacio, capataz,

que no se mueva una flor,

no te vayas a pasar

que le tengo que cantar

¡Misericordia, Señor!



A NUESTRA SEÑORA DE LAS LÁGRIMAS EN SU DESAMPARO.

Los ojos con que iluminas,

Misericordioso faro,

la noche cuando caminas,

llorando está perlas finas,

Lágrimas y Desamparo.

En este Miércoles Santo

que el Desamparo te ahoga,

te imploro, mientras te canto,

que en el malva de tu manto

seques tus ojos, Señora.


NUESTRO PADRE JESÚS DE LA PASIÓN (SAN BASILIO).

Sabes que no soy poeta,

pero tu triste aflicción

me arranca del corazón

la letra de esta saeta,

Padre Jesús de Pasión.


MARÍA SANTÍSIMA DEL AMOR (SAN BASILIO).

Madre de Amor, vas a ser

la envidia de la Mezquita.

Cuando ella te llegue a ver,

todo el mundo va a saber,

que eres Tú la más bonita.


MARÍA SANTÍSIMA NAZARENA.

Madre Santa Nazarena,

marfil blanco, inmaculado,

sufres callada y serena

viendo a tu Hijo, con pena,

que va con la Cruz, cargado.




AL SEÑOR DE LA CARIDAD.

En el Potro, justo al lado

de la antigua Caridad,

una Salve le ha cantado

a Cristo Crucificado,

el Tercio Gran Capitán.


A NUESTRO PADRE JESÚS CAIDO (DE LA HERMANDAD DE LOS TOREROS).

En el Colodro has Caído,

acercándote a la muerte,

y están sufriendo, contigo,

en el cielo, Lagartijo

abrazado a Manolete.


A NUESTRO PADRE JESÚS DE LA FE EN LA SAGRADA CENA.

Están cenando contigo,

ajenos a la Pasión,

los que van a ser testigos

del beso de un falso amigo

que te ha vendido a traición.


NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS (CORONADA).

Todo el mundo reza y canta

a esta virgen cordobesa,

que a Córdoba entera encanta:

la que tallo Juan de Mesa

para su Semana Santa.

Ya triunfó la saña impía

en la cruel crucifixión:

ya queda la Cruz vacía

y Cristo vuelve a María

cumplida la Redención.

Juan de Mesa te soñó

con Cristo muerto a tus pies

y cuando se despertó

en la madera talló

tus Angustias de mujer.




AL SANTÍSIMO CRISTO DE GRACIA. (“EL ESPARRAGUERO”).

A Cristo, el “Esparraguero”,

en su templo trinitario

lo ha esperado, un año entero,

un humilde costalero

con costal y escapulario.


SANTÍSIMO CRISTO DE LA BUENA MUERTE.

Córdoba viste de duelo

con los penitentes mudos,

que en silencioso desvelo

clavan oscuros y agudos

capirotes en el cielo.

Buena Muerte, compañero,

antes de dejar de verte

quiero enterarme, primero,

si, por pecador, yo puedo

tener también Buena Muerte.


A NUESTRA SEÑORA RIENA DE LOS MÁRTIRES.

Los mártires cordobeses

dieron su sangre a tu “paso”

para que su Reina fueses.

Toma la mía y, acaso,

Reinar sobre mi quisieses.

Congregante y jesuita,

de Colegiata, Señora,

que eres tú la más bonita,

los Mártires, en su ermita,

lo dicen a todas horas.


A MARÍA SANTÍSIMA DE LA SOLEDAD.

Soledad de soledades,

Virgen sola, entristecida,

llevas las manos heridas,

clavadas en los rosales

de la corona de espinas.




STMO. CRISTO DE LA EXPIRACION Y MARÍA STMA. DEL SILENCIO.

Si con la triste agonía

de Cristo en la Cruz me aflijo,

me apena más todavía

el Silencio de María

en la Expiración del Hijo.

De rodillas sobre el suelo,

ves a tu Hijo expirando,

clavado sobre un madero

y es tanto tu desconsuelo

que, en Silencio, estás llorando.


AL SANTÍSIMO CRISTO DEL DESCENDIMIENTO.

Mirando al puente romano

estoy viendo, a contraluz,

que, a Dios, divino y humano,

le han desclavado las manos

y lo bajan de la Cruz.


SANTÍSIMO CRISTO EN LA COVERSIÓN DEL BUEN LADRÓN.

El Hijo de Dios viviente,

clavado entre dos ladrones,

Gestas que no se arrepiente

y Dimas, ya está impaciente,

esperando lo perdones.


NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES (CORONADA).

Todo el año voy a verte

cada viernes a tu casa,

menos uno, el de la muerte

de tu Hijo cuando, inerte,

por toda Córdoba pasa.

No hay más palio que el del cielo

para amparar tus Dolores

ni para los pecadores

más alivio ni consuelo

que tus divinos favores.

Porque está crucificado

el Cristo de los faroles,

siete puñales, dorados,

lleva en el pecho clavados

la Virgen de los Dolores.


NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DEL SANTO SEPULCRO.

Ya todo está consumado,

Cristo de cuerpo presente,

la Pasión ha terminado,

el Sepulcro está cerrado

y en él reposa el Yacente.

Para cerrar esta selección de saetas, incluimos el poema titulado:

“Las Vírgenes cordobesas, van llorando por las calles”

de Francisco de Sales Melguizo Fernández.

Extraído de su Pregón de la Semana Santa de Córdoba de 1984.




¡Las Vírgenes cordobesas

van llorando por las calles!

Lágrimas dulces y amargas

gemas de limpios cristales,

que, en la flor de sus mejillas,

son rocíos primaverales.

Llanto amargo por el hijo,

dulce llanto, como madres

de todos los que veneran

a sus benditas imágenes,

que parecen diferentes

pero son todas iguales,

aunque unas miren al cielo

donde puntas de diamantes

bordan un manto de luto,

y otras las miradas bajen

a la tierra, que florece

para que por ella pasen

las Vírgenes cordobesas

cuando lloran por las calles.

Lloran porque, aunque lo buscan,

no encuentran quien las ampare:

van a matar a su hijo,

acaban de flagelarle,

lo han coronado de espinas,

y lo llevan por la calle

de la Amargura al Calvario,

para allí crucificarle…

Pero la muerte del Justo

no puede impedirla nadie,

porque estaba en los designios

sabios del eterno Padre.

¡Que perfumen los claveles

los ambientes de la tarde!

¡Que no se escondan los lirios!

¡Que florezcan los rosales!

¡Que se vistan los naranjos

con túnicas de azahares!

¡Que las nubes del incienso

ni la brisa las desgarre!

¡Que las saetas se crucen

como espadas en el aire!

¡Que lo griten las gargantas,

que los ángeles lo canten,

que la rosa de los vientos

lo pregone en todas partes!

¡Que se entere el mundo entero!

¡Para que venga a rezarles!

¡¡¡ Las Vírgenes cordobesas

van llorando por las calles!!!




Francisco de Sales Melguizo Fernández (1915 – 1998)

Cayetano Melguizo Gómez

Cabanillas del Campo 24 de marzo de 2023


Jose Luis Cuevas

Montaje y Editor

jueves, 30 de marzo de 2023

 UN ABRAZO PARA DON ELISEO MORAN




La Tertulia Taurina El Castoreño del Real Círculo de la Amistad manifiesta su más profundo pesar por el fallecimiento de quién fue el mejor amigo que hayamos podido tener cuantos hemos gozado de su amistad. 

Doctor en medicina, cirujano taurino y ganadero  de reses bravas con el hierro de La Morantilla,



don Eliseo Morán se interesaba por los demás lo mismo que si se tratara de sus hermanos. Doy fe de ello por el interés mostrado por la evolución de la enfermedad de mi mujer María, con una ayuda moral que se manifestó en su  insistencia en  invitarla a un tentadero."Mira - me dijo - junto a la plaza de toros hay una vivienda perfectamente amueblada, y desde allí podréis seguir la lidia sin ajetreo alguno, sin las molestias de la polvareda que levantan las vacas y sin pasar calor". Y como a pesar de todo tuviéramos  reservas, me venció cuando me dijo: "Y además, en el almuerzo, voy a sentar a María enfrente de Espartaco", como así fue. Y es que mi amistad con Eliseo fue especial: me acompañaba a misa cuando me veía solo entrando en la iglesia durante la enfermedad, me telefoneaba para interesarse por mi salud cuando yo padecía secuelas graves del virus, asistía a todos los actos de nuestra Tertulia... Y como Eliseo cumplía el precepto evangélico de que su mano izquierda no supiera lo que hacía con la derecha,  puedo imaginar que las mismas buenas acciones y muchas mas las llevaba a cabo  Eliseo con los demás. Y siempre callado, es decir, haciendo, no diciendo, porque en él se cumplía la copla flamenca que señala: "El hombre, para ser hombre, necesita tres partias: hacer mucho, hablar poco, y no alabarse en su vía". Un día, sin embargo, Eliseo se mostró muy locuaz: cuando me llamó para contarme emocionado el homenaje-sorpresa

que le había organizado en Carcabuey por Ladis conjuntamente con las Peñas y amigos de la Campiña. Yo  envié un cuadro y una carta, porque mis hospitales no me permitían asistir. Pero yo nunca lo había escuchado tan alegre y entusiasmado. También lo escuché  conmovido cuando sus bravos y encastados toritos fueron lidiados en la Plaza de Huesca, y al término del festejo, no sólo le aplaudió el público, sino que las propias cuadrillas lo ovacionaron rodeándolo en los medios.  No puedo terminar mis palabras sin traer a ellas a Paquirri, pues su nombre y el de Eliseo estan unidos en la historia del toreo. Un día, accediendo a mi petición, explicó en la Sede de El Castoreño la  verdad profunda de

la cogida de Pozoblanco. El le salvó la vida en la enfermería, y el traslado a Córdoba lo hicieron los doctores y asistentes a la perfección: lo que mató a Paquirri fue el difícil trazado de la carretera. "Tengo mi conciencia tan tranquila, concluyó Eliseo, que estoy seguro de que llegado el momento, Paquirri será el primero que  vendrá hasta mi para darme un abrazo". Pues ese abrazo ya se ha producido, Eliseo. Y yo te mando el mío más sincero desde aquí abajo.

José María Portillo Fabra, presidente de la Tertulia Taurina El Castoreño del Real Círculo de la Amistad.

 TOROS EN MÁS DE UNO CÓRDOBA

Onda Cero Córdoba

Córdoba|29.03.2023 13:33


"Yo maté a Manolete"

Esta semana, Rufino Gomera nos trae toros y literatura.






Contamos con una entrevista a Antonio Estévez Reyes, autor del libro "Yo maté a Manolete. Una biografía novelada de Antonia Bronchalo - Lupe Sino de Editorial Circulo Rojo.



Desde muy joven, Antonia Bronchalo, “Lupe Sino,” fue una superviviente que cargó sobre su espalda con la responsabilidad de salvar a su familia y a ella misma, de los peligros y miserias que acaecían en los años más convulsos del siglo XX en España. Su único pecado: enamorarse del hombre de su vida, Manuel Rodríguez Sánchez, “Manolete”, quizás el personaje público más influyente y famoso de su época; con la osadía de convivir juntos sin pasar por la vicaría, convirtiendo su relación en un escándalo nacional para el catolicismo que caminaba bajo palio.



PINCHE EL ENLACE



miércoles, 29 de marzo de 2023

 ADIÓS A D. ELISEO MORÁN.



Con motivo del fallecimiento del cirujano don Eliseo Morán, el amigo Paco Bravo Antíbon me pide que escriba algo sobre este prestigioso cirujano salmantino, aunque afincado en Córdoba desde mucho tiempo, llegando para muchos conocidos a ser considerado de nuestra tierra, consideración a la que por su buen talante se hizo acreedor. Yo no tuve mucha relación con el. Simplemente que por su condición como cirujano taurino tuve en alguna ocasión que interesarme por el estado de alguno de los toreros que había atendido. Concretamente le entrevisté con motivo del primer aniversario de la tragedia de Paquirri acaecida en Pozoblanco el 26 de septiembre de 1984. Debido a los muchos comentarios tras la muerte de Paquirri, pensé que lo mejor que podía hacer era dejar tranquilo a don Eliseo y a sus compañeros de aquella tarde que fueron los doctores Ruiz González y Funes. 

En cuanto a lo comentado por Don Eliseo puedo entresacar alguna de las declaraciones que hizo en aquella entrevista del aniversario. Sobre la cogida del torero se manifestó: "Nosotros vimos perfectamente, cómo el toro se le colo en un primer momento. Posiblemente el aire movió el capote y dejó al descubierto a Paquirri y vimos cómo el toro clavaba el pitón en el muslo del torero, cómo lo elevaba y como Paquirri descendía por su peso, clavandose aún más el pitón del toro. Vimos cómo salía una bocanada de sangre. Adivinando la seriedad de la cornada nos dirigimos a la enfermería sin dejar de mirar hacia el ruedo, comprobando cómo Paquirri seguía cogido entre los pitones sin poderse soltar.

En cuanto a la herida se manifestó : "Hablar de trayectorias en esa cornada era un poco utópico. El Cuerno del toro había destrozado el muslo del torero. La herida era transversal. Cuando pusimos los separadores, vimos que lo que allí había era un gran boquete. 

Exploramos las posibles trayectorias y, sobre todo, nos fuimos hacia los órganos importantes que era el paquete vasculo-nervioso. En el fondo del mismo y rastreando lo herida, vimos que estaban totalmente seccionadas la arteria femoral, la vena femoral, la arteria femoral profunda y la safena llana'. 

En cuanto el traslado del torero a Córdoba manifestó: "En el momento en que logramos cohibir la gran hemorragia, esperamos los momentos necesarios con nuestros compañeros de reanimación y anestesia para ver la evolución. Entonces decidimos, puesto que el diestro no sangraba, todo equipo médico que estaba allí, el traslado  Córdoba ".



Estas son parte de las declaraciones que publique en el diario Córdoba al año del fallecimiento de Paquirri. Y no mucho contacto más tuve con el doctor Morán al que siempre consideré con un gran profesional y un magnífico aficionado a toros. Precisamente llevado de su afición mantenía en la Sierra de Montoro una ganadería de bravo. 

Descanse en paz.

POR: ÁNGEL MENDIETA


JOSE LUIS CUEVAS

Montaje y Editor y fotografias