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miércoles, 20 de mayo de 2020


                



               JOSÉ MARÍA MARTORELL











Nació en Córdoba el día 26 de Mayo de 1929. Sus padres fueron: Eusebio Martorell Ramos, industrial que influyó decisivamente en la carrera de José María, y Angela Navas Pérez, la madre que esperaba con impaciencia, la llamada de “todo ha ido bien, ha cortado...”. Taller y domicilio estaban ubicados en el nº 9 de la Avda. Obispo Pérez Muñoz -hoy Ollerías -. Bautizaron al recién nacido en la Parroquia de Santa Marina.
Con los mesurados antecedentes taurinos de que su abuela estaba emparentada con “Cerrajillas” y “Manene”, se despidió muy joven de los estudios e inició el acercamiento al mundo de los toros. Con quince años asistió a dos capeas para probarse, concretamente la primera fue en Lopera (Jaen) y la segunda en Almodóvar del Rìo – ganadería de Mariano Fernández- donde empezó a gustarse y a gustar. En vista del resultado, Eusebio vió con buenos ojos la afición del incipiente aspirante y le gestionó una tercera capea, en la finca de Manuel Guerrero Palacios. Estuvo fenomenal en todas sus intervenciones y fue el comienzo de una brillante carrera taurina.





Y A PARTIR DE 1945..
El 17 de Junio de 1945 actúa en Linares (Jaen), vistiendo por primera vez el traje de luces. Le acompañaban en el cartel: Rafael Baena González “Machaquito” y Rafael Soria “Lagartijo” que lució traje campero.
El día 9 de Julio de 1946 torea por primera vez en “Los Tejares”, en el festival organizado por el Parque y Talleres de Automovilismo. Ganado de Herederos de Pérez de la Concha. Le acompañó en el cartel el cordobés “Lagartijo”.
El 1 de Septiembre del citado año, se presenta con picadores en la plaza de su tierra, acartelado junto a José Moreno “Joselete”y Rafael Soria, que curiosamente también se presentaban con picadores y además los tres de Córdoba, una tarde “guapa”, como se diría hoy. El ganado fue de Salvador Guardiola y el festejo estuvo patrocinado por la Asociación de la Prensa.
El día 8 del mismo mes, torea en Cabra de nuevo junto a “Joselete”, acompañados por Paquito Amor y el rejoneador Angel Peralta. 

SE CONSOLIDA DESDE EL 47...
Hace el paseillo en plazas importantes como Zaragoza, Valencia, Barcelona..., plazas en las que demuestra valor y suficiencia, JoséMaría era ya un novillero con proyección de futuro. Sumó en total doce tardes, incluidas las cuatro triunfales de “Los Tejares”, coso en el que cortó dos orejas el domingo día 16 de Marzo, tres el 13 de Abril, saludó el 1º de junio y le premiaron con cuatro apéndices el 29 del mismo Junio.
El día 1 de Abril de 1948, actúa en la madrileña plaza de Vista Alegre. Alternó con Juan Zamora y Juanito Tarré, en la lidia de seis ejemplares de Pérez de la Concha, sobrados en edad, kilos y cornamenta. Pese a todo, Martorell estuvo muy bien y cortó una oreja. Ernesto Acebal en “Marca” realiza la crónica de la corrida que tituló: 




LA MULETA ERA CORDOBESA, de la que entresacamos algunos párrafos:
“Quizás ahora, lo que tenga menos importancia es que Martorell haya nacido en Córdoba . Lo importante es que su muleta tiene raza, ¡ que es cordobesa ¡”
“¡Con qué arrogancia, con qué temple, con qué mando y con qué adusto y grave gesto, el muchacho ha dejado ir su mano izquierda, muy quieta y muy baja, sin prisas y sin pausas...”
Por tan interesante actuación repitió los días 14 y 15 del citado mes de Abril. Lidió cuatro tardes en Córdoba (13 de Junio, 18 de Julio, 26 de Septiembre, y 24 de Octubre. Se da la circunstancia de que en las cuatro actuó junto a “Calerito” y en tres de èllas (Junio, Septiembre, Octubre) les acompañó otro cordobés importante como “Lagartijo”. El cartel de Julio fue: Martorell, Calero y Juanito Bienvenida.
A destacar de esta temporada, la presentación en el corazón de Madrid, con dos actuaciones en Las Ventas. La primera, el 29 de Junio del citado 48, junto al venezolano Alí Gómez y Morenito de Talavera. Novillos de Sánchez Fabrés. La segunda tarde fue el 15 de Julio, acompañado de nuevo por Alí y el diestro Rafael Yagüe. Cinco novillos de Pío Tabernero de Paz y uno de Garcigrande.
José María terminó el año, figurando el primero del escalafón de novilleros con cuarenta y cuatro paseillos.
Toca recordar la evolución del 49, en el que después de diez novilladas, recibió la alternativa en Córdoba, en cuya plaza ya había alternado el día 17 de Abril. Por cierto que tenemos delante el cartel de la mencionada tarde. Anotamos del original que era Pascua de Resurrección, que correspondía a la inauguración de la temporada cordobesa y que se celebraba la novillada para despedir como novillero a José María Martorell. Las reses procedían de la ganadería de Don Juan Belmonte. La terna la completaron Luis Rivas y “Calerito”.
El día 26 de Mayo, primera corrida de la feria de Ntra. Sra. de la Salud, tuvo lugar la alternativa de José María, y se la otorgó Agustín Parra “Parrita” ante la presencia de Antonio Caro. El toro de la ceremonia, pertenecía a la ganadería de Juan Guardiola Soto y se llamó “Pato”, con el nùmero 99 en el costillar. Martorell le cortó una oreja y a su segundo las dos y el rabo. Con este paso superaba, además de en peso específico como torero, a su hermano Angel, quién también probó fortuna, pero que no pasó de lidiar en el escalafón de novilleros con picadores.
... DOCTOR EN TAUROMAQUIA...
Ya investido de doctor en tauromaquia, empieza el día 27 de 1949 en “Los Tejares”, alternando nada menos que junto a Pepe Luis Vázquez y Paquito Muñoz. Contaba entonces con sólo veinte años, cumplidos el día anterior. Sumó en total 24 corridas de toros, además de un festival benéfico, dejando en todos los cosos en que actuó, un inconfundible aroma de torero grande. Lo rubrica el hecho de que cortó en ese periodo, veintidós orejas, cuatro rabos, una pata y le premiaron con cinco vueltas al ruedo y cuatro salidas a hombros.
La temporada siguiente – 1950 - , figura en cuarenta y tres carteles. Inició el periplo, confirmando la alternativa en Madrid el 16 de Abril, junto a Rafael Vega de los Reyes “Gitanillo de Triana “– padrino- y Rafael Ortega el testigo. El toro de la ceremonia se llamó “Tontero”, de Ignacio Sánchez. 


En Barcelona, esta temporada pisó el albero en trece ocasiones, con éxitos muy sonados.
El 26 de Mayo en Córdoba, es testigo en la alternativa de Manuel Calero “Calerito”, otorgada por “Parrita”.
Este año se hace acreedor al primer “Trofeo Municipal Manolete”, galardón que también obtiene en el 51 y en el 53.
Hojeando la estadística las corridas que toreó en la temporada del 51, se llega a la conclusión de que es la mejor de su carrera taurina, la más completa en todos los sentidos. Actuó en setenta y una ocasiones, en ruedos españoles. La mayoría en plazas de porte, no faltó Barcelona, Sevilla, Madrid, Córdoba, Zaragoza, Bilbao, El Puerto... y lidió de todo: Urquijo, Salvador Guardiola, Benìtez Cubero, Montalvo, Conde de la Corte, A.Pérez Tabernero, Prieto de la Cal etc. Cuando finalizó los contratos en España y Francia, voló a cumplir los firmados en latinoamérica. A subrayar, la confirmación del doctorado en la Monumental de México, el 11 de Noviembre con ganado de Torrecillas y teniendo como compañeros de cartel a Fermín Rivera y Anselmo Liceaga que también confirmaba.
Hay que anotar en la citada temporada del 51, que el 21 de Octubre hizo el paseíllo en “Los Tejares”, con motivo de la histórica corrida pro-monumento a “Manolete”. 


Y no hay que omitir, que a pesar de haber toreado 71 festejo, resultó cogido varias veces, concretamente el 25 de Febrero en Castellón, el 24 de Junio en Badajoz, y el 5 de Julio en Madrid. Temporada pues bastante buena esta de 1951.
Recordando la siguiente de 1952, sumó 49 espectáculos, resultando también castigado en otras tantas ocasiones: El 29 de Mayo un toro de Pinohermoso le hiere en Barcelona, herida que se le abrió toreando en Bilbao. El día 8 de Agosto recibe un fuerte varetazo lidiando en el viejo Chofre donostiarra. Finalmente el 7 de Septiembre, toreando en Cabra, un astado de Antonio de la Cova, le infirió una cornada en el escroto. En las plazas de México (temporada 52-53) actuó en 19 ocasiones, y siempre con el beneplácito entusiasta de los aficionados, que admiraban la clase, la técnica y el valor del diestro cordobés.
A CUATRO AÑOS DE LA DESPEDIDA
El devenir del 53, taurinamente hablando, no fue tan completo como los anteriores, sumando sólo 19 corridas. Entre las que destacan, la inauguración la de la plaza de toros de Casablanca el 8 de Marzo, acompañado por Manuel Calero y Matías Bernardos. En Córdoba alternó dos tardes de la feria de Mayo, una en la de Septiembre y finalmente, figuró en el festival que organizó la Cofradía de la Virgen de las Angustias. 



Más por propia voluntad que por circunstancias profesionales, bajó a 10 las actuaciones en la temporada de 1954. En el coso de “Los Tejares” de Córdoba, con motivo de la feria de Ntra. Sra. de la Salud, hizo el paseíllo en dos ocasiones.
El 6 de Febrero de 1955 resultó cogido, al pasar de muleta a un toro de La Laguna en México. Sufrió una cornada en el muslo de carácter grave - la que más en su trayectoria taurina- que le impidió continuar la lidia. No obstante, en premio a la gran faena que realizó, le concedieron dos orejas. De vuelta a España, optó por atender solamente un contrato y dedicar el resto de la temporada, a descansar y relajarse en el campo.
Volvió con renovada ilusión en la siguiente del 56, sumando 25 funciones, coronadas la mayoría con rotundos éxitos y buena parte de éllas en plazas importantes como Sevilla, Madrid y Bilbao. En Córdoba actuó en la feria de otoño, el 26 de Septiembre, y el 12 de Octubre en el festival, que anualmente organizaba la Hermandad de la Virgen de las Angustias.
Nos extenderemos en el comentario que merece la temporada de 1957, teniendo en cuenta que fue la de su despedida de los ruedos. Sumó 22 corridas, jalonadas asimismo de triunfos.
De su tierra – de nuestra tierra - se despidió en la tarde del 26 de Septiembre, feria de otoño, alternando con Joselito Huerta y Gregorio Sánchez, lidiando toros de Saltillo. Toreando Gregorio al tercer toro, un manso incuestionable, sufrió una cornada de carácter grave que le impedía continuar en el ruedo. Estaban aún operándolo en la enfermería, cuando entró también cogido Joselito Huerta, presentando una herida en la región temporal izquierda y un puntazo en el párpado. Consecuentemente, Martorell estoqueó, además de los suyos, el tercer y el sexto. En el lote que le había correspondido, escuchó palmas en su primero y desorejó al segundo. Como nota curiosa, dejamos constancia de que en el toro de las dos orejas, se lanzó al ruedo un espontáneo cordobés de 24 años, llamado Antonio Polaina Carrasco.
Toreó la última tarde vestido de luces el 19 de Octubre, en Jaen - feria de San Lucas- acartelado con Angel Peralta, César Girón y Dámaso Gómez, que lidiaron cinco ejemplares de Ignacio Sánchez, uno de Pío Tabernero y otro de Flores Albarrán. A destacar de esta última actuación, algo que acaeció fuera del ruedo, y fue que al volver para Córdoba, junto a banderilleros y apoderado, el coche que conducía precisamente el maestro, se salió de la carretera, chocó con un árbol y resultaron heridos de importancia, tanto los acompañantes como José María que sufrió la rotura de su pierna izquierda. 


PINCELADAS TAURINAS DE SU RETIRO
En “Los Tejares” actuó con traje campero, el día 17 de Octubre de 1958, con motivo del festival organizado por la Cofradía de la Virgen de las
Angustias. En el cartel figuraron además: Dámaso Gómez, “Joselillo de Colombia” Y Rafael Girón. Ganado de Casimiro Sánchez.
El 16 de Marzo de 1961, se ofreció para integrar un cartel cuyo resultado económico supondría la base necesaria, para realizar un mausoleo dedicado al compañero y amigo: Manuel Calero “Calerito”. Otros toreros que colaboraron fueron: Antonio Ordóñez, Manolo Vázquez, Juan García “Mondeño”, José Julio, “Botines” y Gonzalo Amián.
De nuevo figura en un festival, organizado para conmemorar el XXV aniversario de la muerte de “Manolete”, fue el 24 de Octubre de 1972. Intervinieron a caballo, Alvaro y su hijo Alvarito Domecq, y los diestros de a pié: Julio Aparicio, Gabriel de la Haba Vargas “Zurito”, Miguel Márquez, Dámaso González, “El Mesías”, Manolo Arruza y naturalmente Martorell que lidió el ejemplar que le cupo en suerte y además el sobrero.
El 7 de Noviembre de 198l, el Círculo Taurino organiza un festejo en el que también participa junto a “Zurito”, “El Pireo”, José Fuentes, “Parrita” –hijo- Pepe Luis Vargas, Juan Carlos Domingo y Antonio Manuel de la Rosa – los dos últimos alumnos de la Escuela Taurina. Los novillos fueron de Flores Albarrán.
El 14 de Marzo de 1982, lo vemos en otro festival, coordinado por el mencionado Círculo Taurino, en el que se lidiaron ejemplares de Manolo González Cabello. Los toreros fueron: Martorell, Manolo Vázquez, Diego Puerta, José María Montilla, “Zurito” y Juan Carlos Domingo. 


Y por último y con motivo del Día de las Fuerzas Armadas, se montó un cartel interesante, en el que intervinieron: el rejoneador Rafael Peralta y los diestros Martorell, José María Montilla, José Antonio Carretero y Rafael Gago.
Ostentó el cargo de asesor taurino del coso de “Los Califas”, durante los años 1976 al 1979, temporada en la que renunció por motivos personales.
FALLECE JOSÉ MARIA MARTORELL
El 21 de Mayo de 1995 se llora en Córdoba la muerte de José María, decano de los matadores de toros cordobeses. Dejó muchos amigos y dejó también mucha tristeza entre ellos, que no nos resignábamos a tomar conciencia de tan estremecedora noticia. En la gran foto de la vida, había que borrar otra cara, otro protagonista.
Estaba casado con doña Gloria Serrano Cañadas y tuvo dos hijos: Gloria y José María.
La biografía más completa que conocemos, es la que ha realizado el escritor, seguidor y amigo: Antonio Luque Galán. Está resumida en una trilogía, fundamental para conocer con rigurosidad, la importante
trayectoria taurina de Martorell. En el primer tomo aborda las temporadas de 1947 a 1950; el segundo comprende la de 1951, la primera campaña americana y la temporada del 52; y el tercero detalla la segunda campaña americana, la temporada del 53, José María en Colombia, temporada del 54, la última campaña en América, así como las de España de los años 55,56 y 57. Los textos de los tres tomos están escritos a mano por el propio escritor, así como los dibujos, orlas y maquetación. Es una obra muy importante, tanto por su complicada realización como por el contenido documental, que es exhaustivo. Nos permitimos aconsejar que cuando se decida su publicación, se haga en facsímil. Sería, sin duda, el mejor homenaje que Córdoba puede dedicarle a uno de los toreros más notables de nuestra tauromaquia. 

FRANCISCO BRAVO ANTIBON

JOSÉ MARÍA MARTORELL, EN LA MONUMENTAL DE MÉXICO
11-Noviembre-1951—Presentación en México. Corrida inaugural. Martorell confirma la alternativa, siendo padrino el diestro potosino Fermín Rivera, y de testigo Anselmo Liceaga, quién también confirmaba la alternativa. Ganado de Torrecilla. El toro de la ceremonia del cordobés, se llamaba “Dulcero”.
18-Noviembre-1951—Cartel: Antonio Velázquez Martínez, Rafael Rodríguez y José María Martorell. Toros de La Laguna y de Piedras Negras. José María dio la vuelta al ruedo, con división de opiniones.
6-Enero-1952----------- Cartel: Antonio Velázquez, Jesús Córdoba y Martorell. Toros de Piedras Negras y Peñuelas. Martorell cortó una oreja.
13-Enero-1952---------- Cartel: Antonio Velázquez, Manolo González y nuestro paisano. Toros de Rancho Seco. José María cortó dos orejas al toro “Andrajoso”.
20-Enero-1952---------- Cartel: Fermín Rivera, Manolo González y Martorell. Ganado de Torrecillas. Martorell en el primero recibió un aviso; en su segundo, al toro “Velero”, esa tarde le cortó las dos orejas y el rabo. En el libro “Plaza de México”, refieren los autores, que vencía el contrato de Martorell, pero que gracias a este triunfo, firmó otras cuatro tardes.
10-Febrero-1952----- Cartel: Carlos Arruza, Humberto Moro y José M. Martorell. Toros de Tequisquiapán.
17-Febrero-1952----------Cartel: Antonio Velásquez, Julio Aparicio y Martorell. Toros de La Laguna.
5-Marzo-1952----------- Corrida del Trofeo Guadalupano.
Cartel: Carlos Arruza (que ganó el trofeo), Silverio Pérez,
Jesús Córdoba, Rafael Rodríguez, Manolo González y José M. Martorell. Toros de varias ganaderías. José María cortó dos orejas a un toro de Pastejé.
9-Marzo-1952------------- Corrida de la “Oreja de Oro”.
Cartel: Fermín Rivera, Luis Briones, Manolo González, Jesús Córdoba, Martorell y Alfredo Jiménez. Ganado de Xajay. Parece ser que no estuvo la tarde muy afortunada para nadie. Incluso, aseguran los cronistas, en el libro anteriormente mencionado, que José María dio una vuelta al ruedo por su cuenta, lo que le valió obtener el trofeo en juego.
16-Noviembre-1952------ Cartel: Carlos Arruza, Alfredo Leal (que toma la alternativa) y Martorell. Toros de Zacatepec. A José María se le pidió con fuerza un trofeo en el primero de su lote y se le concedió la oreja de su segundo.
30-Noviembre-1952------ Cartel: Silverio Pérez, José María Martorell y Antonio Ordóñez. Toros de Torrecilla. Martorell, al quinto toro, le hizo una faena extraordinaria, pero perdió los trofeos al no ser expeditivo con el estoque, no obstante fue premiado con dos vueltas al ruedo.
Al término de la temporada 51-52, fue declarado triunfador de este periodo, junto a Carlos Arruza, Manolo González y Julio Aparicio. 

Recopilación realizada por Alejandro Arredondo de Monterrey y F. Bravo Antibón





 Cartel y entrada de la alternativa de Martorell.

 Cartel de Valencia de novillero

 Cartel de Valencia de novillero

 Alfredo Asensi,Ángel Mendieta,
Antonio Luis aguilera,  Antonio Cabanillas y Enrique cabello,  propietario de la casa donde se celebró el 1° coloquio-resumen de la feria de mayo de Córdoba el viernes 8 de junio de 1990

 Hector Saucedo, Carlos Arruza, José María Martorell y Julio Aparicio en el antiguo Coliseo de Monterrey


 Martorell en Tertulia


 Paseíllo

 Barcelona 28 de julio 1957

 Foto de prensa

Homenaje a Martorell de la tertulia taurina santa Marina el 22 de febrero de1991 en la Sacristía

martes, 19 de mayo de 2020

"CURRO ROMERO"
UN TORERO PARA LA HISTORIA.- 


Habría que remontarse al siglo XIX para encontrar nombres casi legendarios como: José Romero (hermano de Pedro), Desperdicios o Hermosilla, que nos sirvan de ejemplo, para encontrar espadas más o menos conocidos, que en su época, fueron capaces de enfrentarse a un toro siendo ya sexagenerios. Del pasado siglo XX, dos toreros cumplían con esa norma, el madrileño Antoñete q.e.p.d. y el sevillano Curro Romero, ambos toreros distintos, de personalidad indiscutible y que les unía una larga permanencia en el oficio.
Hoy vamos hablar del diestro de Camas, orillando para otra ocasión al torero del mechón de plata.




    Hablar de Curro Romero es hablar de la  esencia pura del arte de torear. Su indiscutible personalidad. Su intuición. Su naturalidad. Su libertad de interpretación. Su magia y, hasta su valor... nos hace pensar que Curro Romero fue un torero carismático e irrepetible. Lo que entendemos los aficionados por !Un torero de época!.
     La historia de la Tauromaquia que en tantos casos va de la mano con la leyenda hasta confundirnos más de una vez, está hecha de los intentos, de los logros y hasta de los sueños e ilusiones de quienes fueron haciendo el camino adelantándose a su tiempo. Son los genios, los sabios. Ellos trajeron el viejo rito hasta nuestros días y que ahora se han convertido en el espejo del futuro que ha de venir.
       A este ilustre grupo de elegidos, pertenece el torero de Camas "Curro Romero,""considerado un símbolo de la pureza y de la majestad... !Un mito...!
      Dicen que el periodista e investigador Ventura Bagües "don Ventura" escribió resignado: "Los mitos se levantan para complacer instintos y no para servir inteligencias". Es su opinión que hay que respetar, pero las cosas son como son, están donde están y más vale ya no tocarlas.
       El muy agudo  periodista-escritor y colaborador del diario ABC, Antonio Burgos Belinchón  es el autor del libro: CURRO ROMERO "LA ESENCIA". Tal libro contiene las memorias deldictadas por él mismo, y en las que cuenta, lo malo y lo bueno, de toda la historia de su vida,  la familiar y la profesional.  Romero narra al autor del libro, que a la corta edad de sus doce años, él ya trabajaba de zagal, guardando cochinos, en un cortijo cerca de la Cartuja, a la vera del  "Guadalquivir.  Y  como escuchaba, desde la otra orilla del río, los olés que el vientecillo de la tarde le traía de la plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla. "Yo solito, con mis vaquitas, y aquél murmullo que venía de la plaza...allí empecé a querer ser torero".  Romero, en un alarde de memoria, cuenta a su biógrafo muchas y divertidas anécdotas de como fueron sus principios en tan difícil y arriesgada profesión. Recuerda como aprendió a componer la figura, mirándose a un espejo muy grande que tenían sus padres en el comedor de su casa. "Yo me fijaba mucho como toreaba Salomón Vargas y Vicente Vega, que eran gitanos por los cuatro costados". "Con ellos, aprendí a ejecutar las suertes, a coger un capote, una muleta, ya que en mi casa yo no tenía ninguno de estos avíos".



        Los Romero-López, eran una familia sencilla, humilde, que para más inri, el padre tuvo que entrar en la cárcel, seis meses, por robar unos cochinos. El pobre  Francisco, ante aquella ruina, optó por buscarse un empleo y ponerse a trabajar para ayudar a su familia. Su abuela María Velázquez, antigua conocida de la farmacéutica doña Maravillas Bocio, lo colocó en su recién inugurada farmacia de "La Pañoleta". Los dueños al enterarse que el nieto de María quería ser torero, le dejaban la bicicleta de los recados hasta para ir a los tentaderos. Un día tuvo que entregar un paquete de medicinas y pasó por la calle donde tiene el taller de sastrería Antonio Manfredi, y por una de las ventanas que daba a la calle, veía a las costureras cosiendo y bordando los vestidos de torear que él soñaba con ponérselos algún día.
        Al poco tiempo, cambió de farmacia. Otra vez su abuela María que era anticuaria y tenía relación comercial con un médico de Camas, le encontró  acomodo en la farmacia de D. Pedro Fernández Conradi, del mismo pueblo.  Allí conoció a Marqueño, novillero como él, quién sabiendo las formas que exhibió   en la novillada de su presentación en "La Pañoleta", lo recomendó a Pepe Brageli que había llegado hasta allí a montar unas novilladas en aquella plaza, para que las lidiara su pordentante, el novillero sanlúqueño José Martínez Limeño.
Brageli ante la terquedad de Marqueño aceptó acartelar al joven Curro en un de esos festejos con la idea, de que el novillero de Camas le traería mucha gente a la plaza. Al enterarse el boticario Conradi que iba a torear en "La Pañoleta" le dijo: "Como seas tan tranquilo en la plaza como aquí para hacer los mandados, nos va coger allí a to's la noche". Ese día Curro estuvo sensacional, pero casi acierta el boticario.




         Pepe Brageli hombre listo donde los haya, enseguida que lo vio, dijo este es mío. Le hizo un contrato y lo paseó por todos lo pueblos de la provincia. Más tarde Pepe Brageli por problemas económicos, le cedió sus derechos, por solo tres mil duros, a Miguel Moreno que se había quedado sin torero al marcharse de su lado "Chamaco". Miguel Moreno le firmó cuatro novilladas sin caballos y una más con los montados, para que le sirviera el día de su presentación en la Monumental de Barcelona. Era la primera vez que Curro se montaba en un avión.

         Su nuevo apoderado que le había hecho  retratarse vestido de luces en el estudio del fotógrafo Arjona, le hizo una tremenda propaganda por toda la ciudad Condal, que obligó a don Pedro Balaña a ir al aeropuerto a recibirles. Muchísimos aficionados de todas las partes de España, acudieron a la Monumental para ver torear a Curro. Uno de los que no faltó fue Conradi el boticario de Camas. El cartel del debút estaba compuesto por los novilleros Antonio Gallardo, Miguel Montenegro y él, que estuvo muy bien con el novillo cortándole una oreja. A la  semana siguiente le volvieron a repitir y esta vez salieron bastos. Le había tocado un novillo manso con el que estuvo muy bien, pero que luego se lío a pincharlo y, al final, se lo tuvieron que encerrar.  


 
         La vuelta a Sevilla  ya no la hizo en avión. Pues, su apoderado no quería ya ni verlo y tuvo que regresar a la capital andaluza en tren y  llorando.  Después vino su incorporación a filas y, en el año 1958 lo cogió el apoderado que siempre quiso tener, el cordobés Diego Martínez Vidal que llevaba al torero de Córdoba, José María Martorell.
         Curro Romero por aquél tiempo ya  ganaba algún dinerillo y como le gustaba tanto el flamenco, se le arrimaban  muchos "moscones". Estos iban a por él, lo sacaban de su casa, se lo llevaban de aquí para allá y de allá para acá y, en cuanto llegaba la noche, se iban todos a escuchar flamenquito.  Allí se tomaban sus copitas y una vez calentitos acababan todos en una casa de "niñas".  Enterado Don Diego Martínez de todo este asunto, le puso las cosas muy claritas y le dijo: "Curro", aquí hay mucho peligro para ti. Mañana estás preparado. Vendré a recogerte. Te despides de los tuyos y te vienes conmigo a Madrid. Vas a hospedarte a partir de ahora, en el Hotel Wellington...!Olé! Eso es bonito. Me gusta don Diego", contestó el camero.
          Al día siguiente cuando Curro entró por aquella puerta del Wellington se emocionó tanto que se puso a llorar como un chiquillo. Aquél año no cobro ni un duro, todos los dineros fueron pocos para pagar las deudas contraídas.

        ""Don Diego Martínez ha sido la persona que más categoría me ha dado, en toda mi vida de torero" dicen que dijo Curro. 


         Una de la cosas de las que El "Faraón de Camas, se siente más orgulloso es de haber abierto en siete ocasiónes la puerta grande de la Ventas de Madrid. Pudo ser ocho, pese a haber cortado esa tarde dos orejas a un toro Curro se negó. Y si hablamos de su Sevilla, bastaría con decir que una decena de veces cruzó el umbral de la puerta del Príncipe a hombros de sus más  incondicionales admiradores, por esa forma tan suya de hacer el toreo. Ese bagaje de triunfos, no los tiene nadie que se haya puesto un traje de luces. En el lado negativo pesan mucho sus tardes de luces y sombras... Sesenta y un años se han cumplido el pasado 18 de marzo desde que a Curro Romero le entregara el toledano Gregorio Sánchez en presencia de su paisano Jaime  Ostos, la borla de matador de toros en la ciudad del Turia. Desde entonces Sevilla está esperando a su heredero. Nos preguntamos: Llegará...?



Antonio Rodríguez Salido.-
Compositor y letrista.-
Escalera del Éxito 176.-