martes, 3 de noviembre de 2026

 

GONZALO GONZÁLEZ, DESCANSA EN PAZ



Ha fallecido de forma repentina un hombre del toro, el albaceteño Gonzalo González, y el pesar entre la gran familia taurina es tremendo. Todos estamos de acuerdo, por humanidad y lógica, que nadie relacionado con la Tauromaquia sería capaz de faltarle al respeto por nada en el mundo, y menos aún haciendo lo que tanto a él, como al resto, nos gusta más practicar, que es torear. Por ello, considero absurdo, hipócrita, injustificable e inadmisible las críticas, e incluso insultos, que han recibido los matadores y novilleros que el día de su muerte, cuando ya no podía hacerse nada por salvar su vida y se le había ayudado todo lo posible para evitar el fatal desenlace, participaron en el tentadero que por la tarde estaba previsto en la plaza de la ganadería donde por la mañana sucedió el fatídico y luctuoso hecho, la finca 'Pedro Tito', del hierro jiennense de 'Roque Jiménez'. 

Qué mejor forma de honrar y homenajear al bueno de Gonzalo que con una de las labores en el campo que a él más le gustaban, y que además contemplaba cuando el puñetero destino se lo llevó de nuestro lado, mientras disfrutaba viendo torear a su hijo Alejandro González. Está claro que él habría animado a Filiberto, Carlos Aranda y Alfonso Morales a que tentaran esas vacas y que aplaudió su decisión, y la del ganadero Juan Francisco Jiménez, desde dónde se encuentre ahora, que será el cielo de la gente de bien. El propio director de la Escuela Taurina de Albacete, Sergio Martínez, que compartió con él más de 30 años de vivencias y casi una década de trabajo diario como profesores en esta entidad, decidió mantener los entrenamientos con sus alumnos. "La mejor manera de honrarlo es ir a entrenar, porque él era incansable", ha manifestado al diario 'La Tribuna de Albacete'.

Entonces, a qué vienen esas fariseas acusaciones a toreros necesitados de entrenar todo lo posible en el campo, porque ya sabemos que eso se está poniendo tan complicado como torear en la plaza. Les honra y dignifica a los 3 agraviados los comunicados que han difundido pidiendo perdón a los que consideren que su decisión de mantener el tentadero posterior al fallecimiento fue un error. Todas las opiniones son respetables, pero sin llegar a la descalificación y menos aún al insulto, cuando la intención de los actos valorados está clara que fue buena. 



Todos los asistentes el pasado sábado 24 de octubre en el tentadero matinal de la ganadería de 'Roque Jiménez' hicieron todo lo habido y por haber para restablecer a Gonzalo González cuando se desvaneció de repente. Estuvieron allí el ganadero Juan Francisco Jiménez y los matadores Sánchez Vara y Neck Romero, entre otros asistentes, que le hicieron los movimientos de recuperación cardiorrespiratoria durante más de media hora. Movilizaron dos ambulancias y el helicóptero del 061, con sus correspondientes equipos médicos, pero todo no sirvió para nada. Su hijo Alejandro recibió en todo momento el mayor de los apoyos y ánimos en una situación tan angustiosa para él, además que estuvo acompañado siempre hasta que regresó a Albacete con el cuerpo de su padre. Fue después cuando comenzó la tienta vespertina, tras guardarse varios minutos de un silencio trágico y triste. La familia del subalterno manchego ha mostrado ya su agradecimiento por todo ello.

Los malos aficionados taurinos que ahora insultan a Filiberto, Carlos Aranda y Alfonso Morales se han preocupado de informarse bien sobre lo qué allí sucedió, porque seguro que ninguno de ellos estuvo presente. Han preguntado también al novillero Alejandro González o a su amigo Jorge Cordones, que también acompañaba a Gonzalo en la finca 'Pedro Tito', si les pidieron al ganadero que suspendieran el tentadero previsto por la tarde. Por qué se atreven a despotricar de esa forma. Ellos sabrán, pero creo que los que han faltado al respeto a todos los que allí se encontraban y a la Tauromaquia en general han sido ellos. 

Nadie podrá saber qué habría preferido Gonzalo González en estas circunstancias, aunque pienso que hubiera alentado a que no se suspendiera nada. Como aficionado taurino, ojalá que la muerte me coja en una plaza, y que el festejo se siga celebrando. Y basta ya de falsas composturas, buenismos y de utilizarlo todo para quedar bien, sin ética ni dignidad alguna. Para eso ya están los antitaurinos, a los que se les da genial.

Lo importante ahora es dejarse de enfrentamientos y volcar todo el esfuerzo en recordar siempre y poner en valor la inestimable y gran labor de Gonzalo González por el toreo y en especial por los alumnos de la Escuela Taurina de Albacete, donde fue profesor desde 2018. Este inolvidable banderillero formó parte también de las cuadrillas de matadores como su paisano Manuel Caballero, el francés Juan Bautista o el catalán Serafín Marín, además que apoyó a otros toreros como Miguel Tendero, Mario Soto o el propio Filiberto, que ahora ha sido vilipendiado de forma injusta. Entre sus logros como novillero con picadores destaca el premio a la mejor faena de la Feria de Albacete de 1987, donde destacó su lidia con ambas manos. 

Se ha ido un buen hombre y un ex 9celente profesional taurino, que cuenta con la mejor consideración por parte de todos los que le conocieron y compartieron tantos buenos recuerdos con él. El respeto, el compañerismo, la afición y dedicación, como recuerda Sergio Martínez, eran sus principales señas de identidad, entre otros muchos más de los valores característicos de la gente del toro. Qué la tierra te sea leve, Gonzalo. Descansa en paz, torero.

Antonio Cepedello

José Luis Cuevas







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