El VERSO COMO PINCEL. HOMENAJE A JULIO ROMERO. ALFREDO ASENSI. PEPE MARTÍNEZ
https://youtu.be/G9r28rLqsUI?si=_DXppJrn32V1XaL_
" El verso como pincel" es un homenaje a Julio Romero de Torres. Una idea original de Alfredo Asensi que al que ha puesto su voz y sus ideas y para el que ha contado con la colaboración en el Fotomontaje de Pepe Martínez.
Una selección de bellos poemas dotados con imágenes, música y voz forman un todo bellisimo . Muy recomendable si puede ser visionado con buen sonido en gran pantalla.
LA PUREZA Y EL PECADO DE LAS AZUCENAS.
PILAR REDONDO
En cada uno de sus pétalos nos permite contemplar el alma "perdida" sin límites de ellas: María Teresa, Ascensión, Amalia, Carmen, Rafalita, Rosario... Conjunción de belleza que bombea vida con su pureza y su pecado. Nuestro "Leonardo cordobés" decía que en lo más profundo de cada uno de nosotros existe algo puro, independientemente de lo que podamos haber hecho. Por eso él simbolizaba la pureza con las azucenas blancas, que colocaba en muchos de sus cuadros, a veces en un lugar imperceptible. Salió en defensa de sus musas que fueron muy criticadas y que toda su vida arrastraron ese estigma.
En estos días en la Fundación Cajasol don Alfredo Asensi ha impartido una conferencia titulada: Comentarios al audiovisual: el verso como pincel, dedicado a Julio Romero de Torres. El acto estuvo presentado por don Manuel Concha. Son un conjunto de poemas con fondo musical dedicados a nuestro pintor, en las voces de poetas contemporáneos, algunos de ellos: Carlos Clementson, Pablo García Baena, Francisco Carrasco... Y por supuesto el de Manuel Machado, dedicado a las musas del creador.
El tiempo como alimento imprescindible que profundiza más allá de las apariencias. El pasado reciclado queda apresado en la sangre en transito, en el futuro en construcción.
Sus pinturas se colocan del lado de la prohibición, desnudas de prejuicios. Al silencio heredero de antiguas condenaciones le imprimió la libertad de expresión. Son un valor patrimonial de nuestra ciudad.
En la mirada de ellas la tristeza excava en la sinfonía de la luna, misterioso, ferviente y fascinante firmamento cargado de significado. Cada pincelada es una escultura labrada a mano sobre el lienzo, que cobran vida saboreando lo pecaminoso de la existencia.
El verso como pincel que siembra conciencia, que parece gritar: quiero vivir. Cuadros atemporales, que son el eco de su voz interior, que tienen luz propia la de la vida.
El instante se congela en cada trazo sin tumba, subrayando su identidad. Dibujando locura y pasión sobre rostros reconocibles.
Julio Romero de Torres sienta en el diván a la esperanza, otorgándole la inmortalidad...
JOSÉ LUIS CUEVAS
Maquetador, Editor y Fotografías

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