UN 'GALLO' DE PELEA
Los gallos de pelea no se rinden nunca. Y él es uno de ellos, porque además ésta es y fue su gran afición que, por caprichos del destino, le llevó hasta el mundo del toro. Tiene ya 77 años y ahí sigue aún al pie del cañón, en los callejones de las plazas de toros andaluzas, dando lecciones de Tauromaquia a los críos que empiezan a formarse y soñar con ser torero y a emularle, como la gran figura del escalafón que lo fue y aún lo es Francisco Ruiz Miguel.
Nadie podía pensar que aquél chiquillo de la Isla de San Fernando, que se tiró un día a un ruedo por ganarse un gallo de pelea en una apuesta, fuera a convertirse en uno de los matadores más destacados en las últimas décadas del pasado siglo XX y en la primera del actual XXI, hasta llegar a lidiar hasta más de 1.500 corridas y no corridas de 'toritos comerciales', sino la mayoría de los hierros considerados como los más duros. Lo que no le impidió alcanzar, entre otros muchísimos logros, nada menos que 10 salidas por la Puerta Grande del coso más importante del mundo, la Monumental de 'Las Ventas', y de ser uno de los diestros preferidos por la exigente y entendida afición madrileña.
No fueron sólo los entendidos del Tendido del 7 o de la Andanada del 8 de Madrid los que se rindieron ante el valor, la entrega y la valentía de Ruiz Miguel, sino también los de 'La Maestranza', que le concedieron en 1971 el único rabo hasta que nada menos que 52 años más tarde, volvieron a dar otro en 2023 a Morante de la Puebla. Se ganó el respeto y la admiración del público de todos los alberos que pisó desde que tomó la alternativa en la añorada taurina Barcelona, el 27 de abril de 1969, de manos del sevillano Manolo Vázquez y el linarense José Fuentes. Otros dos pedazos de toreros, que en gloria estén.
Este 'cañaílla', como de forma cariñosa se le conoce por el apodo popular de los habitantes de su pueblo, llegó a torear hasta 100 corridas de 'Miura', 86 de 'Victorino Martín', 50 de 'Murteira Grave' o 36 de 'Pablo Romero', entre las ganaderías consideradas más temibles, complicadas y peligrosas, pero a la vez con reses que transmiten más emoción. Una heroicidad que pasarán muchos más años todavía que alguien pueda igualar. Si es que alguno de sus compañeros se atreven. Las llamadas 'alimañas' se convertían en sus manos en animales que embestían sí o sí, porque con su maestría, sabiduría y una picardía, que a él a veces se le escapa, lograba meterlos en su capote y muleta. Sería casi interminable e innumerables reflejar aquí sus hazañas, además que de sobra son conocidas, pero tras retirarse el 18 de julio de 2015 en su tierra,donde uno de sus dos hijos le cortó la coleta, sigue vinculado a los toros como comentarista en las retransmisiones de festejos de Canal Sur TV y directivo de la Asociación de Escuelas Taurinas Andaluzas 'Pedro Romero'.
Los consejos y apreciaciones de Ruiz Miguel a los becerristas y novilleros sin picadores participantes en los certámenes de Andalucía son fundamentales para la formación de estos chavales, pero no sólo los relacionados con la técnica del toreo, sino también los referidos a sus hábitos de vida y los principios fundamentales de alguien que quiera llegar a matador y a figura del toreo, lo que ya sabemos que es más difícil que ser elegido Papa. No falta nunca ese detalle, ese aliento o esa crítica constructiva del gran maestro gaditano para cada uno de ellos, ni tampoco sus lecciones taurinas y de la vida en general, que son auténticas tesis doctorales y cátedras de la Tauromaquia. Bueno, siempre que no se le escape una palabrota. Pero es que hasta al mejor escribiente se le va un tachón, como dice un sabio refrán.
Hace, en el canal público autonómico andaluz, una pareja mediática, carismática, didáctica y genial con su amigo Enrique Romero, un auténtico comunicador y periodista. Los altísimos índices de audiencia de sus retransmisiones así lo demuestran y confirman, gracias también a la gracia y desenvoltura en las entrevistas y apostillas de su compañera Noelia López. El torero de San Fernando se ha convertido en un 'padre' de todos estos jóvenes llenos de tantas ilusiones y ganas como carencias, por lo que es un inmenso apoyo para cada uno de ellos escucharle cuando les pide que entrenen más la suerte suprema en el carretón, le bajen la mano al novillo o se queden más quietos que un palo frente a este animal bravo. "El valor es lo principal y lo que se tiene o no se tiene. El resto se aprende y te lo da la experiencia", no para de decirles a estos ilusionados chavales.
Francisco Ruiz Miguel sigue siendo un modelo y ejemplo fundamental para garantizar el futuro de la Tauromaquia actual. Su actitud de seguir ahí, en lugar de disfrutar de un tan merecido descanso, y además hacerlo con la sencillez, humildad y entrega que lo hace, es merecedora del mayor de los elogios y alabanzas de todos los que amamos el toreo, tanto profesionales como aficionados taurinos. Es tal su importancia que podría equipararse a sus logros en los ruedos, aunque son facetas distintas y no comparables. Figura, maestro, comentarista, enseñante o animador, tienes en todos los casos la mayor admiración y reconocimiento de todos, como los buenos y valientes 'gallos' de pelea que te gustan. Qué todavía no ha habido nada ni nadie que te haya hecho caer 'de concha', a pesar de las numerosas cornadas sufridas, y no sólo de las que dan los toros. Enhorabuena, torero.
Antonio Cepedello



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