martes, 18 de febrero de 2020

         FERNANDO MARTÍN TORTOSA 
                 “F ERNANDO TORTOSA”

                                                                  Foto Ladis

Nací en Córdoba, el 25 de Junio de 1944. Desde pequeño, ayudé a la economía familiar, ejerciendo de lazarillo del abuelo de los actuales banderilleros Antonio y José María Tejero, así como del reconocido actor Fernando. Tuve y tengo, una buena relación con la familia Tejero, desde que conocí al abuelo, y después a su hijo, Antonio Tejero Conde “Pescaderito de Córdoba” - padre de los Tejero actuales-; hasta el punto de que mi ahijado es el referido Fernando. Después de acompañar por algún tiempo al abuelo Tejero, entré de aprendiz en la carpintería de Martín Dueñas, en la que, utilizando mis ratos libres, realizaba y surtía a los amigos de estaquilladores. No era la profesión que me gustaba y me colocaron con Marcial Frías, en Recambios Marcial, con idéntica categoría laboral.” 



De cualquier forma, lo que más le llama la atención al joven Fernando, es todo lo relacionado con la fiesta de los toros, y de hecho, con sólo doce o trece años de edad, se prueba en el Matadero Municipal cordobés, acercándose muchas noches, a vacas bravas, las menos, y de media sangre, las más. Es el toreo romántico de antaño, que practicaban los noveles, a la luz de la luna o de alguna lámpara que furtivamente enchufaban, quien sabe como ... Le acompañaban en tan taurina y juvenil aventura, sus amigos: Pepín Vega, Rafael Toscano y Alfonso “El Jopo”.
Con dieciséis años, estuvo trabajando con Angel Ramírez “Porritas”, con el fin de estar cerca de los toros y soñar con la posibilidad de dar un capotazo.
Concretamente en la finca de Ramón Sánchez, recuerda Fernando, que para demostrarle al recordado ganadero, las ganas que tenía de ser torero, se enfrentó al animal que le indicó Ramón, con una simple manta que llevaban en el camión. Visto que el chaval no le hacía ascos a las reses, “Porritas”, le allana el camino para que realice en Córdoba, su primer paseíllo. Fue el día 17 de Junio de 1962, en la parte seria del “Espectáculo Cómico-Carrusel 1962” como sobresaliente de Juan Bautista Ortiz “El Albaceteño”. ...”realicé un quite por gaoneras, que le gustó al empresario don Emilio Fernández, y prácticamente desde ahí, empezó mi carrera taurina.”  maté mi primer novillo en Córdoba, el día 4 de Agosto del 62, lidiando dentro del espectáculo “Andalucía Taurina”, un ejemplar de Angel Sánchez, al que le hice una esperanzadora faena, que me premiaron con la vuelta al ruedo. Conmigo también actuó Pedro Mengual “El Carloteño”. Angel va confiando más en mis posibilidades y como era amigo de don Emilio Fernández, me facilitaron estar en más carteles, y así mato nueve o diez novillos sin caballos, hasta debutar con picadores”... 

TEMPORADA DE 1964 

Tras un breve aprendizaje, decide aprovechar la oportunidad de presentarse con picadores, fijándose la fecha del 29 de Marzo en la plaza de Priego de Córdoba, corrida que fue suspendida y trasladada al 26 de Abril. Le acompañaron esa tarde, “El Ecijano” y el rejoneador madrileño Manuel Baena García; se lidiaron reses de Gerardo Ortega. Tortosa cortó dos orejas y rabo a un enrazado ejemplar, de nombre “Jardinero”, que tomó dos varas de Julio. Ese día figuraban en la cuadrilla, los picadores: Julio Burgos y “El Lolo”; los banderilleros: Antonio Sánchez Domínguez “Columpio”, Alfonso González Olmo “Chiquilín” y Fernando Saco Rodríguez “Fernandi”. La cabeza disecada de “Jardinero”, la conserva Fernando en la bodega taurina de su casa.

Respecto a las circunstancias que rodearon la presentación con caballos, el propio Fernando nos contó la siguiente anécdota:
...”estando en el campo, en casa de Gerardo Ortega, me dijo don Emilio Fernández, empresario de la plaza de toros de Córdoba y que estaba viendo la corrida de toros, que fue suspendida en dicha plaza, en el mes de Octubre y que la toreaba José María Montilla, me preguntó si yo quería ser torero, naturalmente le dije que sí, y a renglón seguido, don Emilio, siguió hablando: ... pues ahí tienes la corrida, mírala bien, es una corrida de toros, y si quieres debutar con picadores, la lidiamos en Priego de Córdoba, el domingo de Resurrección.... Por cierto que se suspendió por la lluvia y se celebró el 26 de Abril. Don Emilio era un fenómeno, como apoderado y como empresario.” Se presenta en Córdoba con picadores, el 28 de Junio de 1964, estoqueando novillos de José de la Cova, junto a “El Silverio”y Juan Muro. Fernando, cortó dos orejas. Por cierto, que de esa tarde guarda muy buen recuerdo “El Silverio”, según testimonio del escritor y aficionado mexicano: Alejandro Arredondo, al que presentamos en la feria de Mayo, a Fernando. Meses después, recibimos carta del mencionado amigo, de cuyo contenido trasladamos el texto que sigue:
...”le hice el comentario al matador Joel Téllez “El Silverio”, le dije que había conocido a Tortosa, a través tuyo y que le mandaba saludos; se emocionó, me imagino que recordando aquella tarde en Córdoba y su campaña taurina en los años sesenta. El matador es actualmente (la carta es de fecha 2004), asesor del juez de plaza, de la Monumental Lorenzo Garza en Monterrey”...


El tres de Septiembre de la temporada indicada, vuelve al albero de Priego, integrado en el siguiente cartel: Ejemplares de Gerardo Ortega Sánchez de Trigueros (Huelva), con divisa verde, amarilla y blanca, para “El Puri”, “El Pireo” y Tortosa.
Y de nuevo, el 4 de Octubre del 64, hace el paseíllo en Priego, junto a Luis Reina, Juan Díaz y Ricardo Ruiz “El Temerario”, estoqueando los cuatro diestros, ocho novillos de Fermín Díaz, de Gilena (Sevilla), con divisa grana y verde. Fernando resultó cogido y herido en la ingle derecha. El 24 del mismo mes, interviene en el festival de la cofradía de la Virgen de las Angustias, en un variopinto cartel, compuesto de la siguiente forma: un novillo de Hijos de Valenzuela, para los rejoneadores Lolita y Cándido López Chávez y cinco de Pío Tabernero de Vilvis, para Jaime Ostos, Victoriano Valencia, José María Montilla, Fernando Tortosa y Rafael Poyato. Cerró la temporada con un total de ocho festejos. 

TEMPORADA DE 1965
Nuevamente en Córdoba, el 14 de Febrero de 1965, con el siguiente cartel: Sebastián Palomo, Tortosa y Rafael Poyato. Novillos de “Los Campillones”. En esta corrida, se guardó un minuto de silencio, por el fallecimiento de Antonio de la Haba “Zurito”.
Repite el 4 de Abril, con ganado de Fermín Díaz Tresgallo, para “Limones”, Tortosa y Raul Sánchez de Talavera de la Reina. A dieciséis tardes, ascendió el total de corridas lidiadas la temporada del 65.

TEMPORADA DE 1966
El 19 de Marzo, alterna con “Riverita” y José Luis Capillé en Córdoba, lidiando ejemplares de María Pallarés de Benítez Cubero. Fernando obtuvo en su primero una fuerte ovación y cortó una oreja en el segundo del lote.

Debuta en Valencia el 24 de Abril de 1966, ante novillos de Pablo Rincón. Le acompañan los diestros: Ramón Reyes y Pedrín Benjumea. A Tortosa se le concedieron dos orejas.
Repite el 29 de Mayo junto a Héctor Alvarez (una oreja), “Carnicerito de Ubeda” (vuelta), “Caleserito” de México (palmas) y “Fernando Tortosa” (dos orejas). Novillos de Vázquez de Troya. Y por tercera vez en esta temporada, Valencia le anuncia el 5 de Junio, con ganado del portugués Juan Banco Nuncio, a lidiar por los espadas: Pepìn Amorós (ovación), Tortosa (tres orejas), y el también cordobés, Manuel Macías Gallardo (vuelta).
Triunfó rotundamente en Valencia, e incluso en las tres tardes se le pidió con insistencia el corte del rabo, de tres de los astados que le tocaron en suerte. Buena temporada, que cerró con treinta y cinco espectáculos. 

TEMPORADA DE 1967
Abre la temporada toreando en Barcelona , el día 5 de Marzo, junto a Miguel Márquez y José Luis Román, ganado de Gerardo Ortega. Repite el 12 del mismo mes, acompañado en esta ocasión, por Víctor Manuel Martín y el compañero de la anterior: José Luís Román.
Dos días después – el 14 de Marzo - pisa el albero de Valencia, en un cartel muy esperado en aquellos momentos: Adolfo Rojas, “Fernando Tortosa” y Beca Belmonte, que lidiaron ganado de Branco; triunfó el cordobés que obtuvo tres orejas. El 30 de Abril debuta en la Maestranza sevillana, cortando una oreja, junto a los diestros: Rafael Roca y Capillé.
Hace el paseíllo en “Los Califas”de Córdoba, el 25 de Mayo, con Rafael Poyato y Florencio Casado “El Hencho”, estoqueando novillos de José García Barroso. Tuvo una buena tarde, obteniendo el premio de tres orejas. De nuevo en Sevilla, el 28 de Mayo, acompañado por Fabra y Florencio Casado “El Hencho”.


El 25 de Junio, toreando en el coso francés de Saint-Severt, un toro de la ganadería portuguesa de Cabral D,Asuncao, le infirió una cornada en el pulmón, calificada como muy grave. Esta tarde se despidió, del escalafón de novilleros, Angel Teruel.
El 30 de Julio del 67, torea en Priego de Córdoba, junto a “Morenito de Talavera” y “ El Hencho”, lidiando ganado de Domingo Ortega, con divisa azul.
El 28 de Septiembre, se presenta en la Monumental madrileña, alternando con Adolfo Rojas y Juan Antonio Alcoba “Macareno”. El encierro fue de “Castillejo”, propiedad de José Luis Cobaleda González; cortó una oreja. Repite en la Monumental, el 8 de Octubre, acompañado por “Curri de Camas” y José L. Román. Lidiándose ejemplares del marqués de Villagodio. Tortosa, en su primero dió dos vueltas al ruedo con petición de oreja, logrando este premio en su segundo. La mejor temporada de su carrera taurina, en la que llegó a sumar cincuenta y tres corridas. 

TEMPORADA DE 1968
Cartel de lujo en Córdoba, el 19 de Marzo. Se produce la alternativa, del cordobés Fernando Martín Tortosa. Reses de Gerardo Ortega Sánchez, para el padrino Diego Puerta, que le cedió los trastos, siendo testigo “El Pireo”. El toro de la ceremonia se llamó “Desgraciado”, número 80, negro bragado y girón. El nuevo doctor en tauromaquia, dio la vuelta al ruedo en su primero y cortó la oreja del segundo. 


El 21 de Abril figura en un festival celebrado en el coso cordobés, acompañado por “El Cordobés”, “Zurito” y “El Botines” – que lidió un novillo-. El ganado correspondiente a los tres matadores de toros, fue de Salvador Guardiola Fantoni. 


Otro cartel importante en “Los Califas”fue el del domingo 26 de Mayo, seis toros de Miguel Higuero Vidarte, divisa azul celeste y oro, para los matadores: Antonio Ordóñez Araujo, Sebastián Palomo y Tortosa. Como curiosidad, la cuadrilla del cordobés, la componían esa tarde: Paco Sánchez Fuentes, José Prieto y José Chapì (banderilleros) ; Julio Burgos y Aurelio Martínez (picadores), y como ayuda, Francisco Sánchez. Tortosa, dio una vuelta al ruedo en su primero y le ovacionaron con fuerza en su segundo. Este año de 1968, logró quince tardes como matador de toros. 

TEMPORADAS DE 1969 a 1975
Nueve actuaciones en el 69, once en el 70 e idéntica cantidad en el 71, bajando el número, en las siguientes del 72-73-74 y 75, años en los que toreó: siete, cinco, seis y tres respectivamente.
Torea en Córdoba, el domingo 1º de Junio del 69, cuarto festejo de la feria de Mayo, junto a “Zurito” y “El Hencho”, - que toma la alternativa-. Toros de Gerardo Ortega Sánchez de Trigueros (Huelva). Fernando banderilleó a sus dos toros. Dio la vuelta en el primero del lote y cortó la oreja en el segundo.
El 5 de Diciembre del 69, actúa en “Los Califas” una vez más, siendo en esta ocasión para alternar en el festival artillero de Santa Bárbara. Novillos de Ramón Sánchez, Fermín Bohórquez y Salvador Guardiola, para “Zurito”, Tortosa y “El Hencho”.


El 12 de Julio de 1970, confirmó en Madrid la alternativa, de manos de Joaquín Bernardó y de testigo Ricardo de Fabra. El ganado fue de María Cruz Gomendio y el toro de la ceremonia se llamó “Monedero”. También estaba incluido en el cartel, el rejoneador Curro Bedoya, que lidió un novillo de “Cortijoliva”.

El 26 de Septiembre del 71, hace el paseíllo en Pozoblanco (Córdoba), integrado en el siguiente cartel: ejemplares de Concepción Mencos de Sevilla, para Fernando Tortosa, Rafael Torres y Andrés Alfaro de Lima (Perú), que tomó la alternativa. Por delante actuó el rejoneador, Ricardo Torres “Bombita” que lidió un astado de Miura. 


Feria de Mayo cordobesa del 72, torea Tortosa el jueves 1º de Junio, en unión de “El Hencho” y Jaime González Sandoval “El Puno”. Toros de Vázquez Román o lo que es igual de: Tulio y Herederos de Isaías Vázquez de Sevilla.
El 29 de Mayo del 75, alterna en la quinta tarde de la feria de Córdoba (cortando una oreja en su primero y siendo ovacionado en el segundo) junto a “El Puri”, “El Hencho” y el rejoneador, Fermín Bohórquez Escribano, que lidiò un toro de Bohórquez-Domecq. Los tres diestros de a pié, estoquearon astados de Clemente Tassara Buiza (cinco) y uno de Manuel Alvarez Gómez. Por cierto que “El Puri”, fue protagonista de una nota histórica, pues se había retirado el 12 de Octubre del 70 en Montoro (Córdoba), en un mano a mano con su paisano Antonio José Galán, ingresó como torero de plata, en la cuadrilla de Galán y volvió de nuevo como matador en esta tarde del 29 de Mayo. Esta fue, la última tarde que el cordobés Fernando, toreó ante sus paisanos; lo hizo dos veces como novillero y siete de matador de toros.
Finaliza pues, una trayectoria taurina, tan sincera como impecable, merecedora tal vez, de una culminación más brillante. De cualquier forma, Fernando Martín Tortosa, se midió y triunfó, con y ante, los mejores. 

FRANCISCO BRAVO ANTIBÓN 


 Celso Ortiz, Juan de Dios, Alfonso Morales, José María Montilla y Tortosa, en el homenaje que le organizo el Club Calerito por su 50 años De su alternativa
El presidente del Club Calerito Juan de Dios Martínez Tena le hace entrega de un cartel del homenaje 

                Domingo Echevarría Haciéndole una entrevista en casa del diestro Cordobés

          Fernando Tortosa, dona a la sociedad propietaria del coso de los Califas, la recibió el                    presidente Rafael Centeno el vestido y la cabeza del toro del día de su alternativa

 La federación de peñas Cordobesas le rindió un cariñoso homenaje en su 50 aniversario de su alternativa

                                  Fernando Martin Tortosa en el jurado del trofeo Manolete
                  LOS MALETILLAS


Eso de la oportunidad de los “maletillas”, tenía sus emociones y una espectacularidad que llegaba al paroxismo en Córdoba, como se pudo ver una mañana de los años 60 en el “coso” urbano de las Tendillas, al asomarse al borde de la cúpula del edificio de La Unión y El Fénix un hombre que movía un capote de brega y ponía un gran cartel sobre el frente de dicha cúpula, en el que en letras gruesas, pedía a la “docta afición cordobesa una oportunidad” para torear en nuestra plaza de toros.


Inmediatamente, el público se fue dando cuenta del hecho cuya escenografía, ambiente, altura y tema, incitaba a lo sensacional y era una llamada general a los espectadores, por que aquello, no cabe duda, constituyó un impresionante espectáculo.
Poco a poco, las anchas aceras de la plaza de las Tendillas y aún gran parte de la calzada, quedó invadida por la muchedumbre, la cual, cabeza inclinada hacia arriba, cuello alzado y con los ojos fijos en el punto crucial que era el capote de torear, el cartel y el “maletilla”, hacían aspavientos y comentarios.
Los comentarios se sucedían y había para todos los gustos, desde el dramático al de guasa, pero todos ellos hacían destacar la fiebre que sufría la juventud afanosa por triunfar en el mundo del toreo.
Naturalmente, aquel “maletilla” estaba en peligro. Es cierto que pedía una oportunidad para torear, pero allí a unos treinta metros de altura, era un caso excepcional. Como también vino a ser un modo de “alteración pública” que así fue tomada con razón por las autoridades, los que inmediatamente de tener noticia del peregrino suceso, montó guardia en el lugar del hecho y procedió a evitar un lance trágico a aquel hombre codicioso de fama y deseo de que algún empresario lo contratara.


Policías, guardias urbanos, bomberos con pertrechos de salvamento, etc., estaban al cuidado de los movimientos del “maletilla”. Le hicieron llamadas a la cordura, le enviaron por medio de cuerdas un falso contrato para que se diera por vencido, pero el “maletilla” quería ver la firma del señor Canorea, pero como tal firma no aparecía por ninguna parte del burlesco contrato, persistió en su actitud suicida.



La plaza de las Tendillas era una plaza animada por un público de fiesta que seguía las incidencias del espectáculo aéreo taurino. La intervención más decidida de bomberos y guardias, pudo lograr rescatar de su temerario empeño al “maletilla” quien, al llegar a tierra firme fue objeto de una clamorosa ovación.
A toda prisa fue llevado a la Comisaría, no sin antes haber saludado a la masa de espectadores que le aplaudieron.

El público quedó en las Tendillas encendido en nuevos comentarios llenos de interrogantes. “¿Quién es ese chalao?” “¿Es de Córdoba el maletilla?”. Nadie sabía nada.
Pero como no os voy a dejar con la curiosidad, os diré que se trataba de José Jiménez Ruiz, conocido por “Pepete” y natural de Albondón (Granada), el cual, cansado de esperar una verdadera oportunidad, quiso hacer algo que llamara poderosamente la atención. Por eso vino a Córdoba, paseó por las Tendillas y vio el edificio donde se alza con alas desplegadas la mitológica ave y el mensajero que lo conduce, y ello le sugirió la idea de subir allí y desde aquella altura llamar la atención del público. Lo que logró, pero nada más.

RAFAEL VALERA






lunes, 17 de febrero de 2020

                     Funeral De Palmeño

SUS AMIGOS, MUY DOLIDOS, ASISTEN AL FUNERAL CELEBRADO EN LA PARROQUIA DE SANTA MARIA (ECIJA)
Foto Ladis

domingo, 16 de febrero de 2020

  Visita a Posada Nueva  finca que fue de Rafael Molina Martínez "Lagartijo Chico" y “Manolete “ padre. 

La finca está situada en el término de Villaviciosa de Córdoba, hoy propiedad de doña Inés Nieto Nevado. 

                                                 Finca Posada Nueva

El pasado sábado, 15 de febrero de 2020, invitados por su propietaria actual, visitamos la finca que perteneció a Rafael Molina Martínez “Lagartijo Chico” (1880-1910) primer marido de la madre de “Manolete”, e hijo de Juan Molina Sánchez (1851-1932) y a Manuel Rodríguez Sánchez (1883-1923), padre del IV Califa del Toreo.

La primera finca que tuvieron en el término de Villaviciosa de Córdoba fue, “Los Carrizales”. Allí iban a “colgar el pájaro”, y hacían reuniones con los amigos, después de terminar la temporada en España y América.
En una ocasión, le dijo “Lagartijo” a “Manolete” que por qué no compraban la finca de enfrente, y “Manolete” le contestó -si aquí estamos bien en esta posada- pero al final se decidieron a comprarla. La finca, con 580 hectáreas, no tenía casa y cuando la hicieron en el 1915, le pusieron el nombre de Posada Nueva. El caserío es de una planta y ha tenido las reformas lógicas para su mantenimiento, pero conserva aún la fisonomía primitiva, cuando ambos toreros la frecuentaban para “colgar el pájaro”. Fue de su propiedad desde 1915 a 1930, año en que la vendieron a don Francisco Nieto García, abuelo de la actual propietaria, citada anteriormente. En varias ocasiones, aunque todavía pequeño “Manolete”, la visitó en compañía de su padre. 


                     Inés la actual propietaria y sus tres hijos
                                  Ignacio, Pedro y Juan

El diestro cordobés Fernando Martin Tortosa, tiene arrendada la finca desde hace unos 30 años, junto con unos amigos y familiares. El día que visitamos la finca para hacer el reportaje, fuimos invitados coincidiendo con una montería en Posada Nueva.





Por: José Luis Cuevas

Fotografías José Luis Cuevas

Nos fue muy grato pisar aquellas tierras, frecuentadas por aquellos grandes del toreo cordobés. Echamos un día excelente en compañía de su propietaria, Inés Nieto Nevado, de su hijos, Pedro, Juan e Ignacio, así como del diestro Fernando Tortosa y los socios de la misma. Desde aquí, agradecemos a Inés e hijos, sus atenciones para con nosotros.

















       
      



                     




                               





                   


Fallece a los 82 años de Edad, el gran torero cordobés, Manuel García “Palmeño”


Lo doctoró en la Maestranza, Paco Muñoz, en 1962 y, Gregorio Sánchez se la confirmó en Madrid en 1963. 

Su nombre era Manuel Fuillerat Nieto, pero tomó el apodo y el segundo apellido de su padre, Julio Fuillerat García “Palmeño, que se acartelaba como Julio García “Palmeño”, nacido también en Palma del Río (Córdoba) el 25 de mayo de 1900, comenzando su oficio en capeas de pueblos pasando a festejos de poca importancia. Tomó la alternativa el 23 de septiembre de 1929 en Écija (Sevilla) de manos de José García “Algabeño” y de testigo Posadas, lidiando toros de Pablo Romero. La confirmó en Madrid el 31 de marzo de 1929, de manos de “Fortuna”, cediéndole el toro “Jabato”, de Florentino Sotomayor, en presencia de Marcial Lalanda.


Fue Manuel un gran torero, pero como otros grandes de su época, ensombrecido por la aparición en ruedos del ciclón, Manuel Benítez “El Cordobés”. Manuel García “Palmeño” nació también en Palma del Río (Córdoba) el 24 de diciembre de 1938. Toreó en tentaderos y fiestas camperas desde muy joven. Durante la temporada de 1960 comienza a sonar su nombre en el mundillo torero y actuaría en veintidós corridas picadas, resultando herido en la parte derecha del cuello en el coso madrileño de Vistalegre, el 12 de junio, al ser volteado por una res de Víctor y Marín, con la mala fortuna de caer sobre el arpón de una banderilla clavada en el morrillo del astado. Poco después, el 17 de julio, se le adjudica la “Oreja de Plata” en la misma plaza, en la que tuvo repetidos triunfos, en disputa con Juan Espejo, José María Aragón y Antonio Ortega, “Orteguita”, novillada en la que éste último tuvo un gesto de humildad y justicia cuando la empresa le concedió, a él, el galardón, pero “Orteguita”, reconociendo que el verdadero triunfador fue su compañero “Palmeño”, tuvo la nobleza de entregárselo. Posteriormente hubo de serle amputada la falange del dedo meñique de la mano izquierda como consecuencia de una cogida. 


En 1961 cumplimenta treinta y seis ajustes, pre-sentándose en la plaza de la Maestranza de Sevilla el 7 de mayo, donde es herido de gravedad en el muslo izquierdo por un novillo de Escudero Calvo Hermanos. En la de Las Ventas debutó el siguiente 1 de junio para alternar con José Osuna y Manuel Herrero, en la lidia de un encierro de José Matías Bernardos y deja muy buena impresión en la afición de la capital. Después de participar en treinta y ocho festejos, en 1962 toma la alternativa el 14 de octubre en el ruedo sevillano, al cederle Francisco Muñoz, ante Emilio Oliva, la muerte del toro “Cebro”, negro zaino, con 580 kilos de peso en vivo, del hierro de Manuel Camacho, al que cortaría una oreja. Mejor faena aún llevó a cabo con la res que cerró plaza, aunque fallara más tarde con el acero. Torea otra corrida en tal campaña y sesenta en 1963, entre ellas la de la confirmación de tal alternativa en Madrid, el 14 de mayo, apadrinada por Gregorio Sánchez con Juan García, “Mondeño”, como testigo del protocolo. Se corrieron reses de la vacada de Bardal y el nuevo doctor cortó una oreja de su primer enemigo en festejo encabezado con la actuación de los rejoneadores Ángel y Rafael Peralta. El posterior 10 de octubre, fue corneado gravemente en el muslo izquierdo por un astado de Luis Moreno de la Cova, en el ruedo de Fuengirola (Málaga). El descenso de contratos se inicia, muy pronunciadamente, a renglón seguido. En 1964 interviene en treinta y ocho funciones y ha de reseñarse una nueva herida, esta vez en Barcelona, donde un toro de Domecq  infiere una cornada en la axila derecha. 




Quince corridas torea en cada una de las temporadas de 1965, 1966 y 1967, mereciendo especial
mención la celebrada el 12 de octubre de 1966 en Écija (Sevilla) donde estoqueó, como único espada, un encierro de la divisa de Concha y Sierra cortando un total de diez orejas y un rabo, con la consiguiente salida triunfal a hombros de la plaza. En 1968 tan solo se viste una tarde de luces, el 7 de abril en Barcelona. 





No lo hace en 1969 y reaparece el siguiente año para torear una docena de corridas, la primera en Fuengirola el 11 de marzo, donde cortó una oreja de cada uno de los toros de Javier Molina que le correspondieron en el sorteo, en presencia de sus compañeros de cartel Julio Vega, Marismeño, y José María Dolls, Manzanares. Cuatro actuaciones en 1974 y dos en 1975 ponen punto final a la vida torera de este buen diestro cordobés, un día entre las primeras figuras del toreo, y como tal ya lo registra la historia.
En diciembre de 2009, el Club Taurino de su Tierra (Palma del Río) le rindió un cariñoso homenaje. También, en 2017, asistió al Pregón Taurino de la Feria Taurina de Córdoba, celebrado, como es habitual, en el Salón Liceo del Real Círculo de la Amistad, organizado por la Tertulia Taurina “El Castoreño”, de la Ciudad de los Califas, momentos que recogen las fotos que reproducimos. ¡Descanse en paz, Maestro!
Domingo Echevarría