jueves, 12 de febrero de 2026

 Cabra en el Recuerdo.



PATRIMONIO.
En Cabra, como en la mayor parte de las ciudades españolas, los primeros festejos taurinos se celebraban en las plazas surgidas del entramado urbano a partir del siglo XVI (en el caso de Cabra, la Plaza Vieja), plazas concebidas como grandes espacios públicos polivalentes.
Estos espacios, generalmente de traza cuadrada o poligonal, eran idóneos para el toreo a caballo, una práctica vinculada a la nobleza y a las clases privilegiadas, para las que la lidia constituía una manifestación de distinción social.
La desaparición progresiva del toreo caballeresco y la consolidación del toreo a pie exigieron un nuevo tipo de espacio, sin ángulos ni rincones como medida de protección, dando lugar a la construcción de plazas específicamente diseñadas para este espectáculo, de planta circular, inspiradas en los modelos de los anfiteatros romanos y situadas ya en el extrarradio urbano, concretamente, en Cabra, en la llamada Ronda de la Soledad .
En este contexto se construye la actual plaza de toros de Cabra en 1857, un edificio que responde plenamente a esa nueva tipología y que, desde el punto de vista arquitectónico, presenta una imagen sobria y funcional, propia de la arquitectura civil andaluza del siglo XIX. En su configuración exterior destaca el empleo del ladrillo como material principal, combinado con mampostería y organizado mediante verdugadas de ladrillo, recursos heredados de la tradición mudéjar. Los paramentos encalados contrastan con el ladrillo visto, mientras que las ventanas de arco rebajado aportan ritmo y ventilación al conjunto. Todo ello se remata con una cubierta de teja árabe, integrando el edificio en el paisaje urbano y subrayando su carácter austero, sólido y plenamente funcional.
Más allá de su función como espacio para el espectáculo taurino, la plaza de toros de Cabra constituye hoy un elemento plenamente integrado en la memoria colectiva de la ciudad. Su arquitectura, construida con materiales y técnicas arraigadas en la tradición local, refleja una forma de entender la ciudad y sus usos en un momento clave de su historia urbana. Como edificio situado en el antiguo extrarradio y hoy incorporado al tejido urbano, la plaza simboliza también el crecimiento y la transformación de Cabra a lo largo del tiempo, convirtiéndose en un referente patrimonial que trasciende su uso original y forma parte inseparable de la identidad histórica y cultural egabrense.

Texto : Rafael Luna Leiva.

José Luis Cuevas
Maquetador y Editor












CARTELES CEDIDOS POR ANTONIO F. TIENDA CALVO













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