viernes, 22 de junio de 2018






Juan Serrano Pineda, más conocido por Finito de Córdoba, (Sabadell, 6 de octubre de 1971) es un torero español.



Desde niño creció en El Arrecife, distrito perteneciente al municipio de La Carlota, provincia de Córdoba. Debutó el 27 de junio de 1987, en Santiponce (Sevilla), con Luis de Pauloba y Pallí. Su debut con caballos se produjo el 25 de marzo de 1989, en Marbella (Málaga), con Espartaco Chico y Pepe Luis Martín, y novillos de Juan Pedro Domecq. Su debut en Madrid fue el 23 de septiembre de 1990, con Luis de Pauloba y Cristo González, y reses de Jandilla.


Tomó la alternativa en Córdoba el 23 de mayo de 1991, teniendo como padrino a Paco Ojeda y de testigo a Fernando Cepeda, con ganadería de Torrestrella. Tomó la confirmación en Madrid el 13 de mayo de 1993, con padrino José Ortega Cano y como testigo Manuel Caballero.
El 21 de octubre de 2001 se casó en la iglesia de Santa Marina de Aguas Santas de Córboba con la presentadora de televisión y actriz Arancha del Sol. Tienen una hija, Lucía, nacida el 15 de julio de 2002 y un hijo, Juan Rodrigo, nacido el 31 de agosto de 2008.3



boda
El sol lucío sólo a ratos, y eso puso nervioso a más de uno. Pero Córdoba no dudó en echarse a la calle para dar su peculiar enhorabuena a los recién casados. La plaza de Santa Marina rebosaba de gente horas antes del enlace. Ni la lluvia, ni la organización, ni la hora que la novia hizo esperar a Juan Serrano en el altar, pudo con el ánimo de todos los curiosos.



Los primeros invitados de esta boda, que se prometía mucho más glamurosa, comenzaron a llegar con cuentagotas rozando las cuatro de la tarde. La mayoría de ellos lo hizo en taxi, muy pocos en vehículos particulares, y uno a uno fueron desfilando ante el clamor de la gente.
Finito de Córdoba fue puntual. Eran las cinco en punto, la hora dicen más taurina, cuando el novio, acompañado de su madre, María del Carmen Pineda Luna, descendía frente la puerta del templo de un buick negro, de la colección privada de Teodoro Nieto Serrano, vistiendo un chaqué del modisto Gallo, cumpliendo así uno de los deseos de la novia. Juan eligió una corbata en tonos celestes, que contrastaban con el color beis del chaleco y las tradicionales rayas diplomáticas de los pantalones, mientras que su madre, madrina del enlace, lucio un precioso modelo del sevillano Toni Benítez, de una sola pieza, en tonos coral, y la tradicional mantilla española. Cogidos del brazo, tardaron unos minutos en alcanzar la puerta de la iglesia. Juan confesó a los periodistas estar muy nervioso. «Sin lugar a dudas, es el peor paseíllo de mi vida. Esto es peor que torear».



La novia se hizo esperar casi una hora, aunque el diestro confesó «que esperaría a Arancha lo que hiciera falta». Alrededor de las seis de la tarde, Arancha del Sol hizo su aparición, acompañada de su padre, Juan Luis Maciñeiras Palacios, y precedida por un cortejo de cuatro pequeños (uno de ellos, Ángela Serrano, una sobrina del diestro). La novia, recibida entre aplausos, descendió de un Roll Royce negro justo cuando lucía el sol. La presentadora, guapísima, y visiblemente nerviosa y emocionada, lució un vestido blanco, de raso, del diseñador Lorenzo Caprile, con cuello de barco y mangas francesas. Del talle, ceñido al cuerpo, salían unos pliegues a la altura de la rodilla, que daba volumen al diseño. El velo, que no le cubría la cara, iba adornado con flores y cristales bordados, y dejaba ver un recogido con el pelo suelto y rizado en las puntas.
Entre los seiscientos invitados se encontraban Enrique Ponce y Paloma Cuevas, Julián López «El Juli», «El Tato», Óscar Higares, «El Litri», «El Califa», Juan José Padilla, Víctor Puerto, Morante de la Puebla, Juan Pareja Obregón y el cómico «Chiquito de la Calzada».
La ceremonia, acompañada por un orfeón, fue oficiada por el canónigo Miguel Castillejo, que, según diversos asistentes, le dio un carácter íntimo y con marcadas instrucciones a los contrayentes para que fueran felices por encima de las adversidades. Tras el enlace, el matrimonio se trasladó, en coche de caballos, a la iglesia conventual de San Jacinto, en la que con los cantos del coro rociero de la Hermandad de la Paz y la Esperanza de fondo, donde tenían previsto realizar la ofrenda del ramo de la novia y de un capote bordado con la imagen de la Virgen de los Dolores, titular de la Hermandad a la que pertenece «Finito». El banquete se celebró en el Palacio de Viana, una construcción del siglo XIV, con un menú compuesto por ocho platos de la gastronomía cordobesa y asturiana, regado con vinos de Montilla-Moriles.
Finito de Córdoba sabe de derechazos, naturales y ritmo en el toreo. Él es el baremo de su propio esfuerzo. Se exige tanto que el no verse allí donde quiere llegar, le fuerza a autoexcluirse de la plaza. Y eso que su Córdoba adoptiva siempre estuvo apoyándole en los momentos más importantes para un torero: la alternativa en Córdoba fue multitudinaria, masiva; allí estaba una ciudad entera que veía en él el renacer de un arte viejo.

Durante el año 1993 las estrellas del coso brillaban para Finito. Ortega Cano era su mano derecha, su gran padrino que le dirigía los pasos. Así estuvo durante un trienio convenciendo y venciendo a un público fiel. Llegó entonces 1996. Y el torero no se sintió cómodo en la plaza. Sentía que debía sacar más de sí. Y, con una honestidad propia de los grandes, decidió cortar su temporada y plantearse hacia dónde ir. Su público le esperó y él no defraudó y regresó a los ruedos con más motivación y energía que nunca.

                                               El AMOR


Mientras el mundo del toro oscilaba, Finito (el hombre atractivo con un toque aflamencado que le hizo irresistible a los ojos de muchas seguidoras) encontró el amor de la mano de Arantxa del Sol.  Padres de dos niños, Lucía, nacida el 15 de octubre de 2002 y Juan Rodrigo, nacido el 30 de agosto de 2008, Finito y Arantxa viven una bonita historia de amor difícil de quebrantar.

BREVES APUNTES BIOGRAFICOS 
SOBRE JUAN SERRANO
Juan Serrano Pineda tiene su nacimiento inscrito en el Registro Civil de Sabadell Sección 
la Tomo 28 Folio 2;
nacido a las catorce treinta, del día seis de Octubre de 1971.
Dando fe ser sus padres D. Melitón Serrano Palacios De La Carlota.- Córdoba y 
Dña María del Carmen Pineda natural de Guadalcazar.- Córdoba, constando 
su matrimonio en Guadalcázar .- Córdoba el 17 de Julio de 1966.
Su abuelo materno, "Miñana" de apodo, mayoral y gran caballista, su padre vaquero, 
ambos en una conocida ganadería cordobesa, la de D. Baldomero Sánchez de Puerta sita
 en Guadalcázar en un paraje denominado "Dehesa Yeguas", nunca un nombre estuvo 
mejor puesto, por allí filan los toreros mejores y los más grandes "mataores”, crisol de
 verdadero sabor cordobés, así en la retina materna, y grabada de chiquilla, todavía 
permanece la egregia figura de " Manolete”.
Como si de un cíclope Olímpico se tratara, atravesando la Puerta de la "Maraña" donde 
estaba la placita de toros, el Herradero y la casa del Mayoral. "Manolete" era gran 
admirador de la cocina de "Miñana" que también actuaba de consejero y confidente, 
sobre todo de conciliábulo del mismo en asunto de bromas, entre las que destacaba la de
 la "Laguna" que se aplicaba a tertulianos novicios.
Así al anochecer y de paseo en la carretera, “casualmente” siempre se le soltaba el tiro 
cuando pasaban por medio de la Laguna. En consecuencia noche de toros y a
 esperar el día. Otra anécdota muy conocida fué la de aquél gazpacho de liebres con
 coincidencia de la desaparición de toda la raza gatuna. ¿si sería por falta de liebres?. 
Aún hoy se le conoce como la encina de "Manolete”.
Al píe de la misma los trastos, el "Monstruo" toreando campo abierto, a distancia, con la
 garrocha presta y a caballo D. Baldomero y "Miñana".
Cuando murió el abuelo quedaba poco tiempo para el nacimiento de Juan que estaba 
previsto en Córdoba pero su madre prefirió olvidar y marchar. D. Baldomero, especie de
 Padrino bueno entre estas sagas, recibió un día la visita de Melitón y de su hijo: 
"Aquí el niño que quiere ser torero" y el anfitrión no le requiere por el valor, ni la afición,
 simplemente le pregunta: ¿A "bebío" agua de la dehesa?.
Estas son algunas de las verdaderas raíces de Juan Serrano Pineda, por ello en su casa
 barcelonesa a falta del sol andaluz, siempre estuvo presente el coloquio y el gusanillo
 taurino, y la mayor satisfacción de estos padres, y lo tienen a orgullo es haber 
proporcionado todo aquello que fuese necesario para el mantenimiento de esta llama 
litúrgica tan lejana en la distancia, ello se ve reconfortado y reforzado con el 
conocimiento de la familia comprovinciana de los Aguilera. Así los jóvenes de ambas 
familias, comienzan sus ilusiones: pues este nombre no me gusta, pues aquel suena 
bien, pues yo me llamaré "Finito" y como de Córdoba soy y a Córdoba me voy yo seré: 
"Finito de Córdoba", te imaginas tío con nuestro nombre en una calle, ya viejos y "hartitos"
 de torear, mas de momento y por ahora: venga vamos a ver más vídeos y seguir dando
 pases.


Cuando ya están declaradas las aficiones de Juan se hace preciso acudir a tentaderos, 
y más aún después del vaticinio de Curro Romero en uno de ellos, así parece que
 Sabadell, estuviera lindando con La Chica Carlota y El Arrecife, pues cada día, cada 
momento que es preciso, padre e hijo devoran kilómetros para tentar donde se pueda, 
aunque alguna vez más que otra no le toque el turno. Cual le pasó en determinada 
ganadería, que sin consideración, Ni por los kilómetros recorridos, lo volvió para su casa.
Pasados los años, en determinada plaza y con el mismo Mayoral el torero espetó: Hoy 
ya no me vuelves “pa” casa. Es de señalar que estamos ante un autodidacta, ya de
 pequeñín gustaba de torear en la calle, cosa que no era muy comprendida en aquellas
 latitudes, por lo que se hubo de retirar a un interior anexo a la casa donde pasaba horas
 y horas toreando de salón, pero aún aquí le salió un gruñón detractor, el vecino Benito
 que más de una vez llegaba a colmarle la paciencia, ya observamos que aquí no hay 
escuela material de aprendizaje.
Los videos son su apoyo, donde calibra las distintas formas y maneras, donde se mira para
 fundamentar lo que el entiende y pretende, sus modelos, "Manolete", Ordóñez y Camino, 
con ocho años ya tenía clara su profesión, cuando le preguntaban aquello de que vas a
 hacer de mayor. Con doce años, se mide por primera vez con una becerra, en la 
nocturnidad de una plaza, por razón de los horarios de trabajo; y la escuela, la verdad es 
evidente que se resiente, en octavo después de haber repetido el curso decide dejarlo con
 catorce años y el consiguiente disgusto familiar, después de las clases sus deberes eran
 el terminar un estaquillador, el perfilar una muleta, ó el preparar un estoque simulado. 
Así en estos años cruciales de la pubertad, donde el ser humano decide algo tan 
fundamental como su porvenir se define por ser torero, y según el mismo indica "es que no
 puedo ser otra cosa".


En Isla Fantasía existe un coso taurino propiedad de otros andaluces con morriña de la tierra
, que organiza anualmente concursos para el lanzamiento de futuras figuras, y es aquí donde nuestro
 torero rompe en público, para la clasificación, con "vestío" corto, así, en alguna que otra 
foto de estas tardes y toreando de capote, en el envés del mismo se lee claramente
 "Aguilera", lo que a algunos biógrafos, le han hecho suponer que el traje y el equipo eran 
prestados por el mismo, y no es que ello desmerezca a nadie, pero ya quedó dicho el d
eseo de los padres, de equipar litúrgicamente al niño por sus propios medios, de 
forma que una equivocación al tomar el capote o cualquier otra circunstancia dio lugar a esta
 anécdota.
La final es con "vestío" de luces, y la consigue dos años seguidos, el primero comparte
 el triunfo y el premio de algunas miles de pesetas, lucía para esta ocasión un terno de
 gris y oro, el segundo año consigue el triunfo en solitario y vestía un terno caña y oro que al

principio iba a ser alquilado por 18000 Ptas. mas previniendo futuras actuaciones se
 decide el comprarlo por 23.000 Ptas., el estado del temo podía ser clasificado de
 delicado y su restauración correspondió a su Sra. madre, que si bien lo dejó de "darse"
 a poco todavía está hilvanando lentejuelas. Este mismo terno lo luce en su 
presentación oficial en Santiponce. El próximo terno verde y oro con cabos negros será 
ya a medida y la prueba da lugar a un oráculo: "Niño yo a ti, te voy a hacer muchos trajes".
 Igual sucede en casa Nati la cual sentencia: "Por la forma de tomar y ponerte la montera ya

se ve que eres torero".


En esta época, torea en dos ocasiones en Sta. María de Barbera, anunciado como alumno
 del colegio de Pau Casal. El festival toreado en el Arrecife, su feudo cordobés con 
ganado de Tassara, junto a Pauloba, Carlos Gago y Aguilera es una tarde 
fundamental que se ve refrendada por otra en el Viso de los Pedroches ambas son
 decisivas para determinar un acuerdo familiar con la conclusión de que tiene a todos de
 su parte y así deciden apoyarle incondicionalmente, su hermano mayor Francisco,
 "Tali" en la familia, supedita sus aspiraciones equinas y sus padres dejan el trabajo, 
el tío del padre, D. Antonio, doctor en medicina y otros amigos deciden echarle una mano 
económica, o de lo que haga falta, todo está decidido, todos de nuevo a casa, 
asegurado nada llevan, previamente mata un becerro en Granollers.
Una vez llegados padre e hijo comienzan un itinerante llamar de puerta en puerta, hasta 
que parece que los abnegados esfuerzos, sacrificios y plegarias de los padres se van a ver
 compensados: en Santiponce en la provincia de Sevilla, se le presenta la oportunidad de 
vestir de luces por primera vez el 27 de junio e 1987, igual que sucedió en Cataluña, sus 
formas y maneras llaman poderosamente la atención y para el sábado diez de
 Septiembre de 1988 aparece el nombre de Finito de Córdoba anunciado en la plaza
 de toros de los Califas, ratifica sus maneras y deja tal impresión que le vale una serie de 
festejos en lo que queda de temporada en los pueblos aledaños y a cuyos festejos ya es 
seguido por un gran número de aficionados, pues en Córdoba ha hecho resurgir la 
aletargada afición, aunque al mismo tiempo aparezcan los inevitables sanedrines, lo cual
 no viene a otra cosa sino a concluir en las posibilidades de este nuevo valor.
El viaje ha comenzado, el camino está en marcha, sí bien habría que recordar aquello 
sobre "la distancia entre lo vivo a lo pintao" y es que no es lo mismo ver un video que 
verse como inmerso dentro del mismo pero además en realidad, sin experiencia,
 sin mentores, y sin práctica alguna, de forma que ver pasar la medía luna de las astas
 impone hasta tal punto de ser criticado: ¿Y ahora que pasa? todo lo hemos expuesto por 
tí, llega a decirle el padre. Sí no vas a dar la cara dilo.

La cara y lo que haga falta sí yo tengo que ser torero, si el valor, no es la temeridad, con 
la sensatez y el conocimiento se alcanza el verdadero valor, es que las cosa hay que 
verlas y estudiarlas, si es que no me ha dado tiempo de saber donde estoy, todo ha sido 
tan deprisa. Así las cosas un grupo de aficionados cordobeses se presta a ayudarle,
 ellos son J. María Herrero, Juan Machi, Rafael del Olmo, Miguel Pardo y Simón Serrano, 
si bien en una segunda edición quedan solo los cuatro últimos, junto a ellos un torero 
solvente de la categoría de Gabriel de la Haba, último de la dinastía de los "Zurito" que 
se brinda como mentor y apoderado. Igualmente su pariente el doctor D. Antonio Ruiz le 
sigue ofreciendo su ayuda y protección.
Es en Marbella (Málaga), el 25 de Marzo de 1989, es donde actúa por primera vez 
con caballos, sus compañeros, "Espartaco Chico" y Pepe Luis Martín, el ganado de 
Juan Pedro Domecq y corta las dos orejas a cada novillo. Muy poco después el 24 
mayo de 1989 en plena feria de Nª Sra. de la Salud, se presenta en Córdoba con
 caballos, la gente le recuerda, y le espera con expectación, sus compañeros "Espartaco 
Chico" y "Jesulin de Ubrique", los novillos de Gabriel Rojas; si bien el segundo de su lote 
es sustituido por uno de Ramón Sánchez, la tarde es exitosa y desde este momento 
hace suyas las esperanzas de la afición cordobesa que ha decir verdad le ha brindado
 las tardes mas brillantes de su carrera taurina, de forma que es explicable que esta le 
sigua fielmente, y aunque en algunas plazas no ha entrado a la primera por razón del
 ganado y otras circunstancias de esta vehemente fiesta, siempre ha dejado de
 manifiesto su categoría torera fuera de toda medida, quizás también esta característica
 le haga de más difícil entendimiento al simple asistente, que no aficionado.
Son cuarenta las novilladas de esta temporada, si bien pudieron ser bastantes más, si no es 
por la cogida a la hora de matar a su primer novillo en la feria de Málaga el 16 de Agosto
 en plena femoral considerada en principio de muy grave, pone de manifiesto la 
veracidad en la suerte suprema, muy criticada por algunos, lo cierto es que la rectitud,
 salvo contadas y justificadas excepciones es una constante, y los premios recibidos por 
la ejecución de esta suerte dan crédito notarial de su bien hacer al tiempo que 
desmienten a sus detractores.

Reaparece triunfalmente en Mérida el tres de Septiembre y termina igualmente en la feria
 de S. Lucas de Jaén. En este año si bien se ha presentado en Bilbao y Valencia, ha 
dejado para el siguiente Madrid , Barcelona y Sevilla.
El año de 1990 es el del lanzamiento definitivo, no hay tregua ni cuartel, ni pausa, ni 
descanso, comienza pronto, en Valdemorillo, los días 9 y 10 de Febrero, la plaza resulta
 pequeña y la asistencia de gente notable, personalidades y autoridades es abundante. 
El primer festejo es presidido el ministro de Justicia, también asisten el de Trabajo y 
el de Interior Su presentación en Sevilla es en la mañana del 28 de Abril, completan 
el cartel Antonio Manuel Punta y Pareja Obregón, los novillos son de "Torrestrella",
 dejando una buena impresión en tan acrisolada afición. El 18 de Julio es su presentación
 en Barcelona alterna con "Jesulín" y "Chamaco” siendo el ganado de "Jandilla", cortándole
 una oreja a su segundo. Vuelve a repetir los días 25 y 29.
El domingo cinco de Agosto torea en las colombinas de Huelva mano a mano con C
hamaco con un balance de cinco orejas y petición de rabo, fue este día en el que quedo
 convencido de que independientemente de los califatos, cuestión de rancio abolengo y encendidas controversias de ancestrales calificativos, este torero es en la Fiesta un moderno 
Ave Fénix, que renacido de la versión Cretense, es hoy día en la versión de 
Juan Serrano merecedor obligado del premio Nóbel de la Tauromaquia, como
 reconocimiento de una sociedad civilizada a tan mitológica, mistérica y artística herencia.
Su presentación en Madrid es el 23 de Septiembre y le acompañan en el cartel Pauloba y
 Cristo González, el ganado de "Jandilla" no se prestó a grandes cosas pero en el quinto
 de salida y sin preparación alguna la enjaretó una serie de verónicas que llevó al burel más
 allá del centro
 de la plaza y con dos medias verónicas, una por cada pitón remató esta efeméride, y así 
es de catalogar, un empleado de plaza exclamó "treinta años y es la primera vez que
 veo capote tan poderoso Asistió a la novillada, la condesa de Barcelona, madre del rey 
D. Juan Carlos y reconocida Finítista y se calculó en unos cinco mil los cordobeses,
 desplazados para ver a su torero, hubo cigarros puros para el evento y ya empieza a
 hablarse de la "finitomania", si bien el tendido siete no se comportó como 
correspondiera y aquel grito aguardentero e inexplicable de : vais a ganar la batalla 
pero no la guerra, atribuido por unos a un aficionado cordobés y por otros a un fanático 
del siete, sigue sin ser explicable por ninguna de las partes lo cierto es que muchas veces
 así es la afición taurina cuando se desborda, y lo cierto es que en un aforo como el de
 Madrid cinco mil personas se hacen notar y en este caso con la máxima deferencia, 
cosa no usual y es que puede dar que pensar un desplazamiento taurino de esta 
envergadura.
Concluyendo abreviadamente y en clave que algo tendrá el agua cuando la bendicen. 
El propio novillero manifestó "Me vine abajo cuando vi que no me embestían en la muleta" 
( Diario Córdoba 25/9/90).
AI día siguiente 24 festividad de Nª Sra. de la Merced torea de nuevo en Barcelona 
cortándole el rabo al quinto de la tarde, para tres días después volver al coso madrileño, 
quedando patente en este pequeño circuito un antiguo dicho taurino "que solo se hace 
un cesto cuando hay mimbre", todo lo contrario no es torear aunque se corten 
orejas, ello lo tiene demostrado este torero, cuajando faenas en cualquier sitio de la 
geografía con independencia de su importancia, cuestión y honradez no muy bien 
entendida por muchos y aprovechada por sus detractores.
La temporada del 91 la comienza en la feria de la Magdalena de Castellón para 
continuar en la Fallas, después de actuar en varias plazas entre ellas Barcelona, 
Sevilla, Jerez y en diecisiete novilladas toreadas decide tomar la alternativa en la feria 
de Córdoba, no parece encontrarse el torero muy a gusto, ni muy en su sitio. Es posible 
que acercándose su metamorfosis taurina, como todo humano, y en función de su carácter
 acusara estas circunstancias, al igual que le sucedió mas tarde, pero como torero Hailo
 al igual que las meigas, aún en esta situación sabe a torero y su toreo trasciende.
Manuel Flores "Cámara" es su nuevo apoderado y la fecha de la alternativa se ha firmado 
para el día 23 de Mayo en la feria de Córdoba, le apadrina Paco Ojeda, actuando de 
testigo Fernando Cepeda. Toros de Álvaro Domecq bien presentados y de juego 
desigual. Finito de Córdoba escuchó ovación con saludos en el toro su doctorado En el que 
cerró plaza una gran faena malograda con la espada.
El toro de la alternativa atendía por "Infundioso" con 500 Kl. y marcado con el número 4, y 
fue brindado a su Sr.
padre Melitón Serrano que se encontraba en la barrera. No tenía nada de propicio, antes 
bien, le hubiera traído de cabeza más de un veterano, y en el segundo el tópico de la 
espada.

Arancha del Sol y Finito de Córdoba se instalan con sus hijos en la ciudad del diestro

El diestro sigue en activo, para la intranquilidad de su mujer, pero en Córdoba llevan una vida más familiar y en directo contacto con la naturaleza

Arancha de Sol y su marido, Juan Serrano, más conocido como Finito de Córdoba, han comenzado una nueva etapa en sus vidas. La pareja, que se casó el 21 de octubre de 2001 y se instaló en un precioso piso del Barrio de Salamanca en Madrid, ha decidido dar un nuevo rumbo a sus vidas y trasladarse a vivir a Córdoba junto a sus dos hijos, Lucía, de 12 años, y Juan, de 6. Se trata de una ciudad especial para ambos. Si bien Juan nació en Sabadell, Finito se crió en Los Arrecifes, Córdoba, por lo que siempre fue para él su ciudad de referencia y la que incluso escogió como nombre artístico. Conocedora de esta pasión cordobesa, Arancha quiso complacer a su marido y escogió la iglesia Santa Marina de Aguas Santas de Córdoba para celebrar su boda a pesar de que sus raíces eran asturianas. Por eso, la decisión de mudarse no ha causado sorpresa entre sus más allegados. 
Los motivos para este traslado han sido varios y entre ellos destaca el poder llevar una vida familiar más tranquila y más práctica para el diestro que aún sigue en activo participando en numerosas ferias a lo largo y ancho de la geografía española. Además, estar cerca del campo le permite poder entrenar de manera más cómoda y poder desplazarse a diferentes tentaderos de la comunidad donde prepararse para sus compromisos taurinos ya que para intranquilidad de su mujer, Finito aún no quiere cortarse la coleta.
Para Arancha, que está espectacular a sus 42 años, tampoco es un problema ya que Córdoba está a menos de dos horas de Madrid en AVE por lo que la actriz no tienen ningún problema en desplazarse a la capital para cumplir con sus compromisos profesionales y regresar a casa en el mismo día si fuera necesario.
Arancha, que fue elegida Miss Madrid en 1989, en la actualidad está completamente volcada en su marido y sus hijos, aunque puntualmente retoma su profesión de actriz y ejerce además como imagen publicitaria de distintos productos o presentadora de premios y eventos diversos. Su último trabajo como actriz fue sobre los escenarios teatrales representando Brujas, bajo la dirección de Manuel Galiana, y no descarta continuar con su profesión ahora que los niños son más mayores. 
Además, en Córdoba tienen un círculo familiar más amplio que les ayuda con los niños, que, además pueden vivir una vida más ligada a la naturaleza como a Arancha y a Juan les gusta. De hecho, para temor de Arancha, el pequeño ya ha dado muestras de sentirse atraído por la profesión de su padre y ya le ha acompañado alguna vez a algún tentadero incluso vestido de corto.
Si Arancha y Juan, que forman una de las parejas estable tras 13 años de matrimonio recién cumplidos, aún con los lógicos altibajos de todas las parejas, han mostrado siempre que para ellos, la familia es lo primero, esta es una ocasión más para demostrarlo. Y si ahora ambos han pensado que lo mejor para su familia es trasladarse a Córdoba a vivir, seguro que lo han hecho para el beneficio de su matrimonio y de sus hijos con lo que no nos queda más que desearles mucha suerte en esta nueva andadura vital. 

Arancha del Sol, la mayor admiradora de su marido Finito de Córdoba en un homenaje a sus 25 años de carrera



Descubrió una placa y participó en un festejo en la plaza de toros de Estepona

Una carrera llena de éxito que celebra su cumpleaños más especial. Finito de Córdoba recibió un homenaje de los aficionados a los toros en la plaza de Estepona, con motivo de su 25º aniversario como matador. Fue el propio diestro quien descubrió su regalo, ayudado por su mujer Arancha del Sol, que por supuesto le acompañó en una tarde tan significativa: una placa conmemorativa en el coso de la localidad, en la que suele pasar las vacaciones con su familia, que dejará constancia de esta fecha tan importante en la vida del torero.
Después de leer la placa, Finito agradeció el gesto a los asistentes a este evento, el empresario de la plaza, José Luis Lara, y el alcalde, José María García Urbano, que destacaron la labor del diestro como referente del toreo de calidad. Una reunión que finalizó con un brindis con vino de la tierra. En esta ocasión no acompañaron a sus padres, Lucía, de 14 años, y Juan, de 8, que se quedaron en casa.

Tampoco se les vio después en la plaza de toros en la que el diestro participó en una corrida en la que estuvieron además El Fandi y David Galván. Desde las gradas, Arancha animó y siguió atenta la faena de su marido, que consiguió cortar una oreja durante esa tarde. Hubo un pequeño susto en la plaza, cuando Galván sufrió el revolcón de uno de los toros, un percance que sin embargo no revistió de gravedad. Desgraciadamente esa misma tarde fallecía en una plaza de Teruel, David Barrio, una terrible noticia para los aficionados a este arte.
Hace algunas semanas, Finito también tenía previsto celebrar este aniversario en la Feria de Córdoba pero la mala climatología obligó a suspender la cita que se había organizado entonces. En aquella ocasión, Arancha y sus hijos sí que estuvieron junto a su padre, pero no pudieron aplaudir su faena. Finito de Córdoba tomó la alternativa precisamente en esa ciudad el 23 de mayo de 1991, con Paco Ojeda como padrino, Fernando Cepeda de testigo y ganadería de Torrestrella. La confirmación fue en Madrid el 13 de mayo de 1993, con José Ortega Cano como padrino y Manuel Caballero como testigo.


Arancha del Sol y Finito de Córdoba se casaron el 21 de octubre de 2001 y coincidiendo con su 13º aniversario de boda tomaron la decisión de dar un nuevo rumbo a sus vidas al trasladarse de Madrid a Córdoba, ciudad del diestro. La familia comenzó allí una vida más tranquila, donde el diestro entrena para continuar conquistando a la afición en las plazas.
Finito de Córdoba, en la actualidad sigue con sus entrenamientos para estar preparado, esta temporada a hecho ya varios paseíllos y dos muy importantes como en Madrid Y en córdoba donde a dejado  ese arte que a tenido y lo tendrá hasta que decida irse. 
enhorabuena Maestro