martes, 8 de abril de 2014

                                  Festival histórico


Córdoba. Informa Domingo Echevarría.
Córdoba, como un referente siempre único en la historia del toreo, lo es por un capricho del cielo. Prueba de ello es lo ocurrido el pasado día 5 de abril de 2014 en el coso de “Los Califas”. Un Califa vivo, a Dios gracias, dio “el do de pecho”, de nuevo, a sus 78 abriles, escribiendo otra página gloriosa en la historia del toreo. Demostró una vez más que los grandes toreros nacen, no se hacen. Su carisma, su aureola bien ganada como Califa, demostró una vez más que el toreo sin romanticismo, sin pasión y sin sentimiento, es un espectáculo que pierde su esencia. Benítez, el V Califa, renace de sí mismo. Cuando se “echa palante”, seguro de sí, le da la vuelta al toreo, demostrando que así, en el toreo, se acaba la crisis. Su sola presencia crea espectáculo, aparece en los tendidos “el rum rum” de la incógnita, del “qué va a pasar”, ni se comen pipas, ni se mira para otro lado que no sea el ruedo. Contagia a sus compañeros de cartel, “les pone las pilas”, sacando lo mejor de ellos, y el público se lleva ese recuerdo imborrable del que orgulloso podrá decir: ¡yo lo vi! Eso ocurrió el pasado día 5 en el ruedo de “Los Califas”. Benítez, con su aplomo  único, con el simple giro de sus prodigiosas muñecas, emocionó a propios y extraños. Al día siguiente me hablaba Rafael González “Chiquilín”: - nunca me había emocionado tanto viendo torear; con el aplomo que ese hombre toreó ayer, y con esa edad -

 Pero la tarde no quedó ahí, el toro, de Bohórquez, aunque flojo, el novillo segundo de Hernández, y los de Fuente Ymbro,  acompañaron en esa tarde grande. “Finito”, al peor del encierro, lo metió en la canasta con elegancia y maestría. Con mal criterio se le negó la segunda oreja, por lo que el público se enfadó. Lógico, porque la tarde era de emociones, de duende, fuera de los cánones, histórica. Lo mismo pasó con José Luis Torres. El chaval demostró que se debe contar más con él, que es uno de los toreros olvidados de nuestra cantera. Se queda muy quieto y a poco que le embista un toro da la talla. Con la espada fue breve con una entera que bastó. El público se enfadó también pues, el rigor presidencial le negó la segunda oreja pedida con mucha fuerza. Algo inconcebible en tarde tan especial en la que, hasta las musas aplaudían entre barreras.    
Julio Benítez sorprendió igualmente. Con valor y oficio construyó una gran faena, que comenzó y remató de hinojos, cerrando así su labor dejándose los pitones muy cerca del pecho, sin inmutarse un ápice. Recetó la mejor estocada de la tarde consiguiendo las dos orejas.
Israel de Córdoba dio también muestras de encontrarse en buen momento. Dominador sometió al novillo, que entregado, le permitió también el triunfo de las dos orejas. 
Fermín Bohórquez, aunque el toro estuvo muy escaso de fuerzas, le permitió lucir su maestría con las cabalgaduras, y conseguir una oreja.
Tarde histórica en “Los Califas” a beneficio de la Asociación contra el cáncer, que bien mereció la puerta grande para todos, por singular y emotiva. Julio Benítez alzó a su padre a hombros, y “Finito” lo renovó sacando al Califa por la puerta grande. Un gran gesto torero de Juan Serrano arrimando el hombro a la grandeza de su paisano el V Califa, al que tanto y tanta  gloria debe la fiesta de los toros.

CORDOBÉS INMORTAL

Mira si será torero
que hasta los toros preguntan
cuando saltan al albero:
¿Quién es ese cordobés?
que a mí no me tiene miedo.
Córdoba por entero
y Palma de tus pesares,
aunque vuelvas y te vayas,
nunca olvidan lo que vales,
ni aquellas tardes de mayo,
en el coso “Los Tejares”.
El gusanillo en tu sangre
tantas veces derramada,
te selló como valiente,
sin el miedo a la cornada,
que hará llorar a gente
como aquel día en Granada.
Aunque te vayas del toro,
tu nombre resonará,
y ese apodo tan torero,
que gloria a tu tierra da,
será para el mundo entero:
¡Un Cordobés inmortal!

                                    Domingo Echevarría



FOTOS J.L.CUEVAS
















































































































lunes, 7 de abril de 2014

ASAMBLEA GENERAL DE LA FEDERACIÓN TAURINA DE CÓRDOBA Y HOMENAJE A LOS DIESTROS CORDOBESES “ZURITO” Y “EL PIREO”.


Córdoba. Informa Domingo Echevarría.
El pasado domingo 6 de abril de 2014, en la hacienda serrana “La Cigarra alta”, se celebró la asamblea anual de la Federación Provincial Taurina de Córdoba, en la que también se rindió homenaje a dos maestros de la torería cordobesa: Gabriel de la Haba “Zurito” y Manuel Cano “El Pireo”, en el cincuentenario de su alternativa. Ambos han pasado a la historia como dos grandes figuras del toreo de su tiempo, pues se midieron en los ruedos con una extensa baraja de toreros de primerísima línea, entre ellos, el V Califa Manuel Benítez “El Cordobés”,  paseando también el nombre de Córdoba por todo el orbe taurino, y dejando constancia de que Córdoba, es el referente taurino más importante del mundo.

Se inició en primer lugar, a media la mañana, como se ha dicho, la Asamblea General anual de la Federación Taurina cordobesa, con representación de todas las Peñas Taurinas Federadas de Córdoba y provincia, tratándose los temas más candentes de la actualidad taurina, como es la reinauguración del Museo Taurino, la poca ayuda a la Federación por parte de las Instituciones, la escasa información taurina que ofrece la prensa, debatiéndose  las posibles soluciones a éstos problemas, resaltando también, su Presidente Antonio Sanz, la poca consideración que ha tenido la Junta de Andalucía, al no incluir la tauromaquia, dentro de la Ley del Mecenazgo para fomentar el desarrollo de la cultura en nuestra Autonomía.




Concluida la Asamblea, se unieron a los presentes gran número de aficionados y familiares de los homenajeados, así como una nutrida representación del elenco de la torería cordobesa, entre ellos José María Montilla, Fernando Tortosa, Rubén Cano “El Pireo”, Manuel Rodríguez Requena, Fernando Sacromonte, Rafael Jiménez González “Chiquilín”, Rafael Gago, padre e hijo, “El Califa”, subalternos, y alumnos de la Escuela Taurina del Círculo Taurino de Córdoba. Tras un magnífico recorrido biográfico elaborado mediante PowerPoint, por la secretaria de la Federación Lola Sanz Llergo, de los toreros homenajeados, y la intervención de los compañeros de profesión recordando las tardes de gloria y otras anécdotas vividas junto a ellos, le fue impuesta a ambos la insignia de oro de la Federación, y se les entregó un diploma de reconocimiento y un trofeo de recuerdo del acto, mostrando los dos toreros su agradecimiento con visible emoción al dedicarle todos los presentes una cariñosa ovación.



Un clásico perol cordobés, elaborado por el siempre entregado Antonio Morales, y la suelta de unas vacas para matar “el gusanillo”, cerraron la fiesta campera  con la que esta Federación agradece a las Peñas Federadas su entrega y colaboración para continuar su difícil andadura.
Un acto más de ésta Federación Taurina cordobesa, que como el resto de Federaciones y Asociaciones Taurinas, a pesar de los tiempos que corren, lucha contra viento y marea defendiendo una fiesta ignorada por muchas instituciones, por intereses partidistas, a pesar de ser la  manifestación cultural más importante de España, a nivel internacional, de generar importantísimos ingresos por muchos conceptos a las arcas del estado, y de conservar además, muchísimos puestos de trabajo directos e indirectos. Con el deseo de que pronto corran mejores vientos, agradecemos, un año más, a todos los que, arrimando su hombro, nos ayudan a llevar ésta carga, como decimos, nada fácil.    
LAS MUSAS DE SOL Y SOMBRA
A Gabriel de la Haba “Zurito”



Hasta la goyesca Ronda,
airoso llegó un novel;
las musas de sol y sombra
se preguntaban ¿quién es?

-      ¡“Zurito”! -  dijo una voz.
es un nieto de Manuel;
¿un nieto del “picaor”?
¡entonces es cordobés!...

Hijo de Antonio ¡”ná” menos!
aquel as del volapié;
tiene el corte de los buenos;
                                   valor… “pa” parar un tren.

Los duendes por las barreras
se agolpaban por doquier,
cuando, solo ante la fiera,
el niño juntó los pies.

Y fue diciendo, despacio,
aquella tarde Gabriel,
¡como se aprieta los machos!
¡un torero cordobés!

Domingo Echevarría
LOA AL PIREO
A Manuel Cano “El Pireo”

En la falda de la sierra,
pedestal de las ermitas,
en la Córdoba de “El Guerra”,
el nombre de una taberna,
brillaba en “Las Margaritas”.

Con perfume de leyenda,
entre el aroma del vino,
el tomillo y el romero,
vino a nacer un torero
porque lo quiso el destino.

Allí se encendió la llama,
y los sueños de la fama,
le marcaron el camino,
entre compases de Falla,
y gestas de “Lagartijo”.

Fue su toreo poesía,
inspiración, fantasía,
música sin pentagrama,
solemne ritmo con rimas,
de su Córdoba la llana.

Prendidos de su capote
iban los duendes del arte,
y en su vuelo se mecían
las claves de la armonía,
y los compases del cante.

Se perfumaba la tarde
de gracia torera ¡grande!
de la raigambre más honda;
Manuel llenaba hasta el aire
de torero olor a Córdoba.

Otro Manuel: “El Pireo”,
                         la historia con rango y fama,
por su arte lo proclama
¡un figurón del toreo!


                                                    Domingo Echevarría


FOTOS J.L.CUEVAS