martes, 2 de noviembre de 2021

 Juan Antonio García Henares «El Califa» el novillero cordobés que estremeció a la Maestranza.




Apuntes biográficos

Nació en la tierra del anís (Rute), esa bebida que mata “el gusanillo” de los madrugadores e imprime carácter a la llamada voz “Afillá” – la que poseía el legendario cantaor “El Fillo”, discípulo de “El Planeta” – Así, en el argot flamenco, la voz “Afillá” es aquella de matices graves y opacos, ronca, rozada y recia, la más apropiada para dar mayor dramatismo al fandango y a los cantes primitivos. Para que mejor nos entendamos, la que tuvo también el genial alosnero “Paco Toronjo”, personalísimo intérprete de los aires de Huelva, hasta ahora insuperable.

La localidad cordobesa de Rute, conocida mundialmente por sus fábricas de dulces y destilerías de Anís, bebida que más popularmente se conoce por su apelativo de “Aguardiente”, fue cuna de este apasionado novillero cordobés. Su padre, Bartolomé García Molina, hijo de Fernando García Rabasco y de Victoria Molina. Su madre: Juana Henares García, hija de Juan Antonio Henares y de Mercedes García, todos ellos naturales de Rute (Córdoba), y sin antecedentes taurinos familiares. El alumbramiento tuvo lugar el 9 de mayo de 1949, trasladándose de pequeño con sus padres a Villarrubia, pueblo cercano a Córdoba, y a la ganadera y torera localidad, también cordobesa, Almodóvar del Río.

Primeros pasos

El mugir de las cercanas reses, el son de los cencerros y de los cascos de los caballos al trote y, sobre todo, el tirón que demandaba la popularidad del hoy V Califa del toreo, Manuel Benítez “El Cordobés”, despiertan muy pronto en Juan ese misterioso y fuerte sentimiento que se apodera del corazón de hombres y mujeres, hasta el punto de llegar a darle, en ocasiones, menos importancia a la vida que a ser figura del toreo.

Así, Juan Antonio comienza a buscar por las fincas cercanas la oportunidad de cumplir el sueño de ser torero. Como era habitual en aquellos tiempos, hatillo al hombro, se hace “MALETILLA” junto a otros aficionados de aquellos años.

Debut en público

Su debut en público tiene lugar una tarde agosteña de 1968, en Guernica (Vizcaya), donde el recuerdo de su tierra califal y la grandeza de los históricos toreros cordobeses que ostentaban el título que creara Mariano de Cavia, eclipsado por la genialidad de “Lagartijo”, le inspiraron a Juan Antonio ese apodo tan relevante que paseó por los ruedos: “El Califa”.

La complicada situación que por entonces había en Córdoba para abrirse camino en el complicado mundo del toro, le llevan a Madrid, donde recibe ayuda de su paisano Juan Muro, quien lo incluye en la parte seria del espectáculo Cómico-Taurino-Musical que dirigía, permaneciendo así 13 años en la Villa y Corte. Gracias a ello, consigue un número importante de actuaciones, en las cuales, además de no costarle los cuartos, gana algo de dinero, cosa poco habitual ya por entonces.

Presentación de luces en Córdoba



El sábado 14 de agosto de 1971, se presentó en Córdoba en una novillada nocturna sin picadores, con novillos de don Francisco Díaz y Díaz. Completaron cartel, Manuel Jiménez “Fortuna”, Juan Escobar “Calero” y José Luis López “El Mellizo”. La crónica de Pepe Toscano señala que destacó entre los demás con capote y muleta y, que de no ser por la espada, hubiera conseguido al menos las dos orejas.

Volvió a actuar en Córdoba el 11 de septiembre de ese año con novillos de Alfonso Sánchez Fabrés, con Pepe Arjona, Manuel Triviño y Pepe Córdoba. “El Califa” entona una faena larga con buenos detalles de calidad, pero otra vez la espada y, tras aviso, dio la vuelta al anillo.

Presentación en Vistalegre (Madrid)

Tuvo lugar en novillada económica nocturna, el 19 de agosto de 1972, con reses de don Enrique García de Nero y Hermanos, junto a Antonio Peña “El Molinero”, de Andújar (Jaén); Juan Bonilla Rubio, Francisco Alvarado “El Caimán”, Juan Cuesta Monje “El Gariba” y Antonio Corralizo “El Conde” de Vicálvaro.



El sábado 21 de junio de 1975 participa de nuevo en Córdoba, en una novillada nocturna sin picadores, con Juan Bellido “Chocolate”, José Manuel “El Sagre” y Joaquín Herrera “Rafael de Córdoba”. En esta ocasión fue presentado por el Club Taurino de Alcolea (Córdoba). Su novillo perteneció a la vacada de don Manuel López, de Córdoba, y los tres restantes a Sánchez Hermanos. La crónica de aquel día resaltó su voluntad y buen toreo, siendo premiado con una oreja.

Presentación con picadores



El maestro jiennense Paco Bautista, el domingo 17 de febrero de 1974, en la plaza de toros de las Palmas de Gran Canaria, donde ya había actuado sin caballos - el 25 de noviembre de 1973- le dio la oportunidad de debutar con picadores. Junto a él, el venezolano Celestino Correa, y Pedro Giraldo, con reses de Moreno Santamaría. Alargar en demasía la faena, según la prensa, provocó la dificultad de cuadrar al novillo, siendo avisado, pese a lo cual paseó el redondel ovacionado.

El 13 de junio de 1976 obtuvo la puerta grande de “Las Ventas” de Madrid, en el Festival de la Policía, tras cortar las dos orejas de su novillo, éxito que le dio la posibilidad de torear 16 novilladas.

Debut con picadores en Córdoba

Tras presentarse en la península con picadores, en la localidad madrileña de Villarejo de Salvanés, con reses de Alonso Moreno, junto a Luis Aragua, con balance de 2 orejas y vuelta en su segundo, “El Califa” lo hace en Córdoba, el 24 de mayo de 1977, en la novillada en la que Manuel Benítez «El Cordobés» se presentaba como ganadero en «Los Califas». Antonio Benete «El Mesías» y Juan Antonio Cobos «Garbancito» completaron la terna. Tras la faena, bien trazada al primero, rematada con media estocada, fue ovacionado, y en su segundo, que brindó al novel ganadero Manuel Benítez “El Cordobés”, volvió a lucir momentos de torería, siendo de nuevo ovacionado.


El Mesias, Garbanzo, el Cordobes y el Califa

Esa temporada de 1977 es anunciada su presentación en “las Ventas” de Madrid para el 23 de octubre pero… “el hombre propone y Dios dispone”; días antes, fallece su padre en accidente laboral, contrariedad que dio lugar a su sustitución y produjo un parón importante en su carrera, pues ya contaba esa temporada con 22 actuaciones y excelente resultado artístico.



Ya en 1978, en la última Feria de Otoño que se celebró en Córdoba, el 24 de septiembre, comparece de nuevo en su tierra con tres reses de Antonio Ordoñez, cuatro de su hija Belén, y una de Carmen, junto a Juan de la Rosa, Juan Bellido “Chocolate” y Rafael de Córdoba. Fue premiado con vuelta en el primero y las dos orejas del segundo, saliendo a hombros del coso califal.

Siguió la buena racha y, ya a final de esa temporada, el 12 de octubre, consigue otro gran éxito a pocos kilómetros de Madrid, en Torrejón de Velasco. Cuatro orejas y un rabo, con apoteósica salida a hombros.

Inicia la temporada 1979, el 4 de marzo, con un nuevo triunfo en Las Palmas junto al torero alemán Michael Von Der Goltz.


Vuelve a su tierra el 31 de mayo de 1979 con novillos del Marqués de Villamarta. Le acompañaron, Juan de Dios de la Rosa y Manuel Rodríguez “El Mangui”. En esta ocasión, hubo petición y vuelta en el primero y palmas en su segundo.

Presentación en Sevilla

Con sólo dos novilladas picadas, la referida novillada de Córdoba, y otra en el Coliseo Balear, el domingo 26 de agosto de ese mismo año (1979), se presentó “El Califa” en la Maestranza sevillana, día en el que sufrió su mayor tragedia profesional. Encabezaba el cartel en el que le acompañaron Silverio Sierra de Coria del Río, y Antonio Camarena de Sevilla.



Los novillos, de los Sres. García Romero. Al recibir a su primero con una larga cambiada de rodillas, fue empitonado, con tan mala fortuna, que resultó herido muy grave. El parte emitido de las lesiones fue el siguiente:

El novillero “El Califa” sufrió herida en parte posterior base del hemitorax derecho que penetra en cavidad torácica que produce herida en sedal de 7 cm., en el hemidiafragma derecho, llegando a capsula Clibson sin herirla. Herida en sedal en lóbulo inferior pulmón derecho y gran

despegamiento de la pleura parietal y fracturas dobles de la quinta y sexta costilla derecha.

Despedida como novillero

En la temporada de 1980, el domingo 21 de septiembre, vuelve a actuar en la Maestranza de Sevilla, con novillos de Peralta, junto a Maribel Atienzar,


de Albacete, y el sevillano Antonio Portillo. El Suplemento Taurino de ABC lanzó el siguiente titular:

¡EN LA MAESTRANZA LLORÓ TODO UN HOMBRE!

y junto al mismo, la siguiente reseña que habla por sí sola de lo que significó para “El Califa” aquella tarde, al sentir rota la ilusión de su vida.

Poema al Califa, Autor: Domingo Echevarria

Fue de repente, en una tarde gris de septiembre. Maestranza. Un novillo —estocada que mata— busca la muerte cierta mientras un hombre cambia muleta por lágrimas. Volvía Juan Antonio García a un ruedo que ya supo de su sangre. Soñaba «El Califa» con el triunfo. Un 26 de agosto un «jeromo» a punto estuvo de quitarle la vida; un 21 de septiembre,



Juan Antonio García dejaba de ser «El Califa». Tiró los trastos, llamó con la vista —que hasta palabras sobraban— a su peón de confianza, y así, como todo un hombre, lloró. Lejos quedó la gloria y la fama; cerca, muy cerca, la desesperanza. Se fue «El Califa», nos queda Juan Antonio García y todo un gesto. Suerte, torero; que también es torero quien así llora en la plaza.

Hasta aquí la historia de un torero cordobés que pudo haber tomado la alternativa pero que optó por no tomarla, como decidieron otros muchos profesionales, que como él, habían demostrado a lo largo de su carrera que tenían sobrado oficio y valor para subir ese último escalón con el que se llega al doctorado de ésta dificilísima profesión. La política cerrada que existía y existe en este complicado mundo del toro llega a convencer que sólo había y hay sitio para unos cuantos elegidos, y otros pocos que sobreviven sufriendo


las injusticias que cometen los que manejan este cotarro, demostrando día a día que sus intereses están por encima de los de la afición y de los de la supervivencia de nuestra fiesta de los toros, llevándola así hasta la situación desesperante que hoy sufre, viéndose acosada y ninguneada, por un amplio sector político sin que el gobierno ni una gran mayoría de los que viven de ella mueva un dedo en su favor, a pesar de estar protegida como patrimonio.

Etapa de subalterno y apoderado.

«El Califa» no se ha desvinculado nunca de la fiesta. Tras una etapa de subalterno a las órdenes de profesionales del toreo a pie, pasó a formar parte como subalterno a las órdenes de figuras del toreo a caballo, entre ellos Ángel Peralta, y sobre todo del malogrado Ginés Cartagena, con el que culminó esta etapa de su carrera.


Retirado como profesional activo, apoderó a los jóvenes novilleros Martín Alonso y Antonio David, y finalmente, también ejerció como mozo de espadas, más que nada - como él dice - por disfrutar viviéndola más de cerca.


Rafael Castillo, Chiquilin y el Califa pendientes de unos alumnos: Foto Ladis


Cañero dandole instruciones a un alumno: Foto Cuevas

Hoy, continúa vinculado intensamente a ella como profesor de la Escuela Taurina de Círculo Taurino de Córdoba, junto al que también fue valiente novillero cordobés, Antonio Cañero, escuela que cuenta con la dirección del doctor en tauromaquia: Rafael Jiménez González «Chiquilín».

Autor: Domingo Echevarría

Jose luis Cuevas

Montaje y Editor

Escalera del Exito 254.-

lunes, 1 de noviembre de 2021

 VIAJE TAURINO EN LA GANADERIA DE ARAUZ DE ROBLES




 Toreros de Arte

Rafael Soto Moreno

“Rafael de Paula”.-



Tengo en mis manos el último libro que escribiera el escritor madrileño José Bergamín Gutiérrez, “LA MÚSICA CALLADA DEL TOREO”, dedicado al torero gitano y gaditano, “Rafael de Paula". Transcribo varios párrafos escritos por tan brillante escritor para adentrarnos en la historia de un personaje irrepetible en el toreo: “Muchas veces, cuenta Bergamín, cuando vemos torear por primera vez a un torero que con su toreo nos conmueve, como otros que vimos antes, que llegaron a esas alturas sublimes de su arte, pensamos en aquellos. Y no porque se les parezcan o asemejen no, sino porque han llegado a esas cumbres del arte mágico y prodigioso de torear. Porque son originales y no novedosos, como dijo Machado de los escritores y de los poetas. Como en la belleza de todas las artes (la música, la pintura, la poesía, la arquitectura y escultura). Como también en el cante y el baile flamencos acompañantes invisibles, inaudibles, inseparables del arte mágico de torear…”

Colocándose el capote de lujo.

“Recuerdo a Paula, prosigue el escritor, en la plaza de Vista Alegre de Carabanchel, aquella primera tarde en la que le vi torear tan bien que aún perdura en mi memoria la imagen vivísima de su faena de muleta, creo que a su segundo toro, fue la melancólica tarde otoñal en que se despidió del toreo para siempre Antonio Bienvenida; quién hizo el paseíllo con el capotillo negro de José sobre el granate y oro de su luminosísimo traje. Le llamé por teléfono aquella noche para felicitarle por su retirada, y apenas si me dejó hablar, interrumpiéndome para decirme con entusiasmo: ¿Has visto qué faena la del gitano?”. Claro qué la he visto y la sigo viendo, porque la sigo oyendo, qué es verlas por mirarlas en esa música callada e imborrable que es el toreo mismo. El “ahí queda eso” del toreo, como del baile y cante flamencos, gitanos. Cuando mis ojos y oídos, quedan quietos, extasiados… pienso en la guitarra de Diego del Gastor, en la voz de Pastora y Manuel Torre….en el baile de Burrul, la Durán, Escudero, la Mercé, la Imperio… etc, etc. “Casi ná”…

Nada de todo esto que dice nuestro afamado escritor, nos debe de extrañar, pues conocemos la gran estima de José Bergamín Gutiérrez por el toreo del jerezano Rafael Soto Moreno más conocido como “Rafael de Paula”. Nacido en la calle Cantarería número 2, del popular barrio de Santiago en Jerez de la Frontera (Cádiz), el 11 de febrero de 1940. Su historia es larga. Su padre cochero en Jerez marchó a la yeguada militar de Córdoba, a una finca de los Marqueses Víana, entre Hornachuelos y Posadas, Rafael tenía 7 años.

Citando a su oponente

Era un niño tranquilo, criado en las faldas de su madre, y que nunca pensó en ser torero ni nada sabía de ello. Tanto era así, que en el año 1947, cuando muere “Manolete", pregunta a su padre: “Papá, ¿quién es “Manolete” que todo el mundo está hablando de él"?. Y el padre le contesta al niño: “¡Mira hijo!, “Manolete” es un torero de Córdoba que lo ha matado un toro en Linares”. Rafael no sabía lo que era un toro bravo, ni un torero. Con lo de “Manolete”, de lo único que se enteró es que habían suspendido las clases en su colegio. En noviembre del 1956 comienza a dar sus primeros capotazos en la finca del ganadero don Fermín Bohórquez. Lo vio torear “El Pasmo de Triana”, que le mandó a sus dos hermanos Pepe y Bernardo Belmonte a recogerlo a su casa con su coche, para luego llevarlo a su finca… le esperaban doce vacas para él solo. Pasaron los días y seguía yendo a por él, el chófer con el coche del maestro. Al término de un tentadero Belmonte le invita a su casa y le da de comer. Paula continuó frecuentando la casa de Juan Belmonte del que aprendió sus movimientos, le escuchó hablar, lo vio comer, fumar, tomó sus consejos… “Rafael de Paula” decía que Belmonte que era su Dios profesional.


La primera vez que viste el traje de luces fue en la bicentenaria plaza de Ronda (Málaga), el día 9 de mayo de 1957 y con picadores lo hace en su Jerez natal el 2 de mayo de la temporada siguiente, para despachar un encierro de Juan Belmonte en unión de Antonio González y Juan García “Mondeño”. Hace su presentación en el ruedo madrileño de Las Ventas en fecha posterior al 6 de septiembre y no pasa de discreta su actuación con ganado de Antonio Pérez de San Fernando (con un remiendo de Tomás Prieto de la Cal). Completaron el cartel aquella tarde el también gitano Curro Puya y Juan Vázquez.

Toreando a la verónica

Una media verónica sensacional

Otra del mismo color


Tras participar en 20 novilladas en el año 1960, toma la alternativa el 9 de septiembre en Ronda, en el transcurso de una corrida goyesca, apadrinado por el madrileño Julio Aparicio y el rondeño Antonio Ordóñez de testigo de la ceremonia. Se lidiaron toros de Atanasio Fernández y el nuevo doctor cortó una oreja de cada uno de los que formaron su lote. Muy contados contratos cumple en aquella época. Un par de ellos en el año 1960 y 1962, cinco en 1961 y diez en 1964, en cuyo 28 de junio actúa como único espada en Jerez de la Frontera ante el entusiasmo de sus paisanos, que le otorgan las dos orejas de sus dos primeros enemigos y una de cada uno de los cuatro restantes, todos del hierro de Salvador Guardiola.

  Toreando con la derecha

 Hondura en este derechazo     

Catorce años más tarde confirma la alternativa en Madrid, (28 de mayo de 1974). El diestro gaditano José Luís Galloso le cede la muerte del toro “Andadoso” de José Luís Osborne, en presencia del salmantino Julio Robles. Esa tarde tuvo una actuación desigual, pero fue unánimemente ovacionado al realizar el llamado “quite del milagro". (plasmó cinco lances a la verónica, que quedó para siempre en la memoria del aficionado madrileño). En octubre de ese mismo año 1974, en la plaza de Carabanchel, alterna con Antonio Bienvenida y Curro Romero, en la lidia de cinco toros de Fermín Bohórquez y uno de Juan María Pérez Tabernero.

 Una trinchera de escándalo


Magnífico natural

En el primero de su lote obtiene un gran éxito al torear magistralmente con capote y muleta, y a pesar de no culminar la faena con el acero le otorgan las dos orejas de su enemigo. Mucho le valió tan ruidoso triunfo en lo sucesivo, pasando de ser un torero solo conocido en Andalucía a actuar en ferias importantes en los años siguientes. Torero de sensibilidad extrema, de los llamados de pellizco, puro arte, de no sobrado valor, con las desigualdades propias de los lidiadores de la raza calé. Para desarrollar su muy personal toreo precisa de la plena colaboración de un toro de características bien definidas, de los que entra muy pocos en el saco. Había que esperarlo y verle muchas tardes hasta dar con esa faena que él prodigaba de tarde en muy tarde. Esa excepcional faena por todos esperada, la llevó a cabo el 17 de mayo del 1979 en su Jerez de la Frontera con el toro “Sedoso”, de la ganadería del Marqués de Domecq, presenciada por Curro Romero y Emilio Muñoz, compañeros de cartel.


Como tantas veces Curro le tapa


Tan extraordinario toreo exhibió ese día que, poco más tarde, fue colocada en el citado coso una placa de bronce conmemorativa de tal hazaña, premiada, como es natural con las dos orejas y el rabo del astado. El 27 de enero de 1980 va a México y confirma la alternativa de manos de Curro Rivera que le cede el toro Caramelo de la ganaderia de Cabrera, con César Pastor de testigo de la ceremonia.


Curro levantando la moral del jerezano .

Por los altibajos propios de su manera de ser en 1986 solo se viste de torero en nueve ocasiones, continuando en escala descendente hasta que en 1994 torea tres tardes y en 1998, lidia una sola corrida. El 4 de octubre torea un festival benéfico en Tijuana (México), y el novillo le da una tremenda paliza que tuvo que pasar a la enfermería antes de acabar la lidia. A pesar de sus famosas espantás, fue una figura requerida y habitual en los cosos de España y América, con tardes buenas, malas y medio ocres, pero desprendiendo siempre “algo" que lo envolvía en el misterio. Ya muy veterano, su nombre continuaba despertando interés en cualquier feria de importancia. Tanto fue así, que el 18 de mayo del año 2000, toreó en la Feria del Caballo de su Jerez natal y al acabar la corrida, decidió cortarse la coleta y abandonar el toreo, pero más tarde cambió de opinión y de nuevo tomó la decisión de continuar en el toreo.


Antes del paseíllo

Paula lo tuvo en la mano y supo hacerlo. Tras dos décadas de permanecer en una buena posición en el escalafón de matadores, en el año 1985, ocupó las primeras páginas de los medios de comunicación por haberse tomado la justicia por su mano, a raíz de una supuesta infidelidad de su esposa Marina Muñoz, con un exfutbolista del Cádiz CF.


Rafael de Paula y su esposa Marina Muñoz, antes de la separación.

Rafael Soto Moreno “Rafael de Paula”, había contraído matrimonio con Marina Muñoz Miralles (hija de su primer mentor, el torero Bernardo Muñoz, “Carnicerito de Málaga”, y de la bailaora Soledad Miralles que también vistiera el traje de luces durante las temporadas 1934, 1935 y 1936). Al parecer su esposa, mantenía relaciones con el ex jugador de fútbol José Gómez Carrillo, que fue acuchillado en la puerta de su casa por José Rodríguez Zafra y Oswaldo Prado Jiménez, que con un punzón le hirieron levemente en el abdomen. Según se demostró Rodríguez y Prado fueron contratados por el torero a través del empresario Enrique Vidarte, que también fue encarcelado con los autores directos de la agresión. El hecho, ocurrido el 8 de marzo de 1985, no fue denunciado por Gómez Carrillo, (por entonces gerente del casino "Bahía de Cádiz), pero el juez Manuel Grosso de Herrán actúa de oficio y, una vez detenidos en Salamanca los autores de la agresión, ordena el ingreso en prisión



del torero “Rafael de Paula”, al finalizar la corrida de El Puerto de Santa María. Dieciocho días en prisión dieron lugar a un gran revuelo, manifestaciones múltiples y apoyos desproporcionados que llevaron a la Junta Directiva de la Asociación Gitana de Jerez a decretar el cese de su presidente Rafael Fernández Suárez por las acciones llevadas a cabo en favor de “Rafael de Paula", convocando una manifestación de gitanos frente a la casa del juez con recogida de firmas. Una vez instruido el sumario, la sentencia fue de culpabilidad por lo que el diestro “Rafael de Paula” fue condenado a dos años y un mes de prisión mayor. El 1 de abril de 1986 el torero sale de la cárcel en libertad provisional mediante el depósito de una fianza de un millón de pesetas, y cumple sus tres promesas: visitar a su madre, salir de nazareno en la cofradía jerezana del Prendimiento y torear el Domingo de Resurrección en la Real Maestranza de Sevilla.

Esta corrida se celebró el 17 de abril con toros de Torrealta llevando de compañeros a Curro Romero y Lucio Sandín que tomaba la alternativa. Esto decía Filiberto Mira en la crónica de ese día: “Rafael de Paula respondió expectación que despertó. Aunque vestido de negro y plata, su tarde ha resultado de blanco y oro, que son símbolos de pureza y arte. Miles de jerezanos en los tendidos y en su honor, una explosión de humanidad de un público que ha querido en todo momento consolar al doliente corazón de Rafael. Ha sido Sevilla, en esta ocasión, como un pañuelo de fina seda para enjugar las lágrimas de este genial artista en doloroso trance”… Dio una vuelta al ruedo y fue despedido con una clamorosa ovación al besar el albero maestrante.

El 11 de mayo cortó cuatro orejas a los toros de Jandilla que se lidiaron en Jerez de la Frontera a plaza llena, y con paletadas de cal y arena ha continuado la carrera de esté gitano roto por los celos y sus pocas facultades físicas. Pero cuando le viene la inspiración ni siquiera importa que sus rodillas sean de cristal. Hubo ratificación de la sentencia por parte de la audiencia de Cádiz, en diciembre de 1994, el Tribunal Supremo confirma la pena de dos años de condena a “Rafael de Paula” como inductor de un delito de allanamiento de morada y lesiones en la persona de José Gómez Carrillo. El torero pasó treinta y cinco días en la prisión de El Puerto de Santa María y luego, en régimen abierto y libertad condicional hasta que logró la definitiva en 1996.


Esperando la salida

“Rafael de Paula", había cumplido con la justicia, salió y continuó con su profesión hasta que dijo adiós al toreo. Más tarde defendió los intereses profesionales del diestro “Morante de la Puebla” y también recibió el homenaje de la afición madrileña.


Apoderado y poderdante

El 15 de febrero del 2002, fue galardonado con la Medalla al Mérito de las Bellas Artes en su categoría de Oro, y en el 2012 recibió el Premio Nacional Universitario de Tauromaquia Joaquín Vidal concedido por el círculo Mazzantini.

Por último, al capítulo de errores de su historia mas negra, habría que sumarle el triste episodio vivido en Ronda en el año 2012, el día que se le hacía entrega de la “Llave de Oro del Parador” por iniciativa de la agrupación “Los amigos de la Goyesca”, compuesta por clientes del citado establecimiento y aficionados taurinos, a la vez que se presentaba un libro escrito por su hijo. Ese día se le cruzaron los cables y despotricó del director del Parador de Ronda Gonzalo Fernández, (por falta de atención y delicadeza con unas señoritas que se encontraban de pie en la sala), continuó desbarrando del pintor Humberto Parra, creador de la imagen que sirvió para ilustrar la carta de invitación a la gala, inspirada en el torero Antonio Ordóñez, del que dijo que no era pintor y que no sabia pintar. Acto seguido cuestionó la autoridad de la alcaldesa de la ciudad rondeña María de la Paz Fernández y, por último, arremetió duramente contra el libro de su propio hijo Jesús Soto de Paula, arengando a los presentes a que no lo comprasen porque no era verdad lo que en él se decía. “Y ya estoy en Jerez de la Frontera dónde se comen las papas enteras”…dijo. Se levantó y se fue de la sala. Paula... en estado puro.

Continuará…


Antonio Rodríguez Salido. –

Compositor y letrista.-

Escalera del Éxito 176.-



Jose Luis Cuevas

Montaje y Editor

Escalera del Éxito 254.-

Una tarde con Curro


¡Admiración! de un torero a otro.


Genio y figura


Cayetano de Julia y Rafael de Paula.


Entrega de la placa en el Club Milán


De Tertulia con  Curro Romero, muchas tardes compañeros.


Paula, Manzanares y Ojeda,


Con Atenciano, Curro y su hijo Manuel Jesús.


Un mano a mano ante los micrófonos con su compañero Ortega Cano,


Suma y sigue...


Otra de lo mismo