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La Empresa Pagés presenta su campaña publicitaria más espectacular
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Foto: Ladis
El empresario y matador de toros Rafael González “Chiquilín” se hará cargo de la carrera taurina del torero Julio Benítez “El Cordobés” tras llegar a un acuerdo, sellado como es tradicional en asuntos taurinos, con un apretón de manos.
Los dos se encuentran muy ilusionados con esta etapa que emprenden juntos, pues si el apoderado aporta su seriedad y experiencia, el joven matador expresa su intención de retomar su carrera entregado y con la máxima responsabilidad. Según explicó Julio Benítez, se encuentra en un momento de madurez y una profunda reflexión le ha llevado a reconsiderar su futuro como torero y en esta temporada que empieza cuenta con sus ilusiones renovadas y dispuesto a demostrar que es un gran torero que peleará por conquistar un lugar de privilegio en el escalafón.
Cabe recordar que Julio Benítez sufrió un accidente de motocicleta hace cuatro años que le dañó seriamente la pierna izquierda, lo que hizo que estuviera dos años apartado de los ruedos. A este inconveniente hay que sumar los dos años de pandemia en los que los festejos taurinos se dieron en contadísimas ocasiones.
Este 2022 se cumplen quince años de la alternativa de Julio Benítez, doctorado que le otorgó su padre Manuel Benítez “El Cordobés”, V Califa del Toreo en la plaza de toros de Córdoba el 25 de mayo de 2007.
«MANOLETE ENSEÑOREÓ EL TOREO»
El viernes 4 de marzo, en el salón de actos de la Diputación Provincial, tuvo lugar la cuarta conferencia organizada por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Caído, para conmemorar el 75 aniversario de la muerte en Linares del que fuera hermano mayor Manuel Rodríguez «Manolete».
Antonio Luis Aguilera José Rafael López Blancas
Con el título «Manolete enseñoreó el toreo», Antonio Luis Aguilera fue presentado por José Rafael López Blancas, el conferenciante fue desgranando las fuentes del toreo de «Manolete», así como el calvario que supuso para el matador ocupar el puesto más importante del toreo, debido a las envidias y los asedios de algunos espadas, la manipulación de la prensa más influyente del momento, que manejó el animo de un amplio sector de público poniéndolo en contra del torero, y sus problemas personales ante el rechazo de que era objeto la mujer que amaba por parte de su madre.
| Antonio Luis Aguilera, Juan Rafael Cabezas José Rafael López Blancas |
Explicó el conferenciante cómo era el toreo cuando llegó «Manolete», que había estado en constante evolución desde primeros del siglo XX, cuando con un toro seleccionado, con mejores hechuras y más fijeza, gracias a la recomendación de «Guerrita» a los ganaderos, Rodolfo Gaona, Rafael «el Gallo», «Joselito» y Belmonte pudieron disputarle los terrenos, y ya en los años veinte Manuel Jiménez «Chicuelo» revelar la faena moderna, la que liga los pases naturales en redondo alternando los terrenos.
Ese fue el sistema adoptado por «Manolete», cuyo inmenso valor y enorme fuerza de voluntad, revelaron una forma de obligar a los toros quedados, que eran los que con más frecuencia salían en su tiempo. El torero de Córdoba se centraba enhilado con el toro, situado de perfil sin corregir su posición, para ir reduciendo la distancia llegándole más cerca ganando pasos laterales, aguantando de forma estoica con la muleta retrasada hasta que el toro la tomara, para sacar partido a la inmensa mayoría de los toros. Con «Manolete» se consolidó la faena moderna, la revelada por «Chicuelo», pero con un aprovechamiento desconocido de las embestidas de los toros.
Antonio Luis Aguilera recibe un obsequio de la Hermandad de Jesús Cáido
Terminó la intervención Antonio Luis Aguilera tomando las palabras escritas sobre el torero por el historiador Fernando Claramunt: «Nadie ha vuelto a pasear aquella dignidad vestida de luces, aquél saber estar ante el toro y ante el público. Entrega absoluta. Vergüenza profesional a carta cabal».
José Luis Cuevas
JOSÉ Y JUAN ANTIBÓN
TEXTO QUE DEDICAMOS A LOS AFICIONADOS QUE CON MÁS ILUSIONES QUE TRIUNFOS, NO PASARON DE LOS PRIMEROS PELDAÑOS DE LA TAUROMAQUIA PRÁCTICA.
Y POR ELLO, RECORDAMOS A DOS TORERILLOS DE LOS AÑOS TREINTA, QUE NO LLEGARON A CUMPLIR SUS SUEÑOS...
| JOSÉ ANTIBÓN |
Coinciden los nombres con los dos grandes: JOSÉ y JUAN, - José Gómez Joselito el Gallo y Juan Belmonte -, pero nada comparables, nuestros cordobeses sólo realizaron los primeros pasos de un sueño, y la coincidencia es únicamente la de sus nombres de pila...
José Antibón García-Sotoca figuraba en los carteles con el apodo de “Cataplasma”, sin que tuviera que ver con su comportamiento o actitud. En aquella época era muy corriente ponerles motes a los toreros que empezaban, y como José no era reconocido por ningún apodo, al empresario se le ocurrió el citado sobrenombre para darle “sabor” al cartel.
Esa temporada según mis apuntes, figuraban como empresarios: Paquito Barrionuevo, José Molina Abela y Disterlet, si bien es probable, que las nocturnas las dirigiera y formalizara Camará. Tomando el mando a partir de 1932, el empresario valenciano José Escriche Asensio.
Volviendo al tema de la primera intervención como aspirante, coincidieron en el cartel que insertamos, Paco Repiso que se ganó el de “Ojos Tiranos” por el defecto que sufría en la vista, Rafael Muñoz Corchaito, Antonio Flores Monicha, Manuel Sánchez Manolete (no es el Manolete glorioso), Santos Cañero El Tranquilo y José Antibón Sotoca Cataplasma.
El novel José, era hermano de otro modesto aspirante de nombre Juan y sin apodo taurino conocido.
José nació en 1911 en Jaén, y fue bautizado en la parroquia de San Ildefonso de la misma ciudad, aunque desde muy pequeño residió con su familia en Córdoba, donde aspiró el aroma del toreo y sus vicisitudes.
Ambos hermanos merecen este recuerdo, porque no pudieron acceder con normalidad, a puestos más importantes en la tauromaquia por la etapa tan convulsa en la que vivieron. Pero no obstante, fueron torerillos de pantalones rotos en las capeas, y de corazón impregnado de afición y de ganas. Nunca llegaron a brillar pero su opacidad y demostrada afición, merecen un recuerdo entre los que sí brillaron.
Lució su desgarrada muleta en muchos cercados e incluso toreó en el mismísimo coso de Los Tejares en 1930, como lo demuestra el cartel adjunto de una corrida de noveles. Acumuló muchas capeas a la vieja usanza pero no llegó a cuajar en festejos de mayor rango.
Curiosamente, en ese año de 1930 y más temporadas veraniegas, las noches de la plaza de toros de Los tejares, se dedicaban al cine, en concreto al cine de verano, que se publicitaba como Ideal Cinema; en cuya pantalla se proyectaban las películas de moda todas las noches, excepto las dedicadas a nocturnas.
José Antibón contrajo matrimonio en 1934 con doña Elena Taguas. De la unión nacieron tres hijos, dos chicas y un chico: Pilar, Carmen y Carlos.
Falleció el 28 de agosto de 1946.
Juan Antibón García-Sotoca, nació en Jaén en 1909, y fue bautizado en la mencionada parroquia de San Ildefonso. Asimismo vivió en Córdoba desde pequeño. Hijo de José Antibón Brum y Josefa García-Sotoca Díaz de Vivar que contrajeron matrimonio en 1905. Unión de la que nacieron siete vástagos: Conchi, Pepi, Juan, José, Carmela, Gloria e Inés.
Juan como pretendiente a ser figura del toreo, se probó en los distintos formatos de aprendizaje, llámese tientas, cercados, capeas … Pero no hubo suerte, no destacó lo suficiente como para cuajar en figura. Desengañado, se empleó en lograr su consolidación taurina como subalterno, actividad que logró ejercitar en festejos de menor entidad. Hasta 1934 estuvo activo como banderillero, pero se le cruzó una mala tarde, en la que un rehilete se clavó en su pierna izquierda causándole un daño importante, que le privó de seguir en la brecha, ya no volvió a ejercitar su afición favorita.
Con motivo de la contienda civil de 1936, fue llamado a filas y nada más llegar al cuartel donde le asignaron el alojo, estando sentado en una ventana descansando, entraron unos compañeros y pretendiendo gastarle una broma, lo asustaron con tan mala fortuna que Juan resbaló y cayó desde un tercer piso, falleciendo a las dos horas del accidente.
| Juan Antibón |
Ese fue el trágico final de alguien – como muchos - que pretendió ser un torero importante, y que por vicisitudes de la vida ni José ni Juan han desarrollado una labor taurina tan importante como para figurar en el Cossío con letra de imprenta, pero sí en las páginas en blanco que tantos y tantos torerillos han dejado sin rellenar. Vaya en su nombre nuestro recuerdo y homenaje.
Autor: Francisco Bravo Antibón.
Jose Luis Cuevas
Montaje y Editor
Escalera del Éxito 254.-
REPORTAJE GRAFICO
JOSE LUIS MORENO
POR: JOSE LUIS CUEVAS
LA TRINI
31 DE MARZO GRAN TEATRO DE CÓRDOBA
Mucho más que una simple propuesta musical, es el resultado de un intenso y muy premeditado proceso de investigación, deshinibición y maduración profesional y personal, en el que a través del Arte, de La Música, a través de las hermosas letras y bellas melodías de grandes compositores de la música en español, con un muy estudiado y estructurado repertorio de canciones, reirterpretadas todas de una forma única llena de nuevos matices y grandes sorpresas, La Trini, ha decidido explorar desde nuevos horizontes musicales en lo más profundo de su universo emocional para compartirlo abiertamente y dialogar con el público en primera persona sobre sentimientos como el amor, la pasión, la incertidumbre o el desamor.
– La Trini (voz)
Instrumentistas acompañantes:
DEFINIDA LA GRAN FINAL DEL VII BOLSÍN TAURINO
DE LA CARLOTA
Celebrada la Semifinal del VII Bolsín Taurino de La Carlota en la Finca Las Majadillas (Ganadería Toros de La Plata) el pasado día 27 de febrero, el jurado seleccionado por la organización ha dictaminado que los finalistas del certamen sean:
La Juventud Taurina de La Carlota, organizadora del Bolsín, quiere destacar el altísimo nivel ofrecido por los novilleros y el buen ambiente reinante durante la jornada.
Resaltar que la Gran Final se celebrará el próximo 12 de Marzo (Clase Práctica de luces) en la Plaza de Toros de los Jardines Taurinos del Hotel El Pilar de La Carlota (Córdoba) a partir de las 12h. en una jornada llena de actividades (espectáculo ecuestre, exposiciones, música en directo, stand, animación …) para el disfrute de todos los aficionados.
Atentamente.
Juventud Taurina de La Carlota.
EL PASODOBLE “LOS CHICOS DE DOMINGUÍN”
Los hermanos Dominguín, en su presentación en Lisboa en 1936, de izquierda a derecha: Pepe, Luis Miguel y Domingo, respectivamente con 14, 9 y 16 años.
Los “Dominguines” en Córdoba.-
Los tres hermanos “Dominguín”, que realmente se apellidaban González Lucas, se presentaron en la plaza de toros de Los Tejares de Córdoba, el mismo año en que finalizó la Guerra Civil española, o sea en 1939, el martes día 25 de julio, fiesta de Santiago patrón de España, en una novillada nocturna, en la que los dos mayores, Domingo y Pepe, se las entendieron con cuatro utreros de encaste Contreras, lidiados con el hierro de Nemesio Villarroel, y Luis Miguel, que sólo contaba con doce años de edad, lidió un eral de la misma ganadería.
El éxito que tuvieron fue tan rotundo, que cuatro días más tarde, el sábado 29 del mismo mes, repitieron en un festejo, también nocturno, esta vez con ganado del Marqués de Antillón (ver nota nº 1).
Y sin solución de continuidad, pues entremedias no hubo ningún otro festejo taurino en el coso de Los Tejares, volvieron a actuar los tres hermanos González Lucas “Dominguín”, el domingo 10 de septiembre de ese mismo año de 1939, en esta ocasión con ganado del Marqués de Albaserrada (Ver nota nº 2).
Este festejo estuvo organizado por la Asociación de la Prensa de Córdoba que, la noche de la víspera, invitó a los actuantes a una cena en la popular taberna de “Huevos fritos” en San Lorenzo, a la que asistieron muchos periodistas de la citada asociación, además del clan “Dominguín” al que acompañaba su íntimo amigo, también vinculado con la Asociación de la Prensa, Paco Melguizo. El que no acudió fue Luis Miguel, que aún era un niño de corta edad y se quedó descansando en el Hotel Victoria, junto con los demás componentes de las cuadrillas.
Cena en casa “Huevos fritos” de San Lorenzo, la víspera de la tercera novillada en Córdoba de los hermanos “Dominguín”. Señalados: 1 Domingo Dominguín padre; 2 Domingo hijo; 3 Pepe Dominguín; 4 El amigo íntimo de ellos, Paco Melguizo. El resto de asistentes son los periodistas componentes de la Asociación de la Prensa, organizadora del festejo, entre los que distinguimos a Rafael Gago, José Luis Sánchez Garrido, Manuel Enríquez Romá, Francisco Quesada, Eduardo Baro, presidente de la Asociación de la Prensa, etc.
La relevancia que tuvo el tercer festejo.-
Esa novillada del 10 de septiembre tuvo al menos dos aspectos de notable interés.
El primero fue que en este festejo se estrenó por la, hoy lamentablemente desaparecida, Banda Municipal de Córdoba, un pasodoble que con el título de “Los chicos de Dominguín” habían compuesto los maestros Serrano Lucena y Gámez Laserna (ver nota nº 2), a propuesta e iniciativa de Paco Melguizo, quien mantenía una estrecha amistad tanto con la familia Dominguín, especialmente con Dominguito hijo, como con los dos maestros compositores.
Los maestros compositores Don Luis Serrano Lucena, cordobés, y Don Pedro Gámez Laserna, jienense, autores del pasodoble “Los chicos de Dominguín”.
Otro aspecto de notable interés, es que a dicho festejo asistió, como invitado especial, el mismísimo Rafael Guerra Bejarano “Guerrita”, al que un jovencísimo Luis Miguel Dominguín, brindó su faena de muleta y muerte del eral.
Al término del festejo, correspondió al brindis el gran torero cordobés, invitando a su casa de la calle Góngora, a los tres hermanos actuantes y al padre de los mismos, el ex-matador, gran empresario y apoderado, Domingo González Mateos “Dominguín”, y algunas otras personas cercanas a los jóvenes toreros.
Allí, en su casa, el Segundo Califa cordobés de la torería, además de resaltar las condiciones innatas de Luis Miguel y de predecir su futuro como figura de la tauromaquia, le correspondió, como agradecimiento por el brindis que le había hecho, regalándole un “dije de oro” con una inscripción que decía: “1895. La Asociación de la Prensa de Madrid a Rafael Guerra «Guerrita»”.
Dicho “dije”, que era una joya valorada y apreciada por “Guerrita”, prometió Luis Miguel conservarlo de por vida, promesa que cumplió –según me contaron José María Montilla y Rafael Sánchez González, que mantuvieron relación con el gran Luis Miguel hasta poco antes de su muerte– y, se supone, que dicho “dije de oro”, debe estar en poder de Rosario Primo de Rivera, la viuda de Luis Miguel, o de alguno de sus tres hijos, Lucía, Miguel o Paola.
Precisamente en la casa de “Guerrita”, Don Luis Serrano y Don Pedro Gámez, hicieron entrega de la partitura original del mencionado pasodoble, al padre de los tres toreros actuantes, que se la llevó a Madrid.
Y nunca más volvió a aparecer.
Las copias de la partitura que habían sido utilizadas en los ensayos y actuación de la Banda Municipal de Córdoba en la plaza de Los Tejares, se supone que habían quedado archivadas en las dependencias de la Banda, cuya dirección la ocupaba, interinamente, Don Daniel Bares Serrano quien, precisamente por ser interino, no debió poner mucho empeño en la conservación y custodia de algunos papeles y documentos. Lo cierto es que cuando en 1944 tomó posesión como director titular de la Banda el recordado Don Dámaso Torres García, las copias de la partitura del pasodoble “Los chicos de Dominguín” ya no existían, razón por la que nunca más se volvió a interpretar dicho pasodoble en la plaza de toros cordobesa.
Pero es que algo parecido debió pasar con la copia original entregada al padre de los toreros, ya que, pasados los años, Paco Melguizo volvió a preguntar a sus amigos los Dominguín por dicha partitura y la respuesta fue que ninguno sabía nada de la existencia de tales papeles.
Don Luis Serrano Lucena, desgraciadamente falleció muy poco tiempo después, concretamente en 1942, no sin antes dejar todo un ejemplo de categoría profesional con sus interpretaciones como concertista, como catedrático y director del Conservatorio y, muy especialmente, como compositor y director de orquesta y coros, siendo el creador de la Capilla Musical de la hermandad de la Misericordia, que llegó a contar con más de cien integrantes, y para la que dejo escritas obras musicales memorables.
Actuación del la Capilla Musical de la Hermandad de la Misericordia –que creara Luis Serrano Lucena–, bajo la dirección del maestro Jiménez Román, el 11 de mayo de 1951 en Priego de Córdoba.
Todos los méritos acumulados por el maestro Serrano Lucena, le hicieron acreedor al reconocimiento de su ciudad, que el Ayuntamiento cordobés hizo realidad rotulando una calle con su nombre.
Inauguración de la calle dedicada al Compositor Serrano Lucena, en el centro de la barriada de la Fuensanta, el día 18 de febrero de 1968, por el alcalde Antonio Guzmán Reina, con asistencia de la viuda del insigne músico, de Joaquín Reyes, Director del Conservatorio, y de Paco Melguizo.
Sin embargo, entre las composiciones musicales existentes en el archivo personal del Maestro Serrano Lucena –que actualmente forma parte del gran archivo documental de la Hermandad de la Misericordia de Córdoba–, no apareció ninguna copia del pasodoble “Los chicos de Dominguín”.
Por último, el otro compositor del citado pasodoble, el maestro Gámez Laserna, se ausentó de Córdoba por razones profesionales, al ser destinado a Sevilla como director de la Banda del Regimiento Soria nº 9. En el momento en que se marchó hacia la capital bética, ni en la Sociedad General de Autores, ni en la Propiedad Intelectual, había quedado registro de la autoría del mencionado pasodoble aunque, posiblemente, en su archivo personal podría haber alguna copia de la partitura del mismo.
El reestreno del pasodoble “Los chicos de Dominguín”
En el año 1976 quedó vacante la Jefatura Regional de Telecomunicaciones de Sevilla, y Paco Melguizo, que llevaba cinco años en similar puesto en Zaragoza, solicitó la plaza vacante, que le permitía volver, si no a su Córdoba natal, si a Andalucía y a bastantes menos kilómetros de su tierra de origen.
En Sevilla seguía viviendo el maestro Gámez Laserna, jubilado desde 1967 de sus funciones como Director de la Banda del Regimiento Soria nº 9, y dedicado a su gran vocación de compositor, faceta en la que destacó dejando un amplio número de hermosas composiciones, especialmente de marchas procesionales.
Pedro Gámez y Paco Melguizo, volvieron a contactar y a compartir asiduas tertulias, en las que el “leitmotiv” era la música y la Semana Santa. Tertulia a la que también asistían otras personalidades como los maestros José Albero Francés, director de la Banda de Música Municipal de Sevilla y Pedro Morales Muñoz, sucesor de Gámez Laserna como comandante director de la Banda del Regimiento Soria
Corría el año 1978, y en una de esas tertulias, Paco Melguizo le preguntó a Pedro Gámez por el mencionado pasodoble que hacía cuarenta años había compuesto junto a Don Luis Serrano. El gran músico militar dijo que, por desgracia, se había perdido para los restos, porque no tuvo la precaución de guardar copia ni de registrarla en Autores ni en la Propiedad Intelectual, a lo que Paco Melguizo le respondió: “Pues yo si guardo una copia… en mi cabeza”.
Y gracias a la prodigiosa memoria musical de Paco Melguizo, el maestro Gámez Laserna pudo reescribir la partitura del pasodoble “Los chicos de Dominguín”, que fue reestrenado el sábado 14 de octubre de 1978 por la Banda Municipal de Sevilla, bajo la dirección del maestro José Albero Francés, en el concierto que ese día ofreció en el Patio de los Naranjos de la Catedral hispalense.
Programa del concierto ofrecido por la Banda Municipal de Música de Sevilla, el sábado14 de octubre de 1978, con el reestreno del pasodoble “Los chicos de Dominguín” (aunque erróneamente aparece titulado como “Los Dominguín”) de Serrano y Gámez
Parece imposible, pero es cierto, que habiendo escuchado el pasodoble solamente en un par de ensayos de la banda Municipal de Córdoba, previos al festejo del 10 de septiembre de 1939, ocho lustros más tarde, Paco Melguizo pudiera conservar en su memoria toda la parte melódica de la composición, sin haberla vuelto a escuchar…, pero así fue.
Ampliación del texto que aparece al pie del programa del concierto antes mencionado (erróneamente dice que fue estrenado el 3 de septiembre de 1939, pero la fecha real fue el 10 de dicho mes y año)
Foto en la que aparecen los tres protagonistas del reestreno del pasodoble “Los chicos de Dominguín”: Paco Melguizo, que conservó en su memoria dicha obra durante casi 40 años; José Albero, director de la Banda Municipal de Sevilla que la reestrenó; y Pedro Gámez, autor junto a Luis Serrano, que pudo reescribir la partitura.
NOTAS.-
Nota nº 1.- La novillada nocturna del día 29 de julio de 1939 se anunció con ganado de “el Marqués de Antillón”, pero debió ser un error, porque la ganadería inscrita en la Unión de Criadores de Toros de Lidia, figuraba a nombre de D. Antonio Pérez de Herrasti y Orellana Conde de Antillón (que no Marqués), ganadería que reses que tenía tres procedencias: Contreras, Vistahermosa y Picavea de Lesaca. Durante la Guerra Civil quedó esquilmada y en 1937, el Conde vendió el hierro, la divisa y señal junto con el poco ganado existente, a condición de que se continuara lidiando a su nombre. Posteriormente, a mediados de 1940, solamente el hierro, divisa y señal, sin semilla, pasó a manos de Javier Moreno de la Cova que, con ganado de sus padres Don Félix Moreno Ardanuy y Doña Enriqueta de la Cova Ruiz, mantuvo la ganadería hasta su muerte. Sus herederos vendieron todas las vacas y machos y solamente han conservado el hierro que utilizan para marcar ganado vacuno manso y caballar.
Nota nº 2.- La ganadería del Marqués de Albaserrada en 1939, ya no estaba formada por ganado del encaste propio, que desde 1920 había sido vendido a José Bueno, de donde proceden las actuales ganaderías de Victorino y Adolfo Martín, poseedoras del verdadero encaste Albaserrada. El ganado del hierro Albaserrada en 1939 tenía su origen en la ganadería de Trespalaciós vía Matías Sánchez Cobaleda, a la que su hijo Ángel Sánchez y Sánchez, agregó cincuenta vacas y dos sementales de encaste Murube, procedentes del hierro de Carmen de Federico.
Nota nº 3.- Don Luis Serrano Lucena, nació en Córdoba en 1891. Cursó estudios musicales en Madrid y en París. Desarrollo una corta pero brillante etapa como concertista de piano, regresando a Córdoba como profesor del Conservatorio Superior, del que llegó a ser Director. Fue igualmente Director del Real Centro Filarmónico “Eduardo Lucena” y Director-Fundador de la Capilla Musical de la hermandad del Cristo de la Misericordia. Compuso múltiples partituras de música sinfónica, coral y eclesiástica y, desgraciadamente, falleció en Córdoba a la temprana edad de 51 años, el 1 de noviembre de 1942. Don Pedro Gámez Laserna, era natural del pueblo jienense de Jódar, donde nació el 18 de marzo de 1907. Inició su carrera musical y militar muy joven en el Regimiento de la Reina nº 2 de Córdoba como miembro de su banda de música. En 1943, ingresó por oposición en el Cuerpo de Directores Músicos del Ejército, siendo su primer destino el mismo regimiento en Córdoba, que había pasado a llamarse Lepanto nº 2. En 1957 fue destinado a la banda del Regimiento Soria nº 9 de Sevilla, donde se jubiló, falleciendo en la ciudad hispalense el día de Navidad de 1987. Es autor de numerosas obras de carácter militar, sinfónicas, religiosas y marchas procesionales tanto para Córdoba como para Sevilla.
BIBLIOGRAFÍA.-
El toreo en Córdoba
De José Luis de Córdoba
Editorial Nebrija – 1980
Córdoba en la historia del toreo
De José Luis de Córdoba
Publicaciones del Monte de Piedad y caja de Ahorros de
Córdoba (2ª edición) – 1989
Artículo: “Los chicos de Dominguín”
De José Luis Sánchez Garrido
Periódico “Córdoba” de 15 de julio de 2003
Artículo: “Música, cofradías y toros: de la obra perdida de
Gámez Laserna y Serrano Lucena que Melguizo memorizó”
De Álvaro Rodríguez del Moral
ABC de Sevilla de 8 de marzo de 2021
Archivo personal del autor de este escrito.
Cayetano Melguizo Gómez
Cabanillas del Campo a 25 de febrero de 2022
Montaje y Editor
Escalera del Éxito 254.-