jueves, 26 de marzo de 2020




REPORTAJES GRÁFICOS TAURINOS...
Y TEMAS VARIOS DE LA CÓRDOBA DIVERSA...






             ANTONIO CABRERA DÍAZ 


                                                   
De explicador de películas a empresario sobresaliente…
Nace en Madrid el 24 de octubre de 1889, como si fuera un presagio, pues esa fecha del 24 de octubre, festividad del Arcángel San Rafael, fue como la puerta que utilizó el destino, para que ese niño madrileño, iniciara en Córdoba su periplo laboral. Y así fue; muy joven, cumplidos los diecisiete años, se especializó como explicador y lector de textos de las películas mudas. La proyección de estas cintas, se acompañaban con música en directo, con el fin de alegrar por un lado, y de tapar por otro, los ruidos de la sala de proyección. Pues se sumaban al primitivo ruido del proyector, las expresiones festivas del público y la voz alta y clara del explicador, que leía los resumidos textos. Eran los primeros balbuceos del cine como tal, hasta llegar a su reconocimiento universal como séptimo arte. Paulatinamente se experimentó en cortos, el acompañamiento con sonido de las filmaciones. Primero de forma independiente, mediante un disco sincronizado con las imágenes, y más tarde con la incorporación a la misma cinta de la banda sonora. Los historiadores coinciden en fijar el año 1927, como la frontera del cine mudo y el cine sonoro. Dejaron pues de ser útiles, tanto el intérprete musical como el explicador, y dio comienzo una nueva era, en la que don Antonio Cabrera fue pionero y estuvo presente, de forma notoria, en la evolución del cine como espectáculo, así como del teatro y de las variedades. 

                                      Teatro Duque de Rivas 

Se puede afirmar que inició su labor como lector de los textos que aclaraban acciones y argumentos, en el Teatro Circo de Córdoba, del que llegaría a ser su propietario en 1924, fecha en la que procedió a su remodelación y a cambiarle el nombre por el de Teatro Duque de Rivas. El Teatro Circo inaugurado en 1905, tenía
casi enfrente a la competencia, que era, ni más ni menos, que el Salón Ramírez que también ofrecía espectáculos muy atractivos. Era un local de una planta, que estaba situado en lo que fue después el Banco de España.


El susodicho Teatro Duque de Rivas, ofrecía a los espectadores, los estrenos de las películas punteras, así como espectáculos de variedades. Por su escenario pasó lo más florido del arte. Por ejemplo: Dora la Cordobesita, Vicente Escudero, Carmen Amaya, Ana Mariscal, Marcos Redondo, Celia Gámez, Pepe Marchena, Manolo Caracol, Lola Flores, Juanita Reina, Marifé, Lina Morgan, Tony Leblanc, Antonio Casal, Sazatornil, Zorí, Santos y Codeso, Manolo Escobar, Los Cinco Latinos, etc…
Aprovecho que he citado a Los Cinco Latinos en último lugar, para contar que la primera entrevista que realicé, - tendría entonces unos 18 años - se la hice a Estela, la voz importante del grupo, que aún hoy, afortunadamente, conserva. También entrevisté en los camerinos del Duque de Rivas a Los Gemelos, dos hermanos que entonces estudiaban uno arquitectura y otro: ciencias exactas, y que llegaron a ocupar pasado el tiempo, un lugar muy importante en las actuaciones de la sin par María Dolores Pradera. 

Recuerdo que el espectáculo de Los Cinco Latinos, se desdoblaba en dos partes bien diferenciadas, en la primera de éllas, actuaban Los Gemelos y otras atracciones, y la segunda estaba dedicada íntegramente a la intervención del tan admirado y esperado grupo estrella. Y tras este inciso particular, trataremos de resumir en unas pinceladas, el devenir histórico-artístico, tanto del Duque de Rivas, como del Palacio del Cine, considerados, como los buques insignia de la empresa Cabrera, sin olvidar naturalmente, el Vistarama de Ciudad Jardín. 

TEATRO-CINE DUQUE DE RIVAS
Antes de que se conociera por el Duque de Rivas, ya figuró como teatro de verano allá por 1863, esto es cuando menos las referencias fehacientes que se tienen vía historiadores y periodistas. Efectivamente, cuenta M.Paz Odila en su obra: CÓRDOBA 1900- UNA CULTURA, UN TEATRO Y UN DRAMATURGO”…, entre otras cuestiones curiosas, las siguientes:
…”después del ensanche de Gran Capitán, en 1863, comenzó a existir en Córdoba un teatrito, que terminó siendo con el paso de los años y del siglo, nada más y nada menos que el teatro Duque de Rivas. Antonio Saenz de Urraca se refirió a él en 1872, como un teatrito de verano”… Ricardo Montis especificó en sus NOTAS CORDOBESAS, que primero fue de madera y lienzo y más tarde de construcción más sólida y con un jardín alrededor”…


En 1890 era propietaria del referido teatro la señorita López Piriz, que era la tiple de la compañía cómico-lírica del señor Ortas. Un año después pasó a manos de Manuel García Lovera como arrendatario. Pasados tres años se le notificó al señor Lovera que el proyecto de reforma que había presentado para el teatro, estaba aprobado. Se trataba de una remodelación a fondo, que dada la penuria de materiales con el que estaba construido el teatrito, ahora iba emerger nuevo, utilizándose en su realización materiales adecuados al tipo y uso de la nueva construcción.
El señor Lovera, nada más tener conocimiento de que se le había aprobado el proyecto, firmó la escritura de compra del Teatro-Circo de verano. Tan pronto se terminaron las obras de reconversión, fue inaugurado el teatro el 16 de julio de 1905. Se le llamó entonces Teatro-Circo de Córdoba. Curiosamente, en el proyecto figuraba como denominación la de Teatro Moderno, si bien con este nombre nunca se le conoció. A partir de este momento, ya conocemos – lo expliqué al inicio de este artículo – la historia que le sigue: tal vez en 1906 entró como explicador el joven Cabrera, y pasados unos años (1924), como ya conocemos, adquirió el teatro e inició con fuerza su extensa, compleja y brillante biografía. 

                                                                  PALACIO DEL CINE

El sendero artístico del añorado Palacio del Cine, situado como todos sabemosen, en la calle Duque de Hornachuelos nº 3, se inició con Cabrera, pero años atrás fue un frontón con formato lúdico. Finalizada esta etapa, el amplio local, pasó a manos del popular empresario, quien encargó al admirado arquitecto don Félix Hernández en 1946, su reconversión en una atractiva sala, preparada con los últimos adelantos, capaz de ofrecer espectáculos de teatro y cine. Y así fue, se logró el objetivo y se inauguró el 15 de diciembre de 1949, estrenado la superproducción: Así nace una fantasía.

Tras un fecundo periodo de cuarenta años, allá por los años 90, se habilitó el local como bingo. Periodo que alcanzó los diez años, tras los cuales, echó el cierre definitivo. Posteriormente es adquirido por El Corte Inglés, y en eso estamos, se está procediendo a una importante obra estructural, de forma que en el futuro albergará un céntrico edificio de tipo comercial, con un nivel acorde a la categoría de la actual empresa propietaria. 


                                    Cabrera bautizando a su nieta Tina


                                                             CON SU NIETA TINA 


                                             AMIGO DE DORA LA CORDOBESITA

Antonio Cabrera fue un amigo muy especial de Dora la Cordobesita, así como de su marido el torero Manuel Jiménez Moreno Chicuelo. Precisamente el empresario fue padrino de su boda, que se celebró en la iglesia de Los Dolores, de quien era muy devota la popular intérprete de la copla. Después de la ceremonia religiosa, según consta en las notas de sociedad de la prensa del momento, se celebró el consabido ágape:
…”en la linda casita de la plaza del ángel, se sirvió a los invitados un espléndido lunch, haciendo los honores de la casa, el señor Cabrera, los novios: doña Dolores Moreno y la prima de “Chicuelo” Gertrudis”…
…”Durante el lunch, que fue estupendamente servido por la repostería Mirita, interpretó escogida canciones, la orquesta del Teatro Duque de Rivas”…
La amistad del señor Cabrera con Dora la Cordobesita, venía de muy atrás, de cuando la presentó con ocho añitos ante el público en el escenario del Teatro Duque de Rivas. También en Madrid la dio a conocer artísticamente, y sobre todo la introdujo y la presentó a personalidades de la cultura y del arte. Entre éllos se encontraba nuestro admirado Julio Romero de Torres, quien se quedó prendado del arte y la apostura de la paisana. Tan prendado quedó, que de esa amistad y admiración, florecieron cuatro importantes obras con Dora como protagonista. 

DON ANTONIO CABRERA, EMPRESARIO
Cabrera fue un empresario con letras mayúsculas, con el indiscutible marchamo de pionero y líder en el gremio. Ejerció de empresario, productor y representante de artistas. Dinámico, culto y arriesgado en sus propuestas. No sólo regentó el Duque de Rivas, sino que abrió con éxito, otras empresas complementarias. Tanto Córdoba como la provincia, se vieron beneficiadas con la apertura de nuevos locales. Y buena prueba de éllo es el Cine San Lorenzo, (que lo inauguró en 1923, un año antes de quedarse con el Duque de Rivas). El teatro-cine de verano: Coliseo San Andrés; inaugurado en 1935, en el que se dieron cita, voces y artistas de todas las disciplinas, representaciones teatrales, y en general espectáculos punteros, además de que, en su pantalla se proyectaron y se proyectan, las cintas más interesantes del momento. A los locales y terrazas apuntados, hay que sumar el cine de verano El Rinconcito (1943), y el Cinema España (1943). Tres años después abrió las puertas del Palacio del Cine (1950), y finalmente, el Cabrera Vistarama de la barriada cordobesa de Ciudad Jardín.


Lugar donde estuvo el Cabrera Vistarana

Palacio del Cine

Coliseo San Andrés

El buque insignia de las empresas regentadas por Antonio Cabrera, es decir el Teatro Duque de Rivas, cerró el 30 de mayo de 1972, con la actuación especial del Centro Filarmónico Eduardo Lucena, dirigido por Reginaldo Barberá Jornet, el maestro de coros Carlos Hacar Montero y el compositor y maestro de rondalla Eusebio Jiménez Tejada. Cierre hermoso, a la par que triste, para una sala especialmente querida por los artistas en general y por los cordobeses en particular que puestos en pie, ovacionaron con las pupilas húmedas, la última bajada de un telón cargado de historia.
Entrada al Duque de Rivas, por el corredor descubierto 

                                                             FALLECIMIENTO 

                                                                  Antonio Cabrera


Falleció el 11 de diciembre de 1961 en su domicilio de Puerta del Rincón. Se nos fue un ser irrepetible, que por encima de todo amó el arte en cualquiera de sus manifestaciones, pero de forma notable y vocacional la veta cultural que representaban el cine, el teatro, la música en general y el género de las variedades. Su melena, la melena de Córdoba, esa de color plateado que se movía con el viento y con los problemas de las grandes producciones, se durmió también para no despertar nunca …
La complicada labor de coordinar y gestionar, las distintas actividades comerciales de la Empresa Cabrera, recayó en su hijo Francisco Cabrera Perales, y al fallecimiento de éste (1966), tomaron el relevo dos nietos del fundador, Fernando y Antonio. 

Por: Francisco Bravo Antibón
Montaje: José Luis Cuevas

                        Cabrera , Zori Santos y Codeso

                        Despacho de don Antonio Cabrera

 
                                     El Doctor en el cine


                                   Foso del Duque de Rivas

1 comentario:

  1. Preciosa entrada, José Luis. El magnifico texto de Paco Bravo y esas fotografías me han recordado mi infancia. La de veces que toreé de salón en la terraza de verano... Allí me aficionaros a los toros mi tío Luis y mi abuela Pilar, que vivían en la conserjería.
    Enhorabuena por lo mucho que haces por Córdoba.

    ResponderEliminar